Este es el sector de Bogotá donde sus habitantes tiene el doble de riesgo de morir por la polución, según estudio del Distrito

Este sector de la ciudad se ve afectado por las industrias de la zona, calles sin pavimentar, parque automotor y condiciones geográficas

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Aunque la contaminación en Bogotá es constante, al sur de la ciudad los niveles aumentan de manera drástica - crédito Alcaldía de Bogotá
Aunque la contaminación en Bogotá es constante, al sur de la ciudad los niveles aumentan de manera drástica - crédito Alcaldía de Bogotá

El sur de Bogotá enfrenta un desafío persistente y grave en materia de contaminación del aire, con consecuencias visibles tanto en la salud de sus habitantes como en la calidad de vida diaria.

Según los registros del sistema Iboca (Índice Bogotano de Calidad del Aire), para el 1 de abril las estaciones Carvajal-Sevillana, Tunal y Usme mostraron un panorama alarmante: todas reportaron niveles de partículas finas (PM2.5) superiores a los 90 microgramos por metro cúbico, muy por encima del umbral recomendado para reducir riesgos en la población.

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La estación Carvajal-Sevillana alcanzó 125 microgramos por metro cúbico de PM2.5, convirtiéndose en el punto más crítico del monitoreo este día, sumado a la tendencia de las últimas semanas que han tenido a esta estación en alarma. También Tunal como Usme también superaron los 90 microgramos por metro cúbico con 93 y 95 respectivamente.

La contaminación en la estación La Sevillana se ha mantenido en niveles de alerta durante la última semana - crédito captura de pantalla / Iboca
La contaminación en la estación La Sevillana se ha mantenido en niveles de alerta durante la última semana - crédito captura de pantalla / Iboca

Lo que señala una situación de deterioro significativo en la calidad del aire para el sur de la ciudad. En contraste, el resto de las estaciones de Bogotá arrojaron valores catalogados como moderados, lo que confirma que el sur es el área más golpeada por la contaminación atmosférica en la capital.

La gravedad de estas mediciones radica en que las partículas finas PM2.5: mezcla de polvo, hollín y humo, tienen un diámetro tan pequeño que pueden ingresar en los pulmones y llegar al torrente sanguíneo. Esta característica las convierte en un enemigo silencioso, capaz de provocar daños severos en el sistema respiratorio y cardiovascular, especialmente en personas vulnerables.

Las investigaciones realizadas por la Universidad Nacional de Colombia han documentado que más de 1.100 personas fallecen cada año en Bogotá debido a enfermedades relacionadas con la contaminación del aire. Las localidades del sur, como Kennedy y Bosa, concentran la mayor parte de estos casos, junto a Suba y Engativá.

Además, una evaluación de impacto en salud realizada entre 2018 y 2022 por las secretarías de Salud y Ambiente de Bogotá reveló que 13.345 muertes de personas mayores de 30 años podrían haberse evitado si no hubieran estado expuestas a niveles elevados de PM 2,5, superiores a los recomendados por la OMS.

Las partículas más finas están afectando de manera grave a la población vulnerable del sur de Bogotá - crédito captura de pantalla / Iboca
Las partículas más finas están afectando de manera grave a la población vulnerable del sur de Bogotá - crédito captura de pantalla / Iboca

El análisis, basado en la herramienta AirQ+ de la OMS, mostró que la ciudad presenta unat asa de 62,9 muertes por cada 100.000 habitantes vinculada a este contaminante.

Fuentes y distribución de la contaminación

El tráfico pesado, principalmente de buses y camiones antiguos, es la mayor fuente de partículas finas en el sur. Estos vehículos, sin sistemas modernos de reducción de emisiones, liberan grandes cantidades de hollín y gases tóxicos. Las obras viales, el polvo de calles sin pavimentar y la actividad industrial en sectores cercanos a las estaciones de monitoreo agravan la dispersión de contaminantes.

La geografía del sur de Bogotá contribuye a la acumulación de partículas. Las condiciones atmosféricas de baja ventilación y la topografía dificultan la dispersión, por lo que los contaminantes permanecen más tiempo en el aire.

El sistema Iboca permite identificar con precisión las zonas más afectadas y emitir alertas en tiempo real. Sin embargo, la respuesta institucional se ha visto limitada frente al ritmo de crecimiento urbano y al envejecimiento del parque automotor.

La presencia de partículas PM 10 (más grandes) también es mayor en el sur de la ciudad - crédito captura de pantalla / Iboca
La presencia de partículas PM 10 (más grandes) también es mayor en el sur de la ciudad - crédito captura de pantalla / Iboca

Medidas y demandas ciudadanas

Ante la reiterada evidencia científica y el monitoreo constante, las autoridades han emitido recomendaciones como reducir actividades físicas al aire libre y usar mascarillas en días de alta contaminación. No obstante, estas acciones resultan insuficientes para atacar el origen del problema.

Los servicios de salud de la zona sur reportan picos de demanda coincidentes con las temporadas en que las estaciones del sur de Bogotá registran los valores más elevados de PM2.5. Hecho que aumenta el riesgo de sufrir afecciones respiratorias y cardíacas mayormente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.