Como norma general los funcionarios no pueden recibir obsequios con motivo del cargo que ocupan. ¿Este regalo me lo harían si no fuera administrador público?, es la pregunta que sugiere hacerse la Oficina Anticorrupción.

Si la respuesta es positiva, las únicas excepciones que puede haber son por costumbres diplomáticas o por cortesía (manifestación de respeto o afecto con motivo de un acontecimiento en el cual resulta usual efectuarla). Y no se puede recibir regalo alguno de contratistas; concesionarios o proveedores;
quien busque provocar una decisión del organismo; quien realice actividades reguladas o controladas por el organismo en el que se desempeña el funcionario que recibiría el regalo o  quienes tengan intereses que puedan verse afectados por una decisión del organismo.

Ninguna de estas objeciones alcanzaría al regalo en cuestión: un libro que el ex ministro de Economía Domingo Cavallo envió al despacho de Nicolás Dujovne, ministro de Hacienda, el pasado 29 de mayo.

El regalo fue incorporado al Registro de Obsequios a Funcionarios Públicos, aun cuando su valor estimado es menor a 4 módulos conforme Art. 28 Decreto 1030/16 ($ 4000).

Infobae pudo averiguar que Cavallo nunca estuvo este año en el Ministerio (casi asustados, desmintieron en Hacienda una posible visita) y que el libro en cuestión se trata de Historia Económica de la Argentina publicado por Editorial El Ateneo y escrito en coautoría entre Cavallo y su hija Sonia Cavallo Runde (la joven usa el apellido de su padre y el de su marido) y lo enviaron a Dujovne y a algunos otros funcionarios más.

No es la primera vez que Cavallo hace algo así. Insiste en que sus sucesores deben aprender del pasado y no cometer viejos errores, por lo que hace unos años le entregó, en mano, su libro Camino a la estabilidad a Axel Kicillof.

Días atrás Cavallo se enojó. "Se están diciendo disparates sobre cómo fue la relación entre el FMI y la Argentina durante la Convertibilidad", reclamó y trascribió los detalles de ese vínculo, que figuran en el libro, en su página web, para que quien quiera leerlo no tenga que abonar los $450 que cuesta ni leer las 496 páginas que escribió con su hija que vive en Estados Unidos.