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Académico estrella renuncia a Cambridge, que investiga sus antecedentes

Reportajes Especiales - News

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Jason Arday fue contratado en 2023 como el profesor negro más joven de la historia de la universidad. Ahora se han puesto en duda sus credenciales académicas y su historia de vida.

Jason Arday, el profesor de la Universidad de Cambridge en medio de una creciente controversia en torno a sus credenciales académicas, renunció el miércoles a la misma institución que en 2023 lo celebró como el profesor negro más joven de su historia.

"Ya no deseo sentir que vivo bajo un foco de atención constante, donde cada aspecto de mi vida está sujeto a escrutinio y juicio público", escribió Arday en un comunicado.

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Su renuncia se produjo horas después de que Cambridge anunciara una investigación sobre Arday, y seis días antes de la publicación programada en Estados Unidos de sus memorias, Great and Unfortunate Things, bajo el sello 37 Ink de Simon & Schuster.

Un representante de Simon & Schuster, que hasta ahora ha respaldado el libro, dijo el miércoles a The New York Times que la editorial no haría comentarios adicionales más allá del comunicado sobre Arday que publicó la semana pasada, y citó "el profesionalismo y la integridad que él ha aportado a cada etapa de la publicación".

Arday, profesor de sociología de la educación, anunció su renuncia a Cambridge en un comunicado publicado en Good Law Project, donde una petición en su defensa que ha reunido más de 16.000 firmas sigue sumando apoyo. Un portavoz de la universidad confirmó al Times que la renuncia de Arday era legítima.

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Horas antes, el miércoles, Cambridge publicó un comunicado en el que señalaba que había comenzado una investigación sobre las credenciales académicas de Arday.

"La Universidad de Cambridge ha comenzado una investigación a raíz de nueva información sobre las credenciales académicas y los nombramientos honoríficos del profesor Arday", decía el comunicado. "Con el fin de garantizar un proceso justo, no haremos más comentarios hasta que esto haya concluido".

Cuando las acusaciones de plagio y otras faltas de conducta académica estallaron en la opinión pública a fines del mes pasado, Cambridge respaldó firmemente a Arday, y dijo que ya había remitido las quejas que recibió sobre su trabajo académico inicial a la Universidad Liverpool John Moores, que le otorgó su doctorado, y a algunas revistas académicas.

Pero a medida que surgieron nuevas preguntas sobre sus credenciales, junto con informes de que Arday aparentemente había presentado una denuncia por acoso ante la policía el año pasado contra un periodista británico que investigaba su trabajo, la universidad pareció cambiar de rumbo.

Arday envió un comunicado al Times el sábado en el que cuestionaba las afirmaciones, y luego canceló una entrevista planeada con el Times el lunes. No respondió de inmediato a una solicitud de comentarios el miércoles sobre la nueva investigación de Cambridge ni sobre las acusaciones de acoso.

La publicación inminente de Great and Unfortunate Things ha puesto el foco de atención en el relato de Arday sobre cómo él, hijo de migrantes ghaneses, superó el autismo y otras discapacidades que lo dejaron sin habla hasta casi los 12 años e incapaz de leer o escribir hasta los 18, para luego obtener un doctorado y alcanzar el rango académico más alto en una de las universidades más prestigiosas del Reino Unido.

Antes de su publicación, informes de otros académicos, periodistas independientes y una serie de medios de comunicación británicos han puesto en duda tanto el trabajo académico de Arday como sus aseveraciones biográficas, incluida su afirmación de haber corrido 30 maratones en 35 días mientras recaudaba hasta 5,5 millones de libras esterlinas para obras de caridad y el relato de haber recibido dos visitas en su oficina por parte de un intruso enmascarado, quien en una de las ocasiones portaba un cuchillo.

Arday ha dicho anteriormente que los errores en sus primeros trabajos fueron el resultado de su autismo y de una supervisión inadecuada por parte de los profesores, y que las acusaciones de plagio actuales son parte de una campaña de desprestigio racista. En su nota de renuncia, no reconoció haber cometido ninguna falta e insistió en su creencia de que gran parte de las críticas eran injustas.

"Si bien la crítica es una parte inevitable de la vida académica, lo que he experimentado ha ido mucho más allá del desacuerdo académico", escribió. "Las incesantes acusaciones, las especulaciones y los comentarios públicos nos han afectado profundamente a mí y a mis seres queridos".

Las preguntas sobre el trabajo de Arday habían circulado discretamente en los círculos académicos al menos desde 2023, cuando su nombramiento en Cambridge a los 37 años provocó una avalancha de cobertura mediática sobre él y la extraordinaria historia que ha contado sobre su vida.

Esas preguntas se hicieron públicas después de que se publicaran acusaciones detalladas de plagio y mala conducta en la investigación, primero en el boletín informativo de un académico conocido por sus opiniones racistas sobre la inteligencia y, posteriormente, en Retraction Watch, una publicación en línea que cubre la mala conducta académica y la ética de la investigación. Todo esto provocó de inmediato un debate encarnizado, en el que los comentaristas conservadores se burlaban de Arday llamándolo un "modelo publicitario de la diversidad", mientras que sus defensores sostenían que era víctima de racismo.

En su comunicado inicial sobre la controversia, Cambridge dijo que Arday era "víctima de una vil campaña para socavar su credibilidad, la cual debe detenerse". Pero durante la última semana, los usuarios de redes sociales y los medios de comunicación han seguido sacando a la luz lo que según ellos eran problemas adicionales en su trabajo publicado y en su currículum académico.

Antes de que fuera eliminada el miércoles, la página del profesorado de Arday en Jesus College, Cambridge, donde era miembro académico, enumeraba nombramientos anteriores que incluían puestos de profesor visitante en la Oficina de Diversidad e Inclusión de la Universidad Estatal de Ohio. Pero un portavoz de la Universidad Estatal de Ohio dijo por correo electrónico que no tenía registro de empleo para una persona con el nombre de Arday.

La página de la Universidad de Cambridge de Arday decía que es profesor visitante en la Universidad Nelson Mandela en Sudáfrica. Pero un portavoz de la Universidad Nelson Mandela dijo al Times por correo electrónico que, si bien Arday se había desempeñado como profesor adjunto "en una asociación de duración determinada que concluyó en noviembre de 2025", actualmente no tiene ninguna afiliación formal.

A medida que circulaban las acusaciones, también lo hacían los informes de que Arday u otras personas habían intentado frenar las indagaciones sobre su trabajo por parte de otros académicos y de un periodista, mediante la contratación de un importante bufete de abogados y denunciando ante la policía a quienes hacían preguntas.

En un comunicado emitido el lunes, la publicación Times Higher Education reconoció que había comenzado a investigar a Arday y su trabajo el año pasado, pero no siguió adelante con un artículo "tras intercambiar correspondencia con los abogados de Arday".

En un artículo publicado el miércoles, poco después de la renuncia de Arday, Jack Grove, el reportero que trabajó en esa historia para Times Higher Education, describió cómo había sido contactado por un oficial de policía en febrero, quien le dijo que no volviera a comunicarse con Arday, ya que sus preguntas afectaban la salud mental de Arday.

Grove dijo que había enviado tres correos electrónicos "educados" a Arday a lo largo de dos meses, en los que le consultaba sobre las dudas planteadas por múltiples académicos acerca de un posible plagio o irregularidades en los datos de un artículo académico, sobre las discrepancias en su currículum y sobre lo que, dijo, era una falta de pruebas para respaldar sus afirmaciones sobre las carreras y la recaudación de fondos para obras de caridad.

Arday, dijo Grove, nunca respondió. Todas las respuestas emitidas, afirmó Grove, provinieron de la oficina de prensa de Cambridge. Al final, contó Grove, presentó 97 páginas de pruebas en total a Cambridge y a Liverpool John Moores para su investigación.

"Acusaciones graves, ciertamente", escribió. "Profundamente vergonzosas y angustiantes, definitivamente".

"¿Pero mis indagaciones eran motivo para una denuncia penal?", añadió. "Eso me resultó enormemente preocupante como reportero especializado en examinar cuestiones de ética e integridad en la investigación".

Neil Vigdor cubre noticias de último momento para el Times, con un enfoque en la política.

Jennifer Schuessler es reportera de la sección Cultura del Times y cubre la vida intelectual y el mundo de las ideas.

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