
Moscú autorizó el regreso de siete niños que habían sido separados de sus familias en Ucrania debido a la invasión rusa, según informó la Casa Blanca este jueves. El acuerdo, alcanzado tras la mediación de la primera dama estadounidense, Melania Trump, permitió que seis de los menores ya se reencontraran con sus familias en Ucrania, mientras que el séptimo será repatriado a finales de mes.
Se trata de la cuarta ocasión en que ambos países logran una reunificación familiar gracias a la intervención directa de la esposa del presidente Donald Trump, quien confirmó haber mantenido contactos con el presidente ruso, Vladimir Putin.
“La reunificación de los niños con sus seres queridos en esta región del mundo sigue siendo uno de los problemas globales más importantes en la actualidad. Me alienta que ambas partes mantengan su compromiso con la cooperación continua, priorizando la seguridad y el bienestar de los niños por encima de esta guerra abominable”, señaló la primera dama en un comunicado.
En agosto del año pasado, Donald Trump entregó a Putin una carta de Melania durante una reunión en Alaska, en la que pedía garantizar la protección de los menores en el contexto de la guerra.
A partir de entonces, se concretaron varios acuerdos: en octubre, ocho menores de edad ucranianos regresaron a sus hogares tras gestiones encabezadas por Melania; en diciembre, otros siete menores fueron devueltos, y en febrero, se realizó un intercambio que incluyó a cinco niños ucranianos y un menor ruso.
Las autoridades ucranianas denunciaron que miles de menores fueron trasladados a Rusia sin el consentimiento de sus tutores, mientras que Moscú sostiene que los detuvo por razones humanitarias, alegando que se encontraban en situación de vulnerabilidad en zonas de conflicto.
En medio de los ataques de Ejército ruso a Ucrania, el Kremlin intensificó su estrategia de reclutamiento ofreciendo atractivos incentivos financieros a estudiantes de todo el país para que se unan como operadores e ingenieros de drones en el frente ucraniano, según reportó Reuters
Documentos recientes muestran, además, que empresas de la región central de Ryazan recibieron cuotas específicas para reclutar trabajadores destinados al Ejército.
Este esfuerzo, implementado en el quinto año del conflicto, busca diversificar los métodos de reposición de tropas, pero no constituye una movilización general, según mencionó el Kremlin esta semana. Las autoridades rusas insisten en que no existe una escasez de reclutas, a pesar de los señalamientos de Kiev, que sostiene que las bajas rusas superan la capacidad de reposición.
El vicepresidente del Consejo de Seguridad, Dmitry Medvedev, declaró a medios estatales que el sistema de reclutamiento, basado en incentivos económicos para los voluntarios, mantiene su eficacia. Más de 400.000 personas se inscribieron el año pasado y, según Medvedev, más de 80.000 lo hicieron en lo que va de este año.
El regreso de 500 soldados ucranianos y dos civiles tras un intercambio de prisioneros con Rusia, realizado en dos rondas los días 5 y 6 de marzo pasado, trajo alivio a cientos de familias, pero no representó avances en las negociaciones entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos. Moscú mantiene posiciones inflexibles y la situación en Irán pospuso la posibilidad de un nuevo encuentro trilateral.
El defensor del pueblo ucraniano, Dmytro Lubinets, describió el estado de los liberados como delicado y señaló que muchos presentan un peso muy por debajo del normal y atraviesan graves secuelas psicológicas. “Muchos de ellos se encuentran en un estado psicológico complicado”, indicó Lubinets, mientras familiares y liberados protagonizaban emotivos reencuentros.
Uno de los ex prisioneros expresó a su familia: “Nunca volveré a abandonaros, ni por un minuto. Lo he soportado todo por vosotros y no he dejado que me doblegaran”.
Lubinets señaló que cerca del 95% de los cautivos ucranianos relatan haber sufrido abusos físicos y psicológicos durante su detención en Rusia. Tras su liberación, todos fueron sometidos a un proceso de rehabilitación y podrán renunciar a continuar en el servicio militar.
Los familiares de otros soldados aún desaparecidos se acercaron a recibir información sobre sus seres queridos, ya que los liberados suelen ser la única fuente de noticias sobre quienes continúan en cautiverio.
En el plano político, las posiciones de Ucrania y Rusia siguen irreconciliables, especialmente en torno al control del Donbás. Moscú exige el control total de esta región, que ya domina en un 88% según el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), mientras que Kiev rechaza ceder más territorios. El presidente Volodimir Zelensky reiteró que cualquier concesión territorial sería rechazada por la sociedad ucraniana y no detendría la agresión rusa.
(Con información de EFE y Reuters)

