El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, viajará a Hungría el próximo martes para reunirse con el primer ministro, Viktor Orbán, en una señal de respaldo de Washington al mandatario húngaro a pocos días de las elecciones parlamentarias. La Casa Blanca confirmó este jueves que la visita tendrá lugar el 7 y 8 de abril.
Según detalló la residencia presidencial estadounidense, Vance pronunciará un discurso sobre la “importante alianza entre EEUU y Hungría”. Orbán, en el poder desde 2010, es un aliado cercano de Donald Trump y recibió su apoyo explícito en varias ocasiones, incluida la actual campaña, en la que el partido opositor Tisza gana terreno en las encuestas.
La visita de Vance se produce menos de dos meses después del viaje del secretario de Estado, Marco Rubio, en el que se firmó un acuerdo de cooperación en energía nuclear civil. Los húngaros acudirán a las urnas el 12 de abril, con el partido Tisza, comandado por Péter Magyar, liderando las encuestas con un 56% de apoyo, frente al 37% que obtendría el Fidesz de Orbán, según datos del Centro de Investigaciones 21.
El presidente estadounidense instó a los ciudadanos húngaros a votar por Orbán, a quien describió como “un verdadero amigo, luchador y ganador”. En sus declaraciones vía Truth Social, el mandatario expresó: “Cuenta con mi respaldo total e incondicional para su reelección como Primer Ministro de Hungría. ¡Jamás defraudará al gran pueblo de Hungría!”.
Estas palabras se producen en un contexto en el que Peter Magyar, identificado como antiguo discípulo político de Orbán, se perfila como principal favorito para disputarle el poder tras 16 años de gobierno continuado.
Trump subrayó que Orbán mantiene un euroescepticismo compartido y una postura crítica frente a las políticas migratorias liberales promovidas por sectores progresistas en Europa. “Lucha incansablemente por su gran país y su pueblo, y los ama profundamente, al igual que yo a Estados Unidos”, afirmó Trump y destacó coincidencias en la defensa de la soberanía nacional y el rechazo a la inmigración ilegal.
El inquilino de la Casa Blanca enmarcó su respaldo en la cooperación entre Washington y Budapest en los últimos años, al señalar que bajo su liderazgo y el de Orbán, ambos países han registrado avances significativos en su relación bilateral. Trump manifestó en sus publicaciones la expectativa de “seguir trabajando estrechamente” con el húngaro para fortalecer el vínculo entre ambas naciones.
El apoyo de Trump refuerza declaraciones previas que sitúan a Orbán como una figura central en la derecha europea, enfatizando su posición en materia migratoria y su defensa de la soberanía húngara.
El líder opositor Péter Magyar busca el poder en Hungría
El conservador Péter Magyar lanzó un mensaje europeísta en su último gran mitin de campaña el 15 de marzo y sostuvo que el lugar de Hungría está en la Unión Europea (UE) y la OTAN. “Nuestra patria forma parte de la comunidad europea, la OTAN y de Occidente”, afirmó ante decenas de miles de simpatizantes reunidos en Budapest.
Magyar, al frente del partido opositor Tisza, es el principal rival de Viktor Orbán, considerado el aliado más cercano de Rusia dentro de la UE. La mayoría de las encuestas proyectan una victoria de Tisza en las elecciones del 12 de abril, con al menos 10 puntos porcentuales de ventaja sobre Fidesz, el partido que Orbán lidera desde 2010 con mayoría absoluta.
Decenas de miles de húngaros participaron en la llamada “Marcha Nacional” organizada por Tisza, coincidiendo con el aniversario de la revolución de 1848/49 contra los Habsburgo, una de las festividades nacionales más importantes del país. Magyar prometió “una victoria electoral que se verá también en el Kremlin”, en referencia a las políticas prorrusas de Orbán.
“Los que el 12 de abril votarán por el Tisza elegirán una Hungría orgullosa, pacífica y europea”, aseguró el líder opositor y subrayó que los comicios “también serán un referéndum sobre el destino de la patria”. La marcha, que partió de la céntrica plaza Deák y culminó en la Plaza de los Héroes, llenó por completo la avenida Andrássy, varias horas después de una movilización convocada por Fidesz.
Magyar irrumpió en la política húngara hace apenas dos años como disidente del gobierno de Orbán y logró aglutinar el voto de quienes buscan un cambio, perfilándose como un candidato con posibilidades reales de derrotar al actual primer ministro.
(Con información de EFE)

