Imágenes satelitales revelan nuevas fortificaciones en sitios nucleares y bases de misiles del régimen iraní

Las obras incluyen el camuflaje de estructuras, refuerzos subterráneos y reparaciones en complejos estratégicos dañados, mientras el gobierno de Teherán niega que tengan planes de acumular un arsenal atómico

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Comparativa satelital del complejo militar
Comparativa satelital del complejo militar de Parchin: a la izquierda, el sitio antes de los ataques israelíes de octubre de 2024; a la derecha, el mismo lugar cubierto con hormigón en enero de 2026 (REUTERS)

Nuevas imágenes satelitales difundidas este miércoles muestran que el régimen de Irán ha fortificado sus instalaciones militares más sensibles tras los ataques aéreos sufridos en los últimos dos años.

Las fotografías, analizadas por expertos en seguridad internacional y tecnología espacial, revelan la construcción de estructuras de hormigón y la instalación de cubiertas defensivas sobre instalaciones subterráneas, en medio de las tensiones con Estados Unidos e Israel.

Uno de los focos principales es el complejo de Parchin, ubicado a unos 30 kilómetros al sureste de Teherán, conocido por ser uno de los sitios militares más vigilados del país.

Las imágenes evidencian que, tras el bombardeo atribuido a Israel en octubre de 2024, hubo extensos daños en un edificio rectangular, seguido de una reconstrucción acelerada.

Reconstrucción y fortificación en Parchin:
Reconstrucción y fortificación en Parchin: la secuencia de fotografías revela los daños tras los bombardeos de 2024, la instalación de nuevas estructuras y la eventual cobertura con hormigón del sitio (REUTERS)

Nuevas fotografías tomadas en noviembre del mismo año muestran la aparición de una estructura metálica y la construcción de dos edificios adyacentes. En diciembre, la zona aparece parcialmente cubierta y, para este mes de frebrero, la instalación queda completamente oculta bajo una estructura de concreto, recubierta de tierra para camuflarla y protegerla de futuros ataques aéreos.

Expertos del Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional han identificado este nuevo búnker como parte del área conocida como Taleghan 2. Según sus análisis, la estructura incluiría una cámara cilíndrica de alta resistencia, de unos 36 metros de largo y 12 de diámetro, que podría funcionar como contenedor de explosivos. Este tipo de equipamiento es crucial para el desarrollo de armas nucleares, aunque también puede usarse en investigaciones convencionales de defensa.

Entradas de túneles cubiertas en
Entradas de túneles cubiertas en Isfahan: imagen satelital del 10 de febrero de 2026 muestra el complejo nuclear iraní con accesos a túneles recubiertos de tierra (REUTERS)

La construcción del “sarcófago” de concreto y la posterior cobertura con tierra buscan hacer invisible la instalación desde el aire y dotarla de una protección ante bombardeos. El fundador del instituto, David Albright, advirtió que mientras las negociaciones internacionales se estancan, Irán ha aprovechado para acelerar la ocultación y el refuerzo de sus infraestructuras críticas.

En el complejo de Isfahan, uno de los principales puntos de enriquecimiento de uranio del país y objetivo de ataques estadounidenses en junio, las imágenes también muestran cambios sustanciales. Se observa un esfuerzo sistemático por enterrar las entradas de los túneles subterráneos donde, según diplomáticos, se almacena parte del uranio enriquecido iraní.

Refuerzo de túneles en Natanz:
Refuerzo de túneles en Natanz: imagen satelital del 10 de febrero de 2026 muestra trabajos para fortificar y asegurar las dos entradas de túneles en un complejo iraní (REUTERS)

Fotografías de enero y febrero de este año confirman que los accesos a tres túneles quedaron completamente sellados con tierra, una medida que, según analistas, complica la posibilidad de ataques aéreos directos y dificulta cualquier intento de incursión terrestre para incautar o destruir material nuclear.

Las actividades de refuerzo no se limitan a Isfahan. En los alrededores de Natanz, otro centro estratégico de enriquecimiento, se detectó movimiento de camiones de cemento, maquinaria pesada y vehículos, señalando obras para reforzar y “endurecer” los accesos a un sistema de túneles bajo una montaña conocida como Pickaxe. Aunque el destino exacto de estas obras no está claro, la actividad sugiere una defensa activa contra posibles incursiones o bombardeos.

Preparativos defensivos en Natanz: accesos
Preparativos defensivos en Natanz: accesos subterráneos de un complejo iraní son fortalecidos, según la fotografía satelital del 10 de febrero de 2026 (REUTERS)

La estrategia iraní incluye además la reconstrucción y reparación de bases de misiles medianos. Imágenes de una base al sur de Shiraz, una de las 25 principales plataformas de lanzamiento según investigadores israelíes, muestran trabajos de limpieza y rehabilitación tras los daños sufridos en la guerra del año pasado. A pesar de estos esfuerzos, los expertos señalan que el complejo aún no ha recuperado su plena capacidad operativa.

En otro punto, a 40 kilómetros al norte de Qom, imágenes comparativas muestran la reparación del techo de un edificio dañado en una base militar, con obras iniciadas en noviembre y concluidas a finales de ese mismo mes.

La aceleración de estos proyectos de fortificación y reconstrucción ocurre en un contexto de negociaciones estancadas entre Irán y potencias occidentales sobre el programa nuclear.

Túneles visibles en Isfahan: imagen
Túneles visibles en Isfahan: imagen satelital del 11 de noviembre de 2024 muestra las entradas a túneles sin cubrir en el complejo nuclear de Isfahan, Irán (REUTERS)

Mientras tanto, Teherán niega cualquier intención de desarrollar armas atómicas, pero continúa endureciendo la protección de sus principales instalaciones ante futuras amenazas externas.

(Con información de Reuters)