
La activista climática Greta Thunberg fue detenida por la policía neerlandesa este sábado durante una protesta en La Haya contra las subvenciones a los combustibles fósiles.
Thunberg y otros manifestantes del grupo ecologista Extinction Rebellion fueron vistos sentados en un autobús, mientras la policía procedía a más arrestos, indicó un corresponsal de la agencia de noticias AFP.
Thunberg se unió antes a varios centenares de manifestantes que caminaron desde el centro de La Haya hasta un campo situado junto a la autopista A12 que sale de la ciudad.
Decenas de agentes de policía, algunos de ellos a caballo, impidieron que el grupo accediera a la autopista.

Portando banderas y pancartas en las que se leía “¡Paren ya las subvenciones a los combustibles!” y “¡El planeta se está muriendo!”, los manifestantes se enzarzaron en un tenso enfrentamiento con la policía, que formó un muro humano.
Algunos manifestantes encontraron otra ruta y bloquearon otra vía cercana a la autopista, que conecta la ciudad costera de La Haya a la ciudad central de Utrecht.
“Es importante manifestar hoy porque vivimos en un estado de emergencia planetaria”, declaró Thunberg a la AFP antes de su arresto.
“Debemos hacer todo lo posible para evitar esa crisis y salvar vidas”, añadió.

Thunberg ganó notoriedad mundial con sus “huelgas escolares por el clima”, que comenzaron cuando tenía 15 años.
El mes pasado, la Policía de Suecia la desalojó cuando se congregaba, junto a otras personas, frente al Parlamento sueco, en Estocolmo, bloqueando uno de los accesos al edificio.
Según informó la Policía, al menos siete manifestantes han sido denunciados. Si bien ninguno ha sido detenido, han sido trasladados a vehículos policiales para ser interrogados, recogió la radiotelevisión sueca SVT.

Un grupo de activistas de Fridays for Future, con Thunberg al frente, iniciaron una concentración para protestar por “la crisis climática y las injusticias sociales subyacentes”, que “están matando a gente”.
“Creo que nuestras leyes protegen las cosas equivocadas. Creo que nuestras leyes deberían existir para proteger el bienestar de las personas y no el derecho de las empresas a contaminar el planera”, dijo la activista.
Por su parte, el movimiento Fridays for Future, que cobró notoriedad gracias a la joven sueca, ha destacado que tanto el Parlamento como la sociead son “parte fundamental de la democracia”, pero que también lo es el “derecho a manifestarse”.
(Con información de AFP y Europa Press)
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