
Los líderes del G7 se han comprometido este miércoles a seguir apoyando a Ucrania en su guerra contra Rusia, a la que seguirán aumentando sanciones en sectores “clave” para la industria militar rusa o que le puedan ayudar a financiarla como el de la energía, los metales o los diamantes.
“Nuestro compromiso sigue siendo restringir las exportaciones de todos los artículos clave para la base militar e industrial de Rusia, incluidos los utilizados en el campo de batalla, y pedimos a terceros que adopten medidas equivalentes. Reiteramos nuestro llamamiento a terceros para que dejen inmediatamente de prestar apoyo material a Rusia o se enfrentarán a graves costes”, reza un comunicado del G7.
En ese sentido, los líderes han asegurado que restringirán el acceso de Moscú al sistema financiero internacional “aún más” y que intensificarán su lucha contra la evasión de las sanciones.
“Hemos reducido drásticamente nuestra dependencia de la energía y las materias primas rusas. Estamos decididos a acelerar el trabajo en este sentido para que Rusia ya no pueda utilizar la energía como arma contra nosotros”, ha enfatizado el G7.

Además, han anunciado que introducirán restricciones a la importación de diamantes no industriales “extraídos, procesados o producidos por Rusia a partir del 1 de enero de 2024″, a las que seguirán otras acciones respecto a los diamantes rusos procesados en terceros países.
Así, los miembros del G7 que se encuentren entre los principales importadores de diamantes en bruto establecerán “un sólido mecanismo de verificación y certificación”.
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha manifestado que las sanciones contra los diamantes no son algo nuevo y que las empresas rusas son conscientes de los riesgos de las sanciones.
“Las sanciones sobre los diamantes no son noticia, las empresas rusas son conscientes de los riesgos. Estados Unidos se encuentra en conflicto por quemar dinero ‘en el horno’ de Ucrania”, ha asegurado Peskov, según la agencia de noticias rusa TASS.

Por otro lado, el G7 ha condenado los intentos del Ejército ruso de usar el invierno como arma contra los ucranianos, por lo que incrementará la ayuda humanitaria y la asistencia energética para la población del país.
Debido a la destrucción que Ucrania está sufriendo en la guerra, que según el Banco Mundial es ya de más de 400.000 millones de dólares (unos 371.000 millones de euros), y cuya infraestructura civil es atacada de forma constante, el G7 pretende que Moscú pague a Kiev reparaciones de guerra. También buscarán que los responsables de crímenes de guerra y contra la humanidad rindan cuentas ante el Tribunal Penal Internacional (TPI).
Por último, han condenado la retórica nuclear rusa y su reciente salida del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, y han calificado de “inaceptables” las amenazas de Rusia respecto al posible uso de armas nucleares.
(con información de EP)
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