La madre y su pareja fueron detenidas por la policía de Brasil (Foto: Facebook)
La madre y su pareja fueron detenidas por la policía de Brasil (Foto: Facebook)

La madre, Rosana Cândido, de 27 años,  y su pareja Kacyla Pessoa, de 28, apuñalaron al menos doce veces  a su hijo, Rhuan Silva, de 9, mientras el pequeño dormía.

Los hechos ocurrieron el pasado 31 de mayo en Brasil, cuando la pareja acordó asesinar al menor con un cuchillo.

De acuerdo a las autoridades brasileñas, hace un año Rhuan fue sometido a una cirugía por su madre y su novia, pues pretendían rebautizarlo como una niña, vistiéndolo de mujer y dejándole el cabello largo.

Ante el rechazo del menor, las mujeres lo mantuvieron en cautiverio severo y lo asesinaron a sangre fría. Los detalles macabros acerca del asesinato y el intento de las mujeres de ocultar su crimen conmocionaron a Brasil y pusieron de reflejo la creciente violencia que se da en el ámbito familiar.

En Brasil la violencia es un drama cada vez más preocupante. Por ejemplo, el país ocupa el séptimo lugar en el mundo en femicidios, con 4,4 muertes por cada 100.000 mujeres.

El menor había sido mutilado del miembro, ya que su madre pretendía cambiarle el género (Foto: Facebook)
El menor había sido mutilado del miembro, ya que su madre pretendía cambiarle el género (Foto: Facebook)

La violencia en Brasil es generalizada. En el país no hay declarado ningún conflicto bélico pero se mata a más ciudadanos que en muchos países en guerra. Solo en 2017 se registraron 63.880 homicidios: es decir, 175 personas asesinadas al día a un ritmo de siete por hora. De estas muertes, 4.539 fueron de mujeres y 1.133 formaron parte de casos de violencia doméstica.

Las violaciones también subieron un 8,4%: fueron 60.018 en esos 12 meses. Todo nuevos récords históricos para el principal país latinoamericano, donde los índices de violencia no han parado de subir en los últimos tres años.

El menor fue acuchillado doce veces al corazón, mientras dormía (Foto: Facebook)
El menor fue acuchillado doce veces al corazón, mientras dormía (Foto: Facebook)

La ley brasileña de violencia doméstica data de 2006 y es considerada una de las mejores del mundo, fue apoyada por el entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva y llamada así por María da Penha, una farmacéutica que se convirtió en la voz de las mujeres que sufren abusos domésticos cuando los ataques de su esposo la dejaron parapléjica.

Sin embargo, implementar adecuadamente esta ley sigue siendo una lucha.  En un informe anual de este año, Human Rights Watch señala que la policía brasileña no investiga adecuadamente miles de casos de violencia doméstica cada año y que muchos nunca son procesados.

Los analistas sostienen que el sistema judicial del país está obstruido, con más de 1.2 millones de casos de violencia doméstica pendientes a partir de diciembre de 2017. Incluso, los expertos de HRW sostienen que cuando no se controla, la violencia doméstica a menudo aumenta, teniendo como resultado lesiones graves o muertes.