Fotografía de Johanna Nordbland bajo el agua (AFP)

Fotografía de Johanna Nordbland bajo el agua (AFP)

Johanna Nordbland, la "sirena" de Helsinki de 42 años, es una auténtica deportista aventurera.

Durante el día, trabaja de diseñadora gráfica y, en su tiempo libre, anda en bicicleta por las montañas, hace motocross, snowboard y pasea en barco. Pero lo que realmente le gusta es el buceo. El buceo libre.

Johanna Nordbland bajo el agua en traje de baño (AFP)

Johanna Nordbland bajo el agua en traje de baño (AFP)

A los 29 años, Johanna estableció un récord mundial cuando logró nadar 158 metros bajo la superficie del agua con aletas.

Fue capaz de aguantar la respiración por más de seis minutos bajo agua cálida. 

Pero su talento fue interrumpido hace siete años, cuando sufrió un grave accidente mientras circulaba en su bicicleta de montaña, que dejó la parte inferior de su pierna izquierda destruida. Como parte del proceso de recuperación, se sometía a tratamientos de agua fría para aliviar el dolor. Todo cambió.

La aleta que utiliza Johanna Nordbland para bucear (AFP)

La aleta que utiliza Johanna Nordbland para bucear (AFP)

Con el tiempo, comenzó a agradarle la sensación, a tal punto que sumergía también bajo el agua helada la pierna derecha. Luego, la expandió a todo su cuerpo, cuando decidió bucear sin equipo bajo hielo. 

La sirena finlandesa, Johanna Nordbland(AFP)

La sirena finlandesa, Johanna Nordbland(AFP)

Rápidamente sobresalió en su nuevo hobby. En 2015, batió otro récord mundial cuando buceó 50 metros bajo la superficie de un lago congelado usando únicamente un traje de baño. 

En una sesión fotográfica, la sirena y su hermana, con ayuda de la fotógrafa, debieron prepararse con seis horas de anticipación para poder disfrutar de su pasión. Fue el tiempo que les demoró taladrar dos hoyos —uno triangular (el más fácil de barrenar) y otro rectangular— con dimensiones equiláteras de un metro.

Johanna Nordbland y su hermana preparándose para bucear libremente bajo hielo (AFP)

Johanna Nordbland y su hermana preparándose para bucear libremente bajo hielo (AFP)

Primero taladraron los agujeros, luego cortaron los lados con una sierra eléctrica y finalmente removieron el hielo de la superficie del agua.

Johanna tiene una rutina de entrenamiento específica antes de bucear libremente. Inicialmente pasa 20 minutos en el agua con un traje de buzo para acostumbrar su cuerpo a la temperatura. Luego se dirige al sauna para entrar en calor por la misma duración de tiempo. En una última sesión, la sirena se sumerge en el lago en traje de baño por no más de seis a siete minutos.

El agujero triangular que deben taladrar para bucear bajo hielo (AFP)

El agujero triangular que deben taladrar para bucear bajo hielo (AFP)

Lo más importante para Johanna bajo el agua es no entrar en pánico. Debajo de un lago congelado, está casi totalmente oscuro. La poca visibilidad puede ser peligrosa, especialmente porque es posible perderse.

Johanna Nordbland debajo de la capa de hielo (AFP)

Johanna Nordbland debajo de la capa de hielo (AFP)

Debajo del agua, una burbuja de aire en el hielo puede parecer idéntica al agujero por donde se debe salir, y Johanna puede aguantar la respiración en agua fría por menos de cuatro minutos. Para detectar el agujero, un buceador debe nadar profundamente para poder ver con mejor perspectiva desde dónde entra la luz.

Johanna Nordbland (AFP)

Johanna Nordbland (AFP)

Con su vida en juego, el miedo no puede formar parte del estado mental de Johanna. Con su aleta, que puede sumergirla siete a ocho metros bajo el agua con tan sólo un empuje, se mantiene buceando serenamente dentro de su propio mundo.

Como una sirena.

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