Incautan bienes a presunto socio de la mafia mexicana

Según las autoridades, Jesús Hugo Chávez Verdugo, alias Tánatos, es uno de los principales asociados de los carteles mexicanos de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación

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Twitter de la Fiscalía General de la Nación.
@FiscaliaCol
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Después de una investigación que tomó nueve meses, agentes de la DEA y del grupo élite SIU de la Dijín, en cabeza del general Fabio López Cruz, incautaron 276 bienes pertenecientes a Jesús Hugo Chávez Verdugo, alias Tánatos, ubicados en los departamentos del Valle, Cauca, Nariño y Putumayo. La mayoría de los predios se encuentran en un cinturón cocalero, pero los más lujosos están en Cali, Popayán y Jamundí, Valle, aseguró El Tiempo.

Chávez Verdugo lideraba una organización criminal conocida como Ícaro, que, de acuerdo con los órganos de investigación, comercializaba veinte toneladas de coca anualmente en camiones tipo caleta y lanchas Go-Fast. La ruta pasaba primero por Guatemala y México, hasta llegar a Estados Unidos.

“Los capturados hacen parte de una organización de narcotraficantes, quienes utilizando medios como lanchas rápidas y semisumergibles enviaban droga hacia Centroamérica, especialmente a México”, aseguró el coronel Gelber Hernando Cortés Rueda, director encargado de la Policía Judicial, Dijín, e Interpol, en enero de este año, cuando Chávez y sus socios fueron capturados en Cali y Jamundí (Valle del Cauca), e Ipiales (Nariño), con fines de extradición a los Estados Unidos.

Según las autoridades Tánatos era uno de los principales socios de los carteles mexicanos para el transporte de estupefacientes hacia Norteamérica. Era un objetivo importante para las autoridades de EE.UU. que lo consideravan el enlace con el cartel de 'Sinaloa´para el transporte de la coca hacia México y de allí, a Estados Unidos.

Utilizaba semisumergibles con tecnología de punta desde el pacífico colombiano. “Podrían referenciar el punto por donde iban pasando y la hora exacta de llegada con la carga”, aseguró el director de la Dijín y subdirector de Investigación Criminal, Gelber Hernando Cortés Rueda.

La propiedad El Diamante en Santander de Quilichao, departamento del Cauca, es la más lujosa. Allí, miembros de la Dijín encontraron un circuito cerrado de cámaras de vigilancia alrededor del predio, caballerizas, canchas de fútbol, piscina y una casona.

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La Joya es otra costosa propiedad, ubicada en la vereda Angulo, en Patía, Cauca. La hacienda era el epicentro de reuniones de los jefes de la organización y, dada su ubicación, al lado de un río, era un lugar ideal para mover la droga, le explicó un investigador a El Tiempo. Fueron embargados 35 inmuebles más, 17 automotores y un establecimiento de comercio

Tánatos adquirió seis predios colindantes para conformar una gigantesca hacienda en Putumayo, donde opera ganadería extensiva.

Según la DEA y la Sijín, la fortuna de alias Tánatos alcanzaba los $40.000 millones, incluyendo fincas y lotes en Córdoba, Patía, Timbío, Valle del Guamuez, Santander de Quilichao y Tumaco.

Las autoridades aseguran que la organización de alias Tánatos cuenta con un cartel de abogados que lograron, en enero de 2017, asegurar su detención domiciliaria durante la cual siguió delinquiendo desde el denominado Palacio de Tánatos, en Jamundí, Valle del Cauca. En esta hacienda fue hallada una colección de relojes avaluada en más de $150.000 dólares, asegura El Tiempo.

En diciembre del año pasado, recobró su libertad, pero, fue capturado nuevamente por la Dijín el 21 de enero de este año, junto con otros cuatro hombres conocidos como Kaibil, Conta, Hermes y Alvarito, requeridos en extradición por una corte del Distrito Sur de la Florida, en Estados Unidos. Las capturas se realizaron en Calí, Valle e Ipiales, Nariño.

Estos sujetos, según las autoridades, operaban como un “consorcio criminal” que producía y despachaba estupefacientes. Cada uno aportaba entre 200 y 500 kilos hasta completar el pedido de narcotraficantes en el exterior. Tánatos enviaba una embarcación como señuelo con 300 kilos y después la embarcación con la carga más grande de cocaína, aseguró el coronel Cortés.

Una mujer de la familia fue quien le informó a las autoridades de su paradero. Además, descubrió la estrategia de tráfico de drogas que utilizaba.

El año pasado, en tan solo tres meses, le incautaron treinta toneladas de cocaína, de acuerdo con la Dijin.