Descubren bacterias de la orina que podrían predecir el riesgo de cáncer de próstata agresivo

Un estudio de la Universidad de East Anglia del Reino Unido abre la puerta a un nuevo tipo de detección. La importancia del diagnóstico temprano de los tumores más agresivos, según expertos de Colombia, México y Peru

Compartir
Compartir articulo
La investigación abre la puerta a desarrollar un nuevo tipo de detección de tumores graves con un análisis de orina. El trabajo fue publicado en la revista European Urology Oncology (IMPERIAL COLLEGE LONDON)
La investigación abre la puerta a desarrollar un nuevo tipo de detección de tumores graves con un análisis de orina. El trabajo fue publicado en la revista European Urology Oncology (IMPERIAL COLLEGE LONDON)

Un equipo científico de la Universidad de East Anglia, del Reino Unido, identificó en la orina de un grupo de hombres una serie de bacterias que están relacionadas con un tipo de cáncer de próstata muy agresivo. La investigación abre la puerta a desarrollar un nuevo tipo de detección de tumores graves con un análisis de orina. El trabajo fue publicado en la revista European Urology Oncology.

De acuerdo con el estudio, los expertos analizaron a más de 600 pacientes con y sin cáncer de próstata, para evaluar la utilidad de una prueba bacteriana en orina. Esto les permitió identificar 5 tipos de bacterias que se repetían en distintas muestras y tejido de hombres con tipos de cáncer que luego se volvieron agresivos.

Se trata de bacterias capaces de crecer sin oxígeno. Los especialistas revelaron que algunos de esos microorganismos eran nuevos, nunca antes encontrados. El descubrimiento es de gran valor porque permitiría desarrollar un nuevo modo de detectar en forma precoz el cáncer de próstata agresivo.

Los especialistas consideran que aún es demasiado pronto para decir con seguridad que las bacterias encontradas son las que podrían causar el cáncer en lugar de ser sólo un biomarcador útil.

Raúl Hernando Murillo, del Centro Javeriano de Oncología, destacó en el último número de la Revista de Urología Colombiana la importancia de hallar un modo de detección de los cánceres de próstata más graves. “La reducción de la mortalidad es el objetivo primordial de la tamización (prueba sencilla de detección) en cáncer y dada la frecuente manifestación tardía de síntomas, la búsqueda de la enfermedad en población asintomática reviste toda lógica; no obstante, esta lógica se basa en la definición de neoplasia (tumores) maligna como el crecimiento anómalo de células con capacidad de invasión progresiva, capacidad que se determina por cambios morfológicos y no por la dinámica de la enfermedad. Hoy se sabe que los cambios morfológicos tienen espectro amplio con cursos naturales variables, incluyendo neoplasias que no progresan o que progresan muy lentamente sin que lleguen a manifestarse durante la vida del paciente”.

Ante esto, agregó que “la detección de tumores indolentes es común a la búsqueda de la enfermedad en su estado invasor, ya que la detección en estados pre-invasivos está exenta de esta discusión”. El experto colombiano consideró que “la detección temprana del cáncer no se puede hacer a cualquier costo y que dicha intervención debería evitar el sobrediagnóstico de tumores indolentes y por ende los efectos indeseables de un tratamiento innecesario”.

Los especialistas aseguran que con controles periódicos se puede detectar de manera precoz y aumentar las chances de tratamiento y cura (iStock)
Los especialistas aseguran que con controles periódicos se puede detectar de manera precoz y aumentar las chances de tratamiento y cura (iStock)

El equipo de la Universidad de East Anglia, informó BBC, continuará trabajando para determinar si eliminando la infección que causan esas bacterias podrían prevenir tumores malignos. Hasta ahora se conoce que una infección por bacterias cumple un papel importante en el desarrollo de algunos tipos de cáncer como el de estómago, por ejemplo, y el uso de antibióticos puede reducir o eliminar el riesgo.

El cáncer de próstata es la segunda causa de muerte en pacientes con cáncer en América Latina. Los especialistas aseguran que con controles periódicos se puede detectar de manera precoz y aumentar las chances de tratamiento y cura, aunque reconocieron que todos los hombres tienen riesgo de padecer cáncer de próstata, y que el factor de riesgo más común es la edad. Cuanto mayor es un hombre, más probabilidades hay de que padezca cáncer de próstata.

La próstata es una glándula del aparato reproductor masculino que se ubica por debajo de la vejiga y por delante del recto. Contiene células que producen parte del líquido seminal que protege y nutre a los espermatozoides. Su tamaño puede cambiar a medida que el hombre envejece. El cáncer en ese órgano se origina por la malignización de ciertas células prostáticas.

Según una publicación de la Sociedad Mexicana de Urología “se presenta generalmente después de los 50 años y sus síntomas no son diferentes a los del crecimiento prostático benigno (HPB). Su detección oportuna permite poder lograr su curación ya sea por medio de cirugía o con algún otro tipo de procedimiento”, afirmó.

En caso de no lograrse una curación, agregó la entidad científica, “también es posible realizar tratamientos paliativos que permiten prolongar la sobrevida de éstos pacientes. La falta de información adecuada y las actitudes ‘machistas’ de los pacientes son lo que impide que podamos curar a la gran mayoría de los pacientes que lo padecen, ya que no acuden con el urólogo a su chequeo rutinario después de los 40 años de vida”, advirtió.

Tras el diagnóstico de cáncer de próstata existen distintos tratamientos. “El aplicar medidas generales como evitar agentes que causen inflamación a dicho órgano, el tener una adecuada ingesta de líquidos y el uso de medicamentos específicos o la realización de cirugías son las alternativas de tratamiento”, agregó la sociedad científica mexicana.

Pero la ciencia aún tiene el desafío de diagnosticar y aplicar tratamientos rápidos a los hombres que tienen las versiones más agresivas de la enfermedad (Getty)
Pero la ciencia aún tiene el desafío de diagnosticar y aplicar tratamientos rápidos a los hombres que tienen las versiones más agresivas de la enfermedad (Getty)

Si bien el cáncer de próstata no siempre es mortal algunos tumores crecen lentamente y sin generar problemas en el paciente y solo hace falta controlarlos. Pero la ciencia aún tiene el desafío de diagnosticar y aplicar tratamientos rápidos a los hombres que tienen las versiones más agresivas de la enfermedad, ya que algunos tumores son de rápido crecimiento. La posibilidad de distinguir a través de un análisis de orina que existe riesgo de padecer un cáncer agresivo permitirá elaborar tratamientos innecesarios a quienes tienen tumores no tan agresivos.

El análisis de sangre PSA y la biopsia son hasta el momento los análisis de detección disponibles, aunque no siempre pueden predecir qué cánceres serán dañinos.

El doctor José Antonio Grandez, urólogo de InSalud, en Peru, sostuvo a Infobae: “Faltan estudios para poder relacionar de una manera concreta con el cáncer de próstata agresivo. Estas bacterias pueden aparecer por una baja de la inmunidad al cáncer de próstata. Los cánceres agresivos pueden originar una disminución de la inmunidad, pero no se sabe qué fue antes, la bateria o el cáncer. Hasta ahora no se ha encontrado que una de esas bacterias haya causado el cáncer. Siempre se ha visto del lado genético y otros factores como la obesidad, el tabaquismo”.

Sin embargo, agregó que con este estudio se ayudaría a prestar atención a este hallazgo de la bacteria y predecir la progresión a cáncer de próstata. Del mismo
modo indicó que, como médico urólogo, envía al paciente un examen de PSA total. “Cuando hay PSA y un tacto rectal sospechoso se le pide una resonancia magnética multiparamétrica de próstata, estudio que tiene un alto valor predictivo negativo, quiere decir que si ese examen está negativo ya no hay que seguir buscando un cáncer, pero si sale positivo hay que realizar una biopsia transperineal y no transrectales y este descubrimiento podría aplicarse “en pacientes que empiezan a presentar alteraciones de hiperplasia prostática e infecciones que muchas veces no buscamos”, dijo

“Estas infecciones o el crecimiento de próstata conllevan a un cáncer. Lo que está controversia es que si la infección apareció antes o después del cáncer de próstata. No se ha encontrado la causa o si los pacientes con cáncer tienen esta bacteria o si esta es producida por el cáncer prostático. El estudio es muy descriptivo e informacional, pero no se ha visto una causalidad, como los que ya conocemos como las genéticas, por obesidad, tabaquismo, tener más de 45 años, entre otros. Más adelante podría utilizarse como despistaje aparte del PSA, ecografía y estudio de tacto rectal y si existe la bacteria en la orina. Es un marcador que podría usarse adicional al protocolo del tratamiento de prevención”

“Entre las cosas que aún no sabemos es cómo las personas contraen estas bacterias, si están causando el cáncer o si una respuesta inmune deficiente permite el crecimiento de la bacteria”, explicó la doctora Rachel Hurst
“Entre las cosas que aún no sabemos es cómo las personas contraen estas bacterias, si están causando el cáncer o si una respuesta inmune deficiente permite el crecimiento de la bacteria”, explicó la doctora Rachel Hurst

Grandez señaló que “este hallazgo podría ayudar a detectar cánceres que pueden avanzar de manera más rápida, sobre todo cuando hay un diagnóstico de cáncer y buscar si existen estas bacterias y se podría dar un tratamiento más agresivo en aquellos pacientes que presentan estas bacterias”.

Y cerró: “En Perú, la pandemia por COVID-19 ha disminuido la detección precoz del cáncer de próstata y se han incrementado los casos de cánceres no detectados en etapas iniciales”. Por lo pronto, “se necesita una mayor cantidad de data y detectar si estas bacterias aparecen de manera previa al cáncer de próstata o como una consecuencia de cáncer avanzado.

La investigación realizada por la Universidad de East Anglia se llevó a cabo sobre 600 pacientes, un grupo que padecía cáncer y el otro que no, a fin de evaluar la utilidad de la prueba bacteriana de orina. Dos de las cinco tipos de bacterias halladas recibieron el nombre de sendos patrocinadores del estudio Porphyromonas bobii, por The Bob Champion Cancer Trust y Varibaculum prostatecancerukia, por Prostate Cancer UK.

“Entre las cosas que aún no sabemos es cómo las personas contraen estas bacterias, si están causando el cáncer o si una respuesta inmune deficiente permite el crecimiento de la bacteria”, explicó la doctora Rachel Hurst, miembro del equipo de investigación.

La experta aseguró que el equipo del que forma parte espera que sus hallazgos y el trabajo que encarará a futuro “puedan conducir a nuevas opciones de tratamiento, que podrían retrasar o prevenir el desarrollo de un cáncer de próstata agresivo”. “Nuestro trabajo también podría sentar las bases para nuevas pruebas que usan bacterias para predecir el tratamiento más efectivo para el cáncer de próstata de cada hombre”, explicó.

En tanto, el doctor Colin Cooper, uno de los directores de la investigación, dijo a BBC que estaba muy seguro de que los hallazgos eran reales: habían seguido medidas rigurosas para asegurarse de que no hubiera posibilidad de contaminación mientras realizaban el trabajo de laboratorio. El experto aseguró que es posible que algunas de las bacterias descubiertas sean productoras de hormonas que impulsen el desarrollo de tumores agresivos.

“La detección tardía puede suceder porque en sus etapas iniciales este tipo de cáncer no presenta síntomas, por eso hacemos hincapié en la importancia de los estudios de rutina”, agregó el especialista (Getty)
“La detección tardía puede suceder porque en sus etapas iniciales este tipo de cáncer no presenta síntomas, por eso hacemos hincapié en la importancia de los estudios de rutina”, agregó el especialista (Getty)

“Casi cuatro de cada 10 cánceres en el Reino Unido están relacionados con factores de riesgo conocidos, como el tabaquismo y la obesidad. Pero hay otros factores de riesgo que causan cáncer, como las bacterias, que solo conocemos comenzando a identificar”, dijo por su parte el doctor Sam Godfrey, de Cancer Research UK.

“Se necesitan más estudios para establecer cómo estas bacterias están involucradas en el crecimiento del cáncer de próstata, pero esta investigación podría ayudar a generar nuevas herramientas de detección y prevención que ayudarían a reducir el impacto de estos cánceres en la sociedad”, agregó.

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en las Américas se diagnostican alrededor de 413.000 casos nuevos de cáncer de próstata al año. En ese mismo periodo mueren aproximadamente 85.000 pacientes y 1 de cada 7 hombres será diagnosticado con cáncer de próstata en el transcurso de su vida.

El doctor Carlos Silva, jefe del Servicio de Oncología del Hospital Universitario Austral y Hospital Británico de Buenos Aires, y coordinador del área psicosocial de LALCEC y remarcó que “un estudio a tiempo puede salvarte la vida” a un hombre. “La detección tardía puede suceder porque en sus etapas iniciales este tipo de cáncer no presenta síntomas, por eso hacemos hincapié en la importancia de los estudios de rutina”, agregó el especialista.

“Es recomendable consultar con el urólogo quien podrá asesorar al paciente sobre la mejor manera de controlar la salud de su próstata. Si se diagnostica en forma temprana, las chances de curación y sobrevida son altas”, aseguró el doctor Gonzalo Vitagliano, jefe de la sección de Oncología y Urolaparoscopia del Hospital Alemán.

Si se diagnostica en forma temprana, las chances de curación y sobrevida son altas
Si se diagnostica en forma temprana, las chances de curación y sobrevida son altas

Diferentes pacientes de cáncer de próstata pueden experimentar diferentes síntomas, y algunos hombres no experimentan ningún síntoma. Los CDC advierten que los signos más comunes pueden ser dificultad para orinar, flujo de orina débil o interrumpido, dificultad para vaciar la vejiga por completo. Las personas que padecen cáncer de próstata también pueden tener que orinar con más frecuencia por la noche, experimentar dolor al orinar e incluso pueden tener sangre en la orina o el semen. La eyaculación también puede volverse dolorosa. El CDC dice que los hombres con cáncer de próstata también pueden experimentar dolor en la espalda, las caderas o la pelvis que no desaparece.

SEGUIR LEYENDO