La dieta mediterránea podría reducir la disfunción eréctil

Investigadores de la Universidad de Atenas en Grecia encontraron en la combinación y el tipo de alimentos, ciertos beneficios para la incapacidad de lograr o mantener una erección. Por qué

La dieta mediterránea se ha relacionado anteriormente con la reducción de la presión arterial y una mejor salud cardiovascular (Getty Images)
La dieta mediterránea se ha relacionado anteriormente con la reducción de la presión arterial y una mejor salud cardiovascular (Getty Images)

La dieta mediterránea consiste en verduras, legumbres, mariscos, aceite de oliva y vino con moderación, y fomenta el consumo mínimo de alimentos procesados y fritos, carnes rojas, granos refinados, azúcares agregados y grasas saturadas. Las personas que consuman estos alimentos pueden reducir su riesgo de disfunción eréctil, según un nuevo estudio, presentado por investigadores en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología 2021.

En la investigación, se pidió a 250 hombres con una edad promedio de 56 años que siguieran la dieta mediterránea. Se evaluó su adherencia a la dieta y luego se comparó con su estado físico, niveles de testosterona, flujo sanguíneo, rigidez arterial y rendimiento eréctil.

Los investigadores encontraron que aquellos que siguieron la dieta más estrictamente tenían un mejor rendimiento eréctil, flujo sanguíneo, capacidad de ejercicio, niveles más altos de testosterona y arterias más saludables que aquellos que eran menos consistentes.

El autor del estudio, el doctor Athanasios Angelis de la Universidad de Atenas, Grecia, aseguró: “Si bien no examinamos los mecanismos, parece plausible que este patrón dietético pueda mejorar el estado físico y el rendimiento eréctil al mejorar la función de los vasos sanguíneos y limitar la caída de testosterona que ocurre en la mediana edad“. Y continuó: “Los hallazgos sugieren que la dieta mediterránea podría desempeñar un papel en el mantenimiento de varios parámetros de la salud vascular y la calidad de vida y en hombres de mediana edad con hipertensión y disfunción eréctil”.

Los hallazgos sugieren que la dieta mediterránea mejora la función de los vasos sanguíneos y por eso mejor el rendimiento eréctil (Getty Images)
Los hallazgos sugieren que la dieta mediterránea mejora la función de los vasos sanguíneos y por eso mejor el rendimiento eréctil (Getty Images)

Según un estudio, publicado en la revista PubMed, hombres que tienen hipertensión (presión arterial alta o elevada) tienen el doble de probabilidades de sufrir disfunción eréctil que los hombres que no la padecen. La disfunción eréctil se considera principalmente un trastorno de las arterias pequeñas, que pierden la capacidad de dilatarse y aumentar el flujo. La disminución de los niveles de testosterona en la mediana edad contribuye a su aparición.

Investigaciones anteriores han demostrado que el estado físico está relacionado con una mejor supervivencia en hombres con hipertensión, mientras que la dieta mediterránea reduce la presión arterial y previene ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares en personas con alto riesgo cardiovascular.

La disfunción eréctil representa un problema de salud en aumento que causa un impacto significativo en la calidad de vida de los hombres en todo el mundo. Se estima que 322 millones de hombres en todo el mundo se verán afectados por la disfunción eréctil en 2025, un aumento de 152 millones de hombres respecto del año 1995.

“Disfunción eréctil es la dificultad para alcanzar y sostener una erección en todas, o casi todas, las ocasiones, por un período de al menos seis meses, presentando un malestar considerable en la persona, y/o en la pareja. Su origen puede deberse a causas orgánicas, causas psicógenas o combinado, es decir que, por ejemplo, tenga un inicio debido a factores orgánicos pero que, una vez resuelto desde la parte física se sostenga la disfunción por cuestiones psicológicas como miedo, inseguridad, etc”, advirtió a este medio la licenciada Cecilia Ce, psicóloga, sexóloga y autora de los libros Sexo ATR y Carnaval toda la vida.

Se estima que 322 millones de hombres en todo el mundo se verán afectados por la disfunción eréctil en 2025, un aumento de 152 millones de hombres respecto del año 1995 (Getty Images)
Se estima que 322 millones de hombres en todo el mundo se verán afectados por la disfunción eréctil en 2025, un aumento de 152 millones de hombres respecto del año 1995 (Getty Images)

Para la especialista, “la dificultad asociada a factores orgánicos se da principalmente en personas mayores de 50 años y los factores de riesgo están relacionados a enfermedades coronarias, hipertensión, diabetes, accidente cerebro vascular (ACV), enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Parkinson, alcoholismo crónico, consumo de tabaco, algunas medicaciones, traumas pelvianos y lesiones de la columna vertebral, alteraciones hormonales y otras condiciones medicinales y quirúrgicas”.

La disfunción eréctil bien podría ser el primer indicio de complicaciones mayores en la salud de los hombres. Arie Parnham, médico del Christie NHS Foundation Trust en Manchester, Estados Unidos, reveló en un estudio sobre envejecimiento masculino que la mitad de los hombres entre su cuarta y séptima década tiene múltiples comorbilidades, y la más frecuente de ellas es la enfermedad de la arteria coronaria.

Su presentación tuvo lugar en el Congreso de la Asociación Europea de Urología 2020. El vínculo entre la disfunción eréctil y la enfermedad de la arteria coronaria fue realizado por investigadores italianos en un estudio realizado sobre 300 hombres con dolor torácico agudo y enfermedad coronaria documentada angiográficamente. La prevalencia de la disfunción eréctil en la cohorte del estudio fue del 49%, y en el 70% de esos hombres, el inicio se produjo en los 40 meses anteriores a su diagnóstico de enfermedad coronaria.

Luego, se observó un aumento del 44% en el riesgo de eventos cardiovasculares, un aumento del 62% en el riesgo de infracción miocárdica y un aumento del 25% en el riesgo de mortalidad por todas las causas en una revisión sistémica de 2013 de 14 estudios: un grupo de 92.757 hombres con disfunción eréctil, con un seguimiento medio de 6,1 años. “Las personas más jóvenes estaban en mayor riesgo”, mostró la revisión sistémica, dijo Parnham, que “destaca la importancia de la detección en este grupo”.

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