España recoge sólo 9,3 kilos de residuos electrónicos por habitante, de 36 kilos vendidos

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Bruselas, 14 oct (EFE).- España recogió en 2024 sólo 9,3 kilos de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos por habitante, frente a los 36 kilos de nuevos equipos comercializados, según datos publicados este miércoles por Eurostat con motivo del Día Internacional de los Residuos Electrónicos.

En el conjunto de la UE, se comercializaron una media de 32,4 kilos de aparatos eléctricos y electrónicos por habitante, mientras que la recogida de residuos se situó en 12,3 kilos por persona.

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Los países que más residuos electrónicos recogieron fueron Bulgaria, con 18,9 kilos por habitante, Chequia, con 17,8, y Francia, con 17,7, mientras que las cifras más bajas correspondieron a Chipre, con 4,7 kilos, Portugal, con 6, y Malta, con 6,4.

Eurostat señala que esta diferencia refleja, entre otros factores, que muchos aparatos siguen en uso, permanecen almacenados en los hogares a la espera de ser desechados o terminan en circuitos informales de tratamiento de residuos.

Entre 2015 y 2024, los aparatos eléctricos y electrónicos introducidos en el mercado europeo aumentaron un 79 %, mientras que la recogida de residuos electrónicos creció de 7,3 a 12,3 kilos por habitante.

Bruselas, 14 oct (EFE).- El 29 % de los consumidores europeos conserva en casa pequeños aparatos electrónicos que ya no utiliza, como cargadores, auriculares, luces LED o juguetes electrónicos, en lugar de reciclarlos, según un estudio publicado con motivo del Día Internacional de los Residuos Electrónicos, que se celebra este miércoles.

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La encuesta, encargada por la plataforma WEEE Forum y realizada por Bellegarde Scientific Consulting entre 10.245 adultos de doce países europeos, analiza el auge de la denominada "tecnología rápida" ('fast tech'), pequeños dispositivos electrónicos baratos y fácilmente reemplazables cuyo consumo sigue una lógica similar a la de la "moda rápida" ('fast fashion').

El 87 % de los encuestados posee al menos uno de esos productos y el 78 % compró alguno durante los últimos doce meses, mientras que al menos un 44 % tiene más de cinco.

El problema aparece cuando esos aparatos dejan de utilizarse, pues el 29 % de los compradores reconoció conservarlos en casa, frente al 27 % que los llevó a centros de reciclaje o instalaciones municipales y el 19 % que recurrió a puntos de recogida en comercios.

Además, un 23 % aseguró haber arrojado alguna vez estos dispositivos a la basura doméstica y un 21 % al contenedor de plásticos, prácticas que impiden recuperar los metales, plásticos y otros materiales que contienen.

"El 'fast tech' es el punto ciego del mundo de los residuos electrónicos", señaló el director general del WEEE Forum, Pascal Leroy, quien advirtió de que el 'Black Friday' y las Navidades volverán a introducir "una enorme oleada" de aparatos electrónicos baratos en los hogares.

La encuesta refleja además que muchos consumidores son conscientes de la escasa durabilidad de esos productos, ya que el 58 % recuerda haber tenido alguno que utilizó durante seis meses o menos y el 39 % uno que desechó sin llegar a utilizarlo, después de un único uso o en menos de un mes.

Pese a ello, el 61 % se declara satisfecho con este tipo de dispositivos y el 59 % afirma que sustituiría un aparato barato averiado por otro igualmente económico.