Tres acusados de desviar 12 millones de ayuda a sin techo a un club y bingo en Los Ángeles

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Los Ángeles (EE.UU.), 16 sep (EFE).- Al menos tres personas vinculadas a organizaciones sin fines de lucro fueron acusadas de robar 12 millones de dólares de fondos, destinados para programas de ayuda a personas sin hogar, que se desviaron para la construcción de un club nocturno y una sala de bingo en Los Ángeles, entre otras.

Dos de los tres acusados fueron detenidos este miércoles en la zona metropolitana de Los Ángeles, según informó el Departamento de Justicia de Estado Unidos.

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Michael Young, de 46 años y fundador de la organización Home At Last (HAL), fue detenido por supuestamente utilizar una red de empresas fantasma para defraudar unos 7,5 millones de dólares de fondos públicos destinados a viviendas para personas sin hogar.

Las autoridades explicaron que el acusado gastó más de un millón de dólares adquiridos ilegalmente para abrir un club nocturno llamado Six Seven Five Lounge.

Donye Mitchell, de 55 años y director ejecutivo de The Big Blue Umbrella (BBU), también fueron arrestados este miércoles, acusados de defraudar más de 1,2 millones de dólares destinados para proporcionar vivienda y servicios de salud mental a personas vulnerables.

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Por su parte, las autoridades ya habían detenido a Lakiya Malone, de 48 años y empleada de la organización SSG, por supuestamente recibir más de 180.000 dólares en sobornos y comisiones ilegales por parte de Alexander Soofer, director ejecutivo de la organización, quien enfrenta cargos por separado y ha acordado declararse culpable.

Esta es la segunda vez esta semana que se producen detenciones por cargos de fraude federal en el sur de California, en un contexto en el que la administración Trump busca enfatizar su lucha contra el fraude y el despilfarro en los programas gubernamentales y de asistencia.

Al menos 12 personas fueron arrestadas el pasado martes, acusadas de robar más de 10 millones de dólares en fondos federales destinados a la asistencia para el cuidado infantil.

Las acusaciones hacen parte de la cruzada del Gobierno del presidente Donald Trump contra el fraude a programas financiados con fondos federales.

"Robar fondos de programas destinados a alimentar, alojar y apoyar a personas que viven en situación de calle no es solo un delito financiero; es un ataque contra las comunidades más vulnerables a las que sirven (estos) programas", declaró en un comunicado Brian D. Harrison, inspector general interino del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano. EFE