
La Unidad de Exiliados Nicaragüenses (UEN) ha solicitado este jueves una "intervención militar" por parte de Estados Unidos que ayude a "liberar" al país centroamericano "de la dictadura Ortega-Murillo" --en alusión a los codirigentes del país Daniel Ortega y Rosario Murillo-- y permita crear las condiciones propicias para el retorno de la democracia.
"Frente a la magnitud de la crisis y el cierre de las vías democráticas internas, Estados Unidos constituye el principal referente de apoyo directo a la defensa de la libertad y la democracia en el hemisferio, por lo que hacemos un llamado a su Gobierno para que valore y atienda la solicitud de una intervención militar destinada a contribuir al fin de la dictadura", ha demandado la Unidad en un comunicado.
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Con tal pedido, han desarrollado, persiguen el "cese de la represión"; el "desarme y disolución" de las "estructuras utilizadas" ello, inclusive "la Policía Nacional, el Ejército y los grupos paramilitares"; la liberación "inmediata e incondicional" de los presos políticos, o la creación de las condiciones necesarias para una "transición democrática".
"La realidad de Nicaragua se caracteriza por la persecución política, el incremento de presos políticos y desapariciones forzadas, el cierre de los espacios cívicos, la restricción de las libertades fundamentales, el desplazamiento forzado, la represión transnacional y la ausencia de condiciones democráticas para el ejercicio de los derechos ciudadanos", ha lamentado la Unidad que, seguidamente, ha calificado de "indispensable" la "salida de la dictadura Ortega-Murillo" para lograr la "reconstrucción democrática".
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En última instancia, tras declarar al Frente Sandinista de Liberación Nacional, partido del que es secretario general el propio Ortega, la organización ha llamado a la Organización de Estados Americanos (OEA) a entonar una "participación activa y efectiva" en defensa de "la libertad, la democracia y los Derechos Humanos" en el país.
Cabe recordar que fue a finales del pasado mes de julio cuando el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, afirmó que "no volverá a haber elecciones" en el país al frente del cual está desde el año 2007, a la par que aludió a "leyes" para solidificar su intención de impedir cualquier comicio.
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"Ya quisieron ellos --la oposición-- agazapados, ya quisieran ellos ganar elecciones para hacer reales con las escuelas. Que se olviden, aquí no volverá a haber elecciones", espetó entonces en el marco del 47º aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista.
Prosiguiendo, el líder sandinista, que gobierna junto a su esposa, Rosario Murillo, insistió en que "no volverá a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar el Gobierno, atrapar el poder".
Del mismo modo, a comienzos del presente mes de septiembre la Asamblea Nacional del país aprobó "de forma unánime" y en primera de las dos legislaturas necesarias, una reforma parcial constitucional que excluye a los considerados "traidores a la patria" o "golpistas" de participar en los comicios electorales, así como amplía el mandato presidencial de seis a siete años.
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El exguerrillero y secretario general del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que logró derrocar a la dictadura de la familia Somoza y se instaló en el poder en 1979 siguiendo el ejemplo de la guerrilla cubana, gobierna Nicaragua desde que llegara por segunda vez al gobierno en 2007. Ahora, a sus 80 años, continúa en el Ejecutivo, que dirige junto a Rosario Murillo, quien actualmente ocupa el cargo de copresidenta del país tras haber ejercido entre 2017 y 2025 como vicepresidenta, cargo extinto tras su promoción.