Moscú, 5 ago (EFE).- Las autoridades moldavas evalúan junto con las autoridades ucranianas el anormalmente bajo nivel del agua del río Dniéster y preparan medidas para mitigar sus riesgos, informó este miércoles la prensa de Moldavia.
El Gobierno local teme que la caída del caudal del Dniéster, cuyo nivel ha alcanzado puntos críticos en determinados tramos, afecte al suministro de agua a la población, según la agencia Moldpres.
El ministro de Medio Ambiente moldavo, Gheorghe Hajder, inspeccionó la estación de captación de agua que abastece a la ciudad ucraniana de Hotin, cerca de la frontera norte con Moldavia.
Hajder relacionó el bajo nivel del agua con el prolongado déficit de precipitaciones en la región, el bajo caudal de entrada al embalse del Dniéster y las condiciones climáticas desfavorables.
Durante la visita, las partes analizaron los pronósticos hidrológicos, los escenarios de evolución de la situación y las medidas que se aplicarán para prevenir los riesgos.
Sin embargo, el pronóstico meteorológico tampoco augura giros positivos de la situación, pues debido a que no se esperan cambios sustanciales en agosto el nivel del agua podría seguir disminuyendo.
El 28 de julio la República de Moldavia declaró el estado de alerta hidrológica por un período de 30 días, tras la notable disminución de los recursos hídricos en la cuenca del Dniéster.
Las autoridades ya comunicaron que el embalse de Novodnetrovsk (Ucrania) descendió más de cuatro metros en comparación con los datos del año pasado, por lo que ahora el nivel del agua se sitúa en 112,9 metros.
El Gobierno moldavo insta a la población a ahorrar agua y afirma que la evolución de la situación se vigila constantemente.
La sequía ha afectado a otros países como la vecina Rumanía y Hungría por los bajos niveles de agua del Danubio, pero también a otras cuencas en Eslovenia y hasta Países Bajos. EFE