Río de Janeiro, 4 ago (EFE).- La Justicia Federal de Brasil condenó por primera vez a un agente de la dictadura militar (1964-1985) por la violación de una presa política, en una sentencia inédita que considera este delito como un crimen de lesa humanidad, imprescriptible y no amparado por la Ley de Amnistía de 1979.
El Segundo Juzgado Federal Criminal de Río de Janeiro condenó al exsargento del Ejército Antônio Waneir Pinheiro de Lima por los delitos de secuestro, detención ilegal agravada y violación cometidos contra la historiadora y militante Inés Etienne Romeu entre mayo y agosto de 1971.
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La condena a 12 años y 11 meses de prisión fue impuesta el pasado viernes pero tan solo trascendió este martes gracias a un comunicado en que la Fiscalía destacó su papel en el proceso. Pinheiro de Lima fue así condenado en primera instancia y podrá recurrir la decisión en una segunda, por lo cual todavía no va a la cárcel.
Los hechos ocurrieron en la denominada Casa da Morte (Casa de la Muerte), un centro clandestino de detención y tortura que operaba en la ciudad de Petrópolis, en el estado de Río de Janeiro, y era administrado por el Centro de Informaciones del Ejército (CIE), uno de los principales órganos de inteligencia y represión del régimen militar.
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La jueza federal sustituta Maria Isadora Tiveron Frizão también decretó la pérdida del cargo público militar del condenado, quien podrá recurrir la sentencia en libertad.
Según el Ministerio Público Federal (MPF), se trata de la primera condena dictada por la Justicia Federal brasileña por el delito de violación cometido por un agente de la dictadura contra una presa política.
La sentencia establece que las agresiones sexuales practicadas por agentes del Estado durante el régimen militar constituyen crímenes de lesa humanidad y, por lo tanto, son imprescriptibles y no pueden ser protegidas por la Ley de Amnistía.
Este entendimiento, según la Fiscalía, rompe décadas de impunidad y reconoce que la violencia sexual fue utilizada como método de tortura y persecución política.
Inés Etienne Romeu fue la única superviviente conocida de la Casa da Morte. En 1979 denunció públicamente las torturas físicas, psicológicas y sexuales que sufrió durante su cautiverio, un testimonio que permitió sacar a la luz la existencia del centro clandestino de represión de la dictadura.
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La historiadora falleció en 2015.
La condena fue posible más de medio siglo después de los hechos debido a que los tribunales brasileños han venido acogiendo la tesis defendida por la Fiscalía de que la Ley de Amnistía de 1979 no protege a los responsables de delitos comunes y de que algunos de esos crímenes, como el secuestro y la desaparición forzada, son imprescriptibles por su carácter de lesa humanidad.
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La Ley de Amnistía fue promulgada en 1979 por el entonces presidente João Baptista Figueiredo (1979-1985), el último gobernante del régimen militar, para permitir el regreso de los opositores exiliados por delitos políticos.
Sin embargo, su interpretación también terminó beneficiando a integrantes de los órganos de represión acusados de torturas, secuestros, homicidios y otras graves violaciones de los derechos humanos. EFE