Un 76 % de mujeres en el sector textil mexicano trabaja en la informalidad, según informe

Guardar
Google icon

Ciudad de México, 23 jul (EFE).- Un 76% de las mujeres empleadas en el sector textil de México se encuentran en condiciones de informalidad frente a un 53% de los hombres que están en la misma situación, mientras un 77% de las trabajadoras no tiene acceso a las prestaciones de la seguridad social, según recoge un estudio elaborado por la organización Unidas.

"Hay un ciclo de precarización en el que las mismas mujeres enfrentan múltiples barreras a la vez que limita su estabilidad y desarrollo laboral", afirmó este jueves Brando Fisher, del think thank Ethos Innovación en Políticas Públicas, en la presentación del informe en Ciudad de México.

PUBLICIDAD

El estudio, titulado 'Hilando el cambio', ha sido financiado por la Unión Europea y elaborado por organismos como Ethos Innovación en Políticas Públicas, Oxfam México o la organización feminista Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ProDesc).

Fisher explicó que las mujeres que trabajan en la maquila al confeccionar prendas de vestir se enfrentan a un empleo "intensivo" que conlleva mucho desgaste "físico", en un contexto de "precarización" sin acceso, en muchos casos, a futuras prestaciones de la seguridad social.

PUBLICIDAD

Según apunta el informe, hay muchas barreras de género en la industria textil, así como una "violencia generalizada" que afecta a las mujeres, quienes sufren acoso, hostigamiento o casos de discriminación por embarazo.

Así mismo, las trabajadoras de maquila-textil dedican una media de 52 horas semanales a labores fuera de su ocupación profesional a labores domésticas y de cuidado, frente a las 36 horas de los hombres, dice el documento.

Ante este panorama, Mercedes Ramírez, de la asociación feminista ProDesc, dijo que "no son casos aislados", ya que se trata de "un modelo productivo que continúa trasladando los costos de la competitividad a las personas trabajadoras".

"No se trata únicamente de mejorar procedimientos administrativos o aumentar el número de inspecciones. Se trata de transformar las condiciones estructurales que permiten que la precarización, la discriminación y la violencia continúen siendo parte del funcionamiento cotidiano de esta industria", sentenció la activista.

En la presentación del estudio también estuvo presente Lorenza Moreno, trabajadora de maquila en la fronteriza Ciudad Juárez (norte) desde 1993, quien aseguró que llegó a "normalizar situaciones que eran en realidad violencia a mis derechos laborales".

Puso de ejemplo su propia experiencia y recordó que un día sufrió un accidente laboral, tras lo cual su empresa se negó a reconocerlo como una lesión ocasionada por el riesgo que conlleva su trabajo, según denunció.

"Me dijeron que había pasado mucho tiempo y que era muy difícil reconocer el accidente como riesgo de trabajo. Fue un proceso muy largo y desgastante. Aparte del dolor físico, sentía mucha impotencia", señaló.

Moreno lamentó que muchas trabajadoras del sector textil "prefieren no usar los servicios médicos", pero agregó que, en su caso, "no estaba sola" y se apoyó en una organización que le ayudó a conocer "cuáles eran mis derechos", lo que permitió que la empresa, finalmente, reconociera el accidente.

"Decirle a las mujeres trabajadoras que no estamos solas. Busquen información, documenten lo que está ocurriendo, pidan asesoría, acérquense a organizaciones y colectivas que puedan acompañarlas", concluyó. EFE

(Foto) (Video)