
El Gobierno de Estados Unidos, liderado por el presidente Donald Trump. ha anunciado la imposición de aranceles a 60 países, enmarcando la medida en un castigo para aquellas economías que no hayan prohibido los bienes producidos con trabajo forzado, si bien viene a reemplazar al arancel global temporal del 10% impuesto por su administración durante 150 días, que expira esta medianoche.
"El presidente Trump admite que décadas de persuasión moral no han erradicado el trabajo forzoso de las cadenas globales de suministro. Estados Unidos ha tenido una prohibición de importación de mano de obra forzada durante casi un siglo, y la aplica rigurosamente; ya es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo", ha explicado el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.
PUBLICIDAD
En este sentido, ha explicado que la medida "corregirá lo que constituye una violación de los Derechos Humanos y una práctica comercial de distorsión, para mejorar el bienestar de los trabajadores en todo el mundo". "Me alientan los socios comerciales que han actuado con rapidez para adoptar prohibiciones de importación de productos elaborados con trabajo forzoso y espero que garanticen su cumplimiento efectivo", ha agregado.
En concreto, los productos procedentes de países que hayan aprobado leyes adecuadas contra el trabajo forzoso estarán sujetos a la tasa más baja del 10%, mientras que aquellos con prohibiciones insuficientes estarán sujetos a la tasa más alta, el 12,5%.
PUBLICIDAD
En la lista del 10% de aranceles se encuentran países como Argentina, Bangladesh, Camboya, Canadá, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, India, Indonesia, Jordania, Malasia, México, Pakistán, Sri Lanka, Trinidad y Tobago y Reino Unido.
Asimismo, aplicará el 10 o el 12,5% para "ciertos productos" de la Unión Europea, Taiwán, Japón, Corea y Suiza, mientras que impondrá el 12,5% para el resto de las economías "investigadas".
Esto se produce después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos anulara el pasado mes de febrero sus aranceles recíprocos globales en virtud de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés), una decisión tras la que Trump invocó otra ley para anunciar un nuevo arancel del 10% sobre la mayoría de las importaciones a Estados Unidos, que posteriormente anunció que elevaría al 15%.
PUBLICIDAD