La gran playa de olas junto al Metropolitano avanza hacia el ecuador de las obras: abrirá en 2027

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Las obras de Gemswell Surf Madrid, la futura playa de olas artificiales más grande de Europa, situada junto al Riyadh Air Metropolitano y con vistas al skyline de Madrid, han alcanzado el 40% de ejecución y mantienen el objetivo de abrir sus puertas en la primavera de 2027.

Ubicada en la Ciudad del Deporte del Atlético de Madrid, la instalación prevé recibir a medio millón de visitantes al año y ofrecer 180.000 horas de surf para todo tipo de público, a partir de los cuatro años, desde principiantes hasta surfistas de nivel profesional.

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En sus instalaciones se podrán surfear olas de hasta dos metros mientras se ve el skyline de Madrid: desde las Torres Kio, las Cuatro Torres, el Recinto Ferial de Ifema Madrid hasta los aviones que aterrizan y despegan desde el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.

La laguna tendrá unas dimensiones de 181 metros de anchura, 23.000 metros cuadrados --el equivalente a dos campos de fútbol-- y alcanzará los 2,90 metros de profundidad. Asimismo, contará con dos zonas diferenciadas con aforo conjunto de 120 personas por hora de sesión: 'Bahía' para los debutantes y 'Reef' para los más experimentados.

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Así lo ha destacado a Europa Press el managing director de Gemswell Ventures, la empresa detrás del proyecto Gemswell Surf Madrid, Sergio García Castillo, tras una visita este jueves a las obras, donde trabajan 123 personas a contrarreloj con el fin de concluir la construcción en febrero de 2027 para que, tras aproximadamente dos meses de pruebas, el complejo abra sus puertas en esa primavera.

Según varios estudios, la Comunidad de Madrid es la segunda región española con mayor número de surfistas federados, solo por detrás de Galicia, y alrededor de 35.000 madrileños tienen una tabla de surf en sus casas.

30.000 METROS CÚBICOS DE AGUA DEL CANAL DE ISABEL II

La laguna tendrá una capacidad de 30.000 metros cúbicos de agua que se llenará mediante un único vertido a través del Canal de Isabel II. "Solo habrá un único llenado porque la instalación solo pierde agua a través de la evaporación", ha explicado García.

El complejo solo cerrará al público un mes al año, a partir del 7 de enero, para realizar el mantenimiento de la máquina de olas, una instalación desarrollada por la empresa vasca Wavegarden capaz de generar una ola cada ocho segundos. "Un surfista de nivel profesional puede llegar a coger hasta 18 olas en una hora", puntualiza García.

Esta máquina ofrecerá más de 20 tipos de olas y contará con su propio personal. A partir de septiembre entrará al recinto de obras para comenzar su montaje durante dos meses y de la mano de 60 expertos para ensamblar los 153 módulos que la componen y que llegarán al complejo por carretera.

Además, García ha explicado que la máquina estará monitorizada desde San Sebastián y habrá una persona 'in situ' durante todo su funcionamiento. Por otro lado, la instalación contará con un estanque de tormentas para acoger agua que recuperará unos 7.000 metros cúbicos al año.

UNA ESCUELA DE SURF, UNO DE LOS PUNTOS FUERTES DEL COMPLEJO

Gemswell contará con una Surf Academy dirigida a todos los públicos, con programas educativos orientados tanto a quienes quieran iniciarse en el mundo surfista como a quienes busquen perfeccionar su técnica.

Habrá un monitor por cada 15 alumnos y los grupos de hasta 20 personas contarán con dos instructores. Además, cuentan con Andy Criere --el primer surfista masculino español-- como embajador.

De padre francés y madre española, Criere aprendió a domar las olas en el Bidasoa Surf Club de Hendaya. A partir del próximo año podrá hacerlo en esta playa de olas artificial situada a poco más de 15 minutos del centro de la capital, que no será la única en Europa, este mismo proyecto se extenderá en 2028 a Birmingham.

PILATES, YOGA, SPA, PISCINA O CONCIERTOS

El complejo no solo estará dirigido a surfistas, sino que se concibe como un proyecto lifestyle y un espacio de ocio y deporte que contará, entre otros servicios, con un edificio de dos plantas cuyo diseño exterior evocará el movimiento de las olas.

Albergará un club social con piscina, gimnasio, clases de pilates, yoga, dos saunas, piscina de contrastes y vestuarios, en un total de 6.000 metros cuadrados de espacios construidos.

Además de la laguna principal, el complejo dispondrá de otras cuatro piscinas, dos de ellas de 25 metros de longitud. También contará con un espacio para conciertos y un aforo total de 2.850 visitantes. Asimismo, tendrá una zona de surfskate para la iniciación y una tienda especializada.

El espacio contará con un acceso directo y hasta 860 plazas de un aparcamiento dividido en dos plantas tanto para los socios del club como para el resto de visitantes que quieran pasar la jornada surfeando, aprendiendo a surfear o simplemente disfrutando de uno de sus restaurantes.

CINCO PUNTOS DE RESTAURACIÓN

Gemswell contará con cinco puntos de restauración. Tres de ellos estarán alrededor del edificio principal y dos de ellos en dos de las esquinas de la laguna. Estos dos últimos abrirán según demanda y especialmente en la temporada estival.

Uno de los restaurantes tendrá libre acceso desde la calle y estará comunicado con otro de ellos. El tercero en este mismo espacio ofrecerá desde desayunos hasta cenas con comida rápida y saludable como poke para mantener vivo el espíritu del surf en la oferta gastronómica.

Al otro lado de la laguna habrá otros dos espacios gastronómicos. Uno de ellos, ofrecerá un ambiente más juvenil y estará inspirado en las tablas de surf originarias de Asia y el último, se situará en el otro extremo y estará dirigido a un ambiente más familiar.

García ha destacado que entre 180 y 200 personas serán contratadas para trabajar en Gemswell Surf. Además, el complejo generará 20 millones de ingresos anuales en total.

La obra tiene una inversión de alrededor de 60 millones de euros, financiada por la sociedad integrada por el Atlético de Madrid y la 'joint venture' entre la empresa suiza de inversión Stoneweg y la firma Teras Capital.

CERTIFICACIÓN 'VERY GOOD' EN SOSTENIBILIDAD

A pesar de que el pasado mes de junio la Plataforma Ecologista Madrileña reclamó la paralización del complejo al advertir de que la instalación "perderá cada año por evaporación más agua potable de la que albergará su propia laguna artificial", García ha explicado que cuentan con la certificación de sostenibilidad 'very good' a través de BREEAM (Building Research Establishment Environmental Assessment Methodology), el método líder a nivel mundial para evaluar y certificar la sostenibilidad en la construcción.

Con esta certificación, el complejo incorporará diferentes especies arbóreas y vegetales para crear un entorno con zonas de sombra y espacios ajardinados, con el objetivo de que la experiencia vaya más allá del surf y combine deporte, ocio, gastronomía y naturaleza a escasos minutos del centro de Madrid.