Noskova abandera el poder checo

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Redacción deportes, 11 jul (EFE).- El incontestable triunfo de Linda Noskova en Wimbledon apunta hacia el nacimiento de una estrella, de un referente próximo para el tenis de la República Checa que tradicionalmente se ha dejado ver en los grandes momentos de la competición.

Martina Navratilova puso en el mapa tenístico el talento centroeuropeo, de la extinta Checoslovaquia. Nacida en Praga, referente checo, puso a funcionar este deporte en el país aunque después optó por la nacionalidad estadounidense, con la que logró sus éxitos más grandes, numerosos y marcó una época. La impronta estaba allí.

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Aparentemente tímida, abrumada por la magnitud del All England Club, Noskova, de 21 años, se ha refugiado en la experiencia de su compañera, amiga y al final rival Karolina Muchova para manejarse por el recinto, compartir entrenamientos y atravesar rondas hasta la final.

Noskova vio hace dos años como Muchova perdía hace dos años la final de Roland Garros ante la polaca Iga Swiatek. Y ella ha provocado el segundo revés de su compañera de dobles de los Juegos Olímpicos de París, con la que se quedó a un paso del podio y de la medalla.

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La jugadora de Prerov se coronó en Londres en una final histórica, entre dos jugadoras checas por primera vez. Sacó premio la joven con su tenis atrevido, valiente y poderoso con una madurez que solo se tambaleó en la final, cuando vio tan cerca el triunfo que tardó en consolidar.

El tenis directo de Noskova ha prevalecido en Wimbledon donde ha recuperado la autoridad de la escuela de la República Checa. Potente servicio, iniciativa con los golpes y un saque que la sacó del apuro más de una vez. Solo la precipitación en momentos clave le puso la tarea cuesta arriba. Y el aspecto emocional, que lastró el cierre del partido en el segundo set y lo alargó hasta el tercero.

Entrenada por Tomas Krupa ha salido reforzada del golpe personal que sufrió hace dos años, en puertas del Wimbledon del 2024, un día antes de su debut, cuando el cáncer terminó con su madre. Un mazazo del que le costó salir a Noskova que se refugió en el tenis, en la competición. Y a la que ha dedicado el triunfo histórico logrado en Londres, delante de todos, con la mirada al cielo.

El del All England Club era el torneo favorito de su madre. Pero nunca pudo verla jugar allí. Linda no solo cumplió su sueño, cumplió el de su madre. "Hay una persona más a la que me gustaría agradecer que es mi mamá. ​Definitivamente no estaría aquí sin ella, así que gracias".Seguidora de la lucha libre y amante de las series y las mascotas, Noskova aprovecha el tiempo libre en otros deportes. Le gusta nadar a esta jugadora que se inspira en el legado de Serena Williams, su referente al margen de la escuela checa.

Antes de llegar a Wimbledon ganó en Berlín, su primer título en hierba, y el segundo en su carrera tras el de Monterrey, en el 2024. Premiaron su trayecto estos eventos después de los intentos frustrados en Tokio, Pekín y Praga el pasado año, cuando despegó, y antes también en Praga y Adelaida, sus primeras finales en el 2023.

Noskova es la sexta tenista de su país que se impone en el tercer grande tras Martina Navratilova, Jana Novotna, Petra Kvitova, Marketa y Barbora Krejcikova. Nunca antes dos checas habían jugado en una final de un Grand Slam.

Ahora ha devuelto el éxito de su país, sin premio el pasado año en el All England Club, erigida en la tercera checa en los últimos cuatro años en ganar este título, después de Marketa Vondrousova (campeona de 2023) y Barbora Krejcikova (campeona de 2024).

La historia está plagada de jugadoras checas que han marcado la pauta en el circuito. En los cuadros individuales y también por equipos. Es el segundo equipo con más trofeos en la Copa Billie Jean King, antigua Copa Federación, solo por detrás de Estados Unidos. Las checas tienen once trofeos, el último en el 2018. Solo siete menos que las norteamericanas, a las que ganaron en la final más reciente que disputaron.

Santiago Aparicio