Javier Herrero.
Madrid, 10 jul (EFE).- Aquel Mad Cool que hace diez años nació profundamente encomendado al rock de The Who y Neil Young se ha entregado de pleno este jueves al pop, incluso al K-Pop, a través de varias reinas como Lorde o Florence + The Machine, siendo a resultas esta la primera jornada de esta edición que agotó todas sus entradas.
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En honor a la verdad, y según la propia organización que ha colgado el cartel de "sold out" con 57.000 asistentes, ha sido la surcoreana Jennie la que más ha tirado de este carro de venta y por ello ha sido suyo el horario estrella de la jornada.
En una de sus pocas actuaciones al margen de su banda, el fenómeno global de K-pop Blackpink, la joven artista se ha presentado en Mad Cool con el número más visual, con diez bailarines acompañando sus destrezas coreográficas y su disciplina coreana.
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"¡Estoy muy feliz de estar aquí esta noche!", ha dicho en claro castellano, en uno de los varios momentos en los que ha mostrado su esfuerzo y dedicación por entregarse de pleno al público madrileño, buena parte una hinchada muy joven.
Dependiente de un único disco en solitario, 'Ruby' (2025), que ha ocupado el grueso del repertorio, el balance musical no ha sido sin embargo tan lucido como el de otras compañeras de jornada, aunque cabe destacar el impás con 'Dracula', el tema de Tame Impala al que puso voz, y el remate con 'Like Jennie'.
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Quizás su preponderancia comercial es lo que explica que otras artistas con más bagaje se hayan visto desplazadas de huecos más estelares, como es el caso de la neozelandesa Lorde, no solo porque esta es la única fecha que hará en España tras su cuarto disco, 'Virgin' (2025), sino también porque era la primera actuación en Madrid de toda su carrera.
"Madrid, he esperado esto mucho tiempo y he oído tanto sobre vosotros... Siento que haya tomado tanto tiempo", se ha disculpado "sudorosa y asquerosa", de tarde, a 37 grados de temperatura en el Ibedrola Music y enfundada en un vestuario medio deportivo, medio de fantasía nocturna.
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Si ha habido alguien que ha sudado la camiseta sin duda ha sido esta artista que se ha presentado con un show coherente y minimalista, con unas bases gigantes de led movibles, dos bailarines y cuatro músicos que, junto a su timbre característico, han dado mucha vida y nervio a un directo con abundante base electrónica y pista vocal pregrabada.
Como si quisiera dar cuenta de ello, al cuerpo se ha adherido controles de pulso que han mostrado en pantalla cómo con 'Supercut' y luego con 'Team', cerca del final, su directo le ponía el corazón a mil a ella y a sus seguidores.
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La adolescente precoz que sorprendió a todos con 'Royals' en 2013 ha crecido como intérprete y como autora y de ello ha dado fe en un espectáculo generoso, que ha ofrecido una buena panorámica de todos sus discos, a destacar 'Melodrama', que con 'Green Light' ha puesto a todos a saltar, sin olvidar su colaboración con Charlie XCX, 'Girl, So Confusing'.
Su show, que hubiese brillado más de noche y como cierre por su carácter electrónico, ha servido aun así de buen contraste en su sobriedad con la siguiente diva de la jornada, la sueca Zara Larsson.
La intérprete de 'Lush Life' fue una de esas sorpresas que Mad Cool programó sin vaticinar que a estas alturas estaría en otro de los mejores momentos de su carrera gracias a su disco 'Midnight Sun' (2025) y sus oportunas colaboraciones junto a artistas como Pink Pantheress.
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Larsson, muy comprometida con sus principios, se ha presentado no solo con seis bailarinas, sino con cuatro mujeres como integrantes de su banda, y ha llenado Mad Cool de color con sus éxitos, su simpatía, su solidez vocal y un 'Symphony' (el tema que grabó con Clean Bandit) que también ha puesto a todo el mundo a saltar.
En anecdótico ante este poderío femenino se quedan las apariciones de otros artistas como Charlie Puth o Teddy Swims, ambos representantes de cierto "soul" blanco, que han terminado dando paso más que otra cosa a la última reina de la noche.
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De azul y descalza, como suele ser habitual en esta hechicera que recoge la mejor tradición de otras brujas como Stevie Nicks, se ha presentado para entregar un espectáculo muy equilibrado entre sus discos principales, tanto el más reciente, 'Everybody Scream' (2025), como los más apreciados 'Ceremonials' (2011) y 'Lungs' (2009).
No ha tardado mucho de hecho en entregar uno de sus grandes éxitos, 'Shake It Out', y poco después ha invitado a todos a aprovechar la magia inherente al solsticio de verano subiéndose a lomos del que tuviesen más cerca, algo que esta iglesia convencida ha hecho sin rechistar, siguiendo sus mandamientos hasta el final en uno de los mejores conciertos de la edición. EFE
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