La Paz pide prosperidad tras el conflicto con una pequeña feria de los deseos en miniatura

Guardar
Google icon

La Paz, 4 jul (EFE).- La Paz, la sede del Gobierno y el Legislativo de Bolivia, pidió este sábado prosperidad y abundancia para empezar a recuperar su economía golpeada por siete semanas de bloqueos de carreteras, con una pequeña versión de la Alasita, la patrimonial feria de los deseos en miniatura que tradicionalmente se efectúa en enero.

La 'Jisk'a Alasita' o Pequeña Alasita se instaló en el barrio residencial de San Miguel, en la zona Sur de La Paz, con la participación de artesanos que vendieron miniaturas de billetes, maletas, casas, muebles, víveres y vehículos.

Artesanías tejidas, alcancías de yeso y madera, ropa para muñecos y pequeñas figuras con trajes típicos del folclore boliviano también fueron parte de la oferta.

La gastronomía tradicional de la Alasita tuvo un lugar especial, con quioscos atendidos por niños que ofrecían versiones "mini" de platos como los anticuchos, unas brochetas con trozos de corazón de res asadas en pequeñas parrillas y servidas con patatas calientes y una 'llajua' o salsa picante de maní.

PUBLICIDAD

También hubo refrescos de frutas hervidas, gelatina, bollería y el tradicional api, una bebida caliente y espesa hecha de maíz morado que se sirve con empanadas de queso fritas o buñuelos, unos discos de masa frita, todo en miniatura.

La 'Jisk'a Alasita' se realizó para mostrar la creatividad de los artesanos, con motivo del próximo aniversario 217 de la gesta libertaria de La Paz, que se conmemora el 16 de julio, explicó a EFE el presidente de la Asociación de Artesanos de Alasitas y Navidad de la Zona Sur, Walter Torrez.

PUBLICIDAD

"Aquí está hecho todo a mano (...) Nosotros plasmamos en nuestra obra la abundancia mediante la miniatura", destacó Torrez.

La Alasita, que significa 'cómprame' en aimara, es una de las tradiciones andinas más antiguas, cuando la gente en La Paz bendice al mediodía del 24 de enero las miniaturas que representan sus aspiraciones y deseos para el año.

La fiesta celebraba en su origen el solsticio de verano austral el 21 de diciembre, con miniaturas que se colocaban a deidades andinas como las illas para que a lo largo del año los deseos que representan se convirtieran en realidad.

Según historiadores bolivianos, la celebración fue trasladada a enero en 1783 por orden del entonces gobernador de La Paz, el español Sebastián Segurola, para conmemorar la victoria de los suyos ante una sublevación indígena ocurrida dos años antes, en la que la ciudad estuvo cercada durante varios meses y sufrió una fuerte carestía de alimentos.

Entre mayo y junio, La Paz fue cercada nuevamente con bloqueos de carreteras realizados por sectores campesinos, sindicatos obreros y grupos afines al exmandatario Evo Morales (2006-2019) que exigieron la renuncia del presidente del país, Rodrigo Paz, una protesta que se extendió a otras regiones.

Las siete semanas de conflicto, que acabaron con la declaración del estado de excepción el pasado 20 de junio, ocasionaron desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal, y dejaron 16 fallecidos, 13 por falta de atención médica oportuna por los bloqueos, además de pérdidas económicas por más de 3.000 millones de dólares.

Con la feria de este fin de semana, se busca "motivar" a la población de La Paz mediante la tradición de las artesanías en miniatura porque "transmiten la abundancia", explicó Torrez.

"Lo que queremos transmitir es la abundancia, puesto que tuvimos crisis, tuvimos mucho sufrimiento y tantas cosas que nos ha pasado", sostuvo.

El alcalde de La Paz, César Dockweiler, quien inauguró la pequeña feria, dijo a EFE que los más de 50 días de conflicto han "empobrecido" a La Paz, por lo que ahora se busca trabajar junto a la población para la "reactivación económica, que es tan necesaria", y que la ciudad recupere su competitividad.

"Durante la fiesta de la Alasita deseamos prosperidad, bendiciones y creo que tiene también ese significado. Al abrir la 'Jisk’a Alasita' aquí en la zona Sur, permite también decir a todos (que) estamos en ese proceso de reactivación económica", agregó.

Gina Baldivieso