RDC eleva a unos 1.275 los casos de ébola, con 360 fallecidos y cerca de 180 pacientes recuperados

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Las autoridades de República Democrática del Congo (RDC) han elevado a cerca de 1.275 los casos confirmados de ébola, con 360 fallecidos y cerca de 180 recuperados, en medio de los esfuerzos de las autoridades y sus socios internacionales para contener la propagación del brote, declarado a mediados de mayo en el este del país africano.

El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) ha indicado en su último informe que hasta ahora se han detectado 1.274 casos de la enfermedad y ha situado la letalidad en el 28,3%, antes de afirmar que 502 pacientes se encuentran en estos momentos en aislamiento.

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Así, ha especificado que durante las últimas 24 horas se han detectado 239 contagios y 70 fallecidos, al tiempo que ha manifestado que la tasa de seguimiento de contactos en las provincias afectadas por el brote --Ituri, Kivu Norte y Kivu Sur-- es del 87,1%.

El organismo ha reseñado que 1.165 casos y 301 fallecidos han sido confirmados en Ituri, la provincia más afectada, a lo que se suman 106 casos y 58 muertos en Kivu Norte y tres casos y un fallecido en Kivu Sur. Parte de estas dos últimas provincias, incluidas sus capitales, están en manos del grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23).

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A los casos registrados en el país se suman 19 contagios y dos fallecidos en Uganda, entre alertas internacionales sobre la propagación de la enfermedad, declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una emergencia de salud pública de interés internacional.

De hecho, Naciones Unidas anunció recientemente el nombramiento del británico Julien Harneis como coordinador para la respuesta frente al brote de ébola en RDC, ante las advertencias de la OMS sobre que la magnitud del brote era "mucho mayor" de lo que había sido detectado por parte de las autoridades y socios internacionales.

RDC --que en diciembre de 2025 decretó el fin del último brote de ébola en el país, en este caso en Kasai-- es considerado el país con más experiencia del mundo en el manejo del virus del ébola, habiendo enfrentado más de una docena de brotes desde que se identificó el virus en 1976 en un doble brote que tuvo uno de sus epicentros en la localidad congoleña de Yambuku, a orillas del río Ébola, del que tomó el nombre la enfermedad.

PROHIBICIÓN DE LAS REUNIONES PÚBLICAS

En este contexto, el Gobierno congoleño anunció el sábado la prohibición de todas las reuniones públicas en la capital, Kinshasa, y en las provincias de Tshopo, Alto Uelé y Bajo Uelé, un paso adoptado por el ministro del Interior, Jacquemain Shabani, como parte de las medidas para intentar contener la propagación del virus.

Así, quedaron prohibidas las reuniones de tipo político, las manifestaciones y las reuniones que puedan convocar a un gran número de personas, lo que ha llevado a la oposición a denunciar una medida "inconstitucional" destinada a bloquear las movilizaciones convocadas el 8 de julio contra el presidente, Félix Tshisekedi, según ha recogido la emisora congoleña Radio Okapi.

El portavoz de la coalición opositora Lamuka, Prince Epenge, ha subrayado que el principal objetivo del paso de las autoridades es impedir las marchas convocadas por la Coalición Artículo 64 para protestar contra un proyecto de ley que permitiría al presidente presentarse a un tercer mandato al frente del país.

La Asamblea Nacional ya aprobó el 9 de junio el citado proyecto de ley sobre la organización de referéndums, que sería un elemento clave para cualquier revisión constitucional destinada a modificar el límite de dos mandatos del jefe de Estado.

De hecho, Tshisekedi ya se mostró abierto en mayo Tshisekedi a un escenario que podría conducir a un tercer mandato mediante una reforma constitucional e incluso un posible aplazamiento de las elecciones. "No he pedido un tercer mandato, pero les digo esto: si el pueblo quiere que tenga un tercer mandato, lo aceptaré", declaró.

Tshisekedi, que ocupa el cargo desde 2019, ya puso sobre la mesa en 2024 la posibilidad de modificar la Carta Magna y anunció planes para crear una comisión de expertos dedicada a revisarla, lo que ya provocó que la oposición le acusara de intentar impulsar modificaciones que le permitieran volver a concurrir a las urnas.