
La organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) ha acusado este lunes a las Fuerzas Armadas de Malí y a grupos armados que operan en el país, entre ellos la rama de Al Qaeda en el Sahel, de cometer graves abusos contra la población civil a raíz de la ofensiva a gran escala lanzada a finales de abril por el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM) y la formación separatista tuareg Frente de Liberación del Azawad (FLA).
El JNIM, rama de Al Qada, y el FLA lanzaron el 25 de abril una ofensiva coordinada contra varios puntos del país africano, lo que desató intensos combates y derivó en operaciones de las Fuerzas Armadas y sus aliados del Africa Corps --anteriormente conocido como Grupo Wagner y ahora bajo mando del Ministerio de Defensa de Rusia-- contra supuestos objetivos terroristas.
PUBLICIDAD
Así, HRW ha reseñado que todas las partes en conflicto han llevado a cabo ataques contra civiles, antes de recordar que JNIM anunció el 28 de abril un "cerco total" contra la capital, Bamako, y resaltar que las Fuerzas Armadas habrían llevado a cabo actos de represalia contra comunidades fulani y dos bombardeos que habrían alcanzado a civiles.
"Al recrudecerse los combates, las partes en conflicto en Malí vuelven a cometer graves abusos contra la población civil, repitiendo patrones anteriores de maltrato", ha dicho Ilaria Allegrozzi, investigadora de la organización no gubernamental para el Sahel.
"Todas las partes tienen la obligación de respetar el Derecho Internacional Humanitario, adoptar todas las medidas posibles para evitar daños a la población civil y facilitar el acceso a la ayuda humanitaria", ha manifestado, según un comunicado publicado por HRW, que ha entrevistado a unas 35 personas para la realización del informe.
PUBLICIDAD
La organización ha reseñado que, además, ha verificado y geolocalizado cuatro vídeos y seis fotografías publicadas en Internet, al tiempo que ha llevado a cabo análisis de imágenes por satélite sobre refugios destruidos en le marco del conflicto, sin que las autoridades malienses hayan respondido a las peticiones para que se pronuncien sobre las conclusiones.
En este sentido, ha detallado que los combates del 25 de abril entre JNIM y el FLA frente a las tropas malienses y las fuerzas del Africa Corps dejaron trece civiles muertos en Gao y Kidal, mientras que entre el 6 y el 21 de mayo los yihadistas quemaron más de 40 vehículos civiles que iban a Bamako y ejecutaron a una persona en Tonka.
PUBLICIDAD
Además, entre el 14 y el 17 de mayo, el Ejército maliense mató a 38 civiles, incluidos 23 niños, en operaciones contra comunidades fulani en el centro de Malí,mientras que dos bombardeos contra Guimbé y Tené el 25 de abril y el 17 de mayo dejaron doce niños y diez adultos muertos, respectivamente, según el informe de HRW.
Un residente en Kidal ha relatado que durante los combates del 25 de abril resultó herido de bala en un intercambio de disparos. "Fui alcanzado por balas en mi hombro derecho y mi muslo izquierdo", ha dicho. "No sé quién me tiroteó, porque había disparos desde todas las direcciones, pero sé que los soldados me evacuaron en helicóptero al hospital de Gao", ha señalado.
PUBLICIDAD
El portavoz del FLA, Mohamed el Maouloud Ramadane, trasladó el 14 de mayo a HRW que el grupo "tomó medidas suficientes para que los civiles no fueran víctimas colaterales de los combates". "Escribimos en numerosas ocasiones a las comunidades situadas en los alrededores de la ciudad (de Kidal) para decirles que se fueran y que no se acercaran a instalaciones militares", agregó.
Por su parte, JNIM especificó en una respuesta enviada el 15 de junio a la organización no gubernamental que había actuado contra civiles acusados de intentar saltarse el bloqueo a Bamako. Así, manifestó que aquellos que violaron las normas "son disuadidos de forma proporcional a su violación, según la 'sharia', en ocasiones con indulgencia y en casos con rigor".
PUBLICIDAD
Allegrozzi ha reseñado por ello que "la impunidad sigue alimentando el ciclo de abusos contra los civiles en Malí" y ha apuntado que tanto Naciones Unidas como la Unión Africana (UA) "deben apoyar los esfuerzos independientes de rendición de cuentas, incluida una misión de investigación que pueda sentar los pilares para investigaciones penales y procesamientos".