El barrio coreano de Ciudad de México tiene el corazón dividido por el Mundial

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Ciudad de México, 18 jun (EFE).- A pocas horas del partido entre México y Corea del Sur en el Mundial 2026 este jueves, en el barrio coreano de Ciudad de México comerciantes y restauranteros afinan detalles para un encuentro que también hará vibrar a una numerosa comunidad que ha echado raíces a miles de kilómetros de Seúl.

En unas cuantas calles de la colonia Juárez, dentro de la Zona Rosa de la capital mexicana, el llamado barrio coreano, también conocido como Pequeño Seúl reúne restaurantes, supermercados, cafeterías y negocios que acercan un rincón de Corea del Sur al corazón de Ciudad de México.

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La presencia surcoreana en esta zona comenzó a crecer en las últimas décadas hasta dar forma a un enclave que es hoy uno de los principales puntos de encuentro de esa comunidad en México.

Ahí, conviven supermercados con productos importados de Seúl, restaurantes familiares, karaokes, cafeterías y negocios que mezclan letreros en hangul con conversaciones en español y menús adaptados al gusto local.

Mientras alista las pantallas para recibir a los aficionados en su restaurante tradicional coreano, Kai Jung sonríe confiado en que Corea del Sur se impondrá a México por al menos un gol.

Si acierta, el restaurantero promete celebrarlo con un descuento para todos los clientes que sigan ahí el partido.

“Si Corea gana, daremos un 30 % de descuento”, dice con una sonrisa el coreano que lleva cuatro años en México.

Para él, mexicanos y coreanos comparten mucho más que el fútbol, algo que percibe a diario en el gusto común por la comida picante, la bebida y la fiesta.

En una tienda de productos coreanos a unas calles de distancia, Kim Elizabeth lo comprueba a diario con clientes mexicanos atraídos por la cultura, la gastronomía y los productos llegados desde Corea del Sur.

“A los mexicanos les encanta Corea, siempre me piden fotos(...) Ahora que vino la banda BTS me sorprendió demasiado porque eran un montón de 'armys', más que en Corea (...) yo vi más (chicas) aquí", comenta la joven de 27 años.

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Ahora con el Mundial, Kim asegura que han incrementado las ventas en su negocio, tanto de clientes coreanos como mexicanos que incluso bromean con ella y le dicen: "Hermana, tu ya eres mexicana".

Hija de padres coreanos, nacida en Argentina y recién llegada de nuevo a Ciudad de México hace apenas unos meses, reconoce que no tiene claro para quién va a apoyar durante el partido.

"Estoy confundida, a la vez estoy viviendo en México y a la vez estoy en mi país Corea, pero la verdad yo estoy en ambos (...) pero yo creo que le voy más a Corea que a México, perdón México", comenta entre risas.

Pero sea cual sea el resultado del partido, ya tiene planes para festejar en el Ángel de la Independencia con sus amigos.

En otro de los restaurantes coreanos de la zona, Estefano Solorio, asistente de cocina, asegura que las mesas para el partido se agotaron desde hace varios días.

Acostumbrado a atender tanto a clientes mexicanos como coreanos, dice que las diferencias culturales rara vez son un problema: “Nos reímos aunque no hablemos el mismo idioma”, comenta.

México y Corea del Sur llegan al partido que se jugará esta noche en la ciudad de Guadalajara (oeste) tras ganar sus respectivos partidos, ambos por 2-1 ante Sudáfrica y Chequia, respectivamente.

En México, hay una comunidad de más de 11.000 residentes y más de 50.000 mexicanos de ascendencia coreana, según datos censales. Sumado a ello, se estima que el Mundial atrajo más de 20.000 aficionados surcoreanos al país. EFE

(foto)(video)