La crisis por los bloqueos hunde el turismo en la región andina de Bolivia

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Javier Aliaga

La Paz, 13 jun (EFE).- Los bloqueos que golpean Bolivia desde hace 40 días han reducido drásticamente la actividad turística en la zona andina del país donde se han cancelado reservas en hospedajes y agencias de viajes y cerraron restaurantes en lugares como el famoso Mercado de las Brujas en La Paz, donde se desplomaron los ingresos de la gente ante la espera de visitantes que no llegan.

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La tradicional vía turística de La Paz mostraba este sábado abiertos algunos negocios por la falta de turistas extranjeros y nacionales en medio de las quejas de los comerciantes por el prolongado conflicto que impulsan la Central Obrera Boliviana (COB) y sindicatos campesinos para pedir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, con bloqueos concentrados sobre todo en la zonas andinas y central del territorio nacional.

Las pérdidas para el turismo y la gastronomía en el país suman aproximadamente 1.100 millones de bolivianos (110 millones de dólares), publicó esta semana el Ministerio de Turismo Sostenible, mientras que la Cámara de Hotelería de La Paz reportó un 65 % de cancelación de reservas y apenas un 18 % de hospedajes.

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En el Mercado de las Brujas, los amuletos, las artesanías y los recuerdos exhibidos esperan compradores que no se presentan. Comerciantes, artesanas y operadores del turismo creen que 2026 será un año prácticamente perdido económicamente por el impacto de las protestas, según dijeron a EFE.

La comerciante aimara Justina López, de 82 años, cuenta que desde hace tres semanas no hay turistas extranjeros en ese mercado, lo que ha provocado una caída de sus ingresos.

"Estamos sufriendo harto. No viene gente extranjera, porque a ella nosotros vendemos", lamentó y agregó que no tiene cómo pagar el alquiler del local, ni los impuestos municipales.

"No sabemos qué hacer, no dice nada el presidente, ni los alcaldes y siguen bloqueando", dijo al clamar que Gobierno y manifestantes dialoguen para resolver el conflicto.

A media cuadra del lugar, Tomas Luna abrió este sábado su restaurante después de dos semanas de mantenerlo cerrado. Tuvo que retirar a cinco de sus siete empleados porque no tenía cómo pagar los salarios.

"No hay otra forma. Cuando hay trabajo los necesitamos, pero ahora estamos tremendamente fregados", lamentó Luna, que también afronta problemas económicos por el alza de precios de como la carne, que ha duplicado su costo, y de las verduras, cuyo precio se ha triplicado, según dijo.

Luna comentó que los manifestantes deberían esperar dos años y medio para pedir un referendo sobre el mandato de Paz, que asumió hace siete meses.

La Constitución establece que las autoridades pueden ser sometidas a su referendo para revocar su mandato cuando lleguen a la mitad de su período de gestión.

Andrés Rojas, operador de una agencia de turismo, contó que en 35 días no ha tenido ni un solo cliente y ha sufrido la cancelación de diez grupos de extranjeros, sobre todo de Europa.

"Se está perdiendo, enormemente, la economía", agregó.

En dos horas de recorrido por el Mercado de las Brujas solo apareció un turista extranjero, el chileno Cristhian Durán, que se declaró impresionado por el Salar de Uyuni, al que llegó por avión, y por la Carretera de la Muerte, una ruta de ingreso en bicicleta a la Amazonía, aunque suspendió su viaje al Lago Titicaca por los bloqueos.

"Se ve un poco truncado todo lo que pensaba hacer. Pero, se entiende, son problemas que ocurren, ojalá pueda resolverse de manera pacífica, aunque es difícil entender toda la problemática, pero claro voy a volver en el futuro seguro", sostuvo. EFE

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