Ortega Cano, arropado por toda su familia y una emocionadísima Gloria Camila en su gran homenaje en Las Ventas

Guardar
Google icon
Imagen 6DC63VINORAEDDU53TTMBSH55Q

José Ortega Cano ha vivido este viernes uno de los días más especiales de su vida, ya que como reconocimiento a su trayectoria de más de 50 años como torero ha recibido un importante homenaje en la Plaza de Toros de Las Ventas para poner en valor su figura dentro de la historia de la tauromaquia, destacando que ha sido el único diestro que ha indultado a un toro en la plaza madrileña.

Un acto en el que el viudo de Rocío Jurado -de la que este lunes se cumplían 20 años de su fallecimiento el 1 de junio de 2006- ha descubierto un azulejo conmemorativo en los bajos del tendido 1 dejando su huella para la historia en la plaza más importante del mundo, y en el que como no podía ser de otra manera ha estado arropado por su familia al completo.

PUBLICIDAD

Sus tres hijos, Gloria Camila, José Fernando y José María -fruto de su relación con Ana María Aldón, que a pesar de la relación cordial que mantiene con el torero ha preferido no asistir al homenaje-, su nieta Rocío -hija de José Fernando y Michu, de la que está a punto de cumplirse el primer aniversario de su muerte-, sus hermanos Mari Carmen y Paco Ortega Cano, sus sobrinos o su mujer de confianza, Marina, además de amigos como Vicente Ruiz 'El Soro' han querido estar a su lado en este día histórico.

Mientras Ortega Cano se ha mostrado pletórico porque por fin se haya reconocido su legado como torero en una plaza tan especial como Las Ventas, realizando incluso un pase de pecho con su sombrero emulando una muleta, Gloria Camila no ha podido contener la emoción ni las lágrimas al ver este importante reconocimiento a su padre, cuyo nombre figurará para siempre en el templo madrileño.

PUBLICIDAD

Además del diestro, la otra gran protagonista del acto ha sido su nieta Rocío, que ha recibido los mimos y el cariño de toda su familia, especialmente de su tía, que presumiendo de su maravillosa relación la ha colmado de besos y abrazos ante la orgullosa mirada de José Fernando.