Nueva York, 19 may (EFE).- Las finales de la conferencia Este llegaron este martes a Nueva York y los aficionados de los Knicks afrontan la serie contra los Cleveland Cavaliers con la ilusión de volver a unas finales de la NBA después de 27 años de sequía.
Gorros, camisetas, collares dorados y hasta guantes de boxeo con el escudo de los New York Knicks inundaban los aledaños del Madison Square Garden a las puertas de la segunda final de conferencia consecutiva para los Knicks, que se espera llena de tensión en Manhattan.
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"He estado en muchos partidos de 'playoff' aquí en el Madison Square Garden y el estadio se pone impresionante, te pone lágrimas y todo. Es como un partido de Champions League del Real Madrid", apunta Sisco Margo, aficionado neoyorquino de Bolivia.
"Este es nuestro año, lo sentimos diferente en Nueva York", agrega.
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La temporada pasada, los Knicks cayeron en esta misma ronda ante los Indiana Pacers en seis partidos.
"Este año estamos muy fuertes. Vamos a ganar todo este año, todo. Oklahoma, venimos a por ustedes, San Antonio, ya llegamos", exclamó el aficionado puertorriqueño Natanel Medina, que lleva un pequeño peluche de Jalen Brunson colgado del cuello.
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"Lo traigo para cada juego", dijo.
En los Knicks, el puertorriqueño Jose Alvarado, nacido en Brooklyn, disputa sus primeras finales de conferencia.
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"Creo que va a jugar muchos minutos", vaticina el compatriota del '5' de Nueva York.
Aunque no lo parezca, entre la multitud de aficionados de los Knicks, también hay voces cautelosas.
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"Es una alegría para la ciudad de Nueva York. Deberíamos ganar esta serie de conferencia, pero hay que jugar los partidos. Mi favorito es Brunson, el rey de Nueva York", expresa Dorian Oliveros, neoyorquino de herencia colombiana que "siempre" viene en las postemporadas de los Knicks.
Los New York Knicks no juegan unas finales de la NBA desde 1999 y sus dos únicos anillos los ganaron en 1970 y 1973.
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