Nairobi, 13 may (EFE).- El Tribunal Constitucional de Sudáfrica dictaminó que no se permitirá la repetición de solicitudes de asilo una vez han sido denegadas, por lo que los solicitantes no podrán permanecer en el país una vez exista una decisión negativa final tras agotarse las posibles apelaciones.
La sentencia, publicada este miércoles por medios locales, busca acabar con las "solicitudes repetidas e interminables" de asilo, tal y como las describió en un comunicado el Ministerio del Interior sudafricano, que felicitó por el fallo jucicial.
PUBLICIDAD
Esta decisión responde al caso de dos ciudadanos burundeses que llegaron a Sudáfrica entre 2008 y 2012, cuando solicitaron asilo por temor a la persecución en su país de origen, peticiones que fueron rechazadas.
Los burundeses recurrieron ante los tribunales y lograron que el Tribunal Supremo de Apelaciones fallara a su favor, sentencia que más tarde fue revocada por el Tribunal Superior, al considerar que sus solicitudes carecían de fundamento.
PUBLICIDAD
“El fallo del Tribunal Constitucional del país es una confirmación del progreso sin precedentes que estamos logrando para restablecer el estado de derecho y combatir los abusos en los sistemas de migración y asilo", declaró el ministro del Interior, Leon Schreiber.
Asimismo, Schreiber mostró su compromiso con la reforma "sistemática" y basada en la Constitución de los "problemas" sobre la inmigración que "antes parecían insuperables".
PUBLICIDAD
El titular también destacó que el fallo representa un paso importante para frenar "el abuso" del sistema de asilo, así como para "restablecer el Estado de derecho" en esta cuestión.
La decisión judicial se emitió este martes en un contexto de crecientes manifestaciones y actos violentos xenófobos en Sudáfrica contra migrantes irregulares del continente africano.
PUBLICIDAD
La preocupación por esta situación provocó que el Gobierno de Ghana haya autorizado la evacuación de 300 de nacionales residentes en Sudáfrica, mientras Kenia, Malaui o Lesoto han emitido alertas de seguridad para sus ciudadanos que residen en este país.
Nigeria también informó de que al menos 130 nigerianos solicitaron ser repatriados.
PUBLICIDAD
Las tensiones xenófobas son un problema recurrente en el país que acoge a casi tres millones de personas, de las cuales el 90 % proceden de otras naciones africanas.
Esta animosidad ha desembocado en oleadas de protestas violentas, especialmente en los barrios más vulnerables, siendo las más graves a finales de 2019, con 18 extranjeros muertos, según datos de la organización Human Rights Watch (HRW). EFE
PUBLICIDAD