Merz pide un esfuerzo conjunto para superar el estancamiento y defiende recortes sociales

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Berlín, 12 may (EFE).- El canciller alemán, Friedrich Merz, pidió este martes un esfuerzo a todos los ciudadanos para superar el estancamiento económico del país, al tiempo que defendió sus planes de reforma de la sanidad y las pensiones para poder garantizar el bienestar de las futuras generaciones, en un discurso durante el cual fue abucheado en varias ocasiones.

"Alemania debe ponerse las pilas. Alemania debe abordar los problemas estructurales que llevamos muchos años posponiendo y que, por ello, no han dejado de agravarse", dijo Merz en un discurso en el 23º Congreso federal de la Confederación Alemana de Sindicatos (DGB).

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Subrayó que, mientras que otros países crecen, el desarrollo económico de Alemania lleva estancado al menos siete años, no sólo por las crisis externas, sino porque se ha descuidado la modernización del país, que ahora se está volviendo en contra a la sombra de las grandes fuerzas de transformación, entre las que mencionó la demografía y la digitalización.

Pero eso puede cambiar si se vuelve a reconocer que "el rendimiento empresarial y la iniciativa son el requisito previo" para una economía de mercado próspera, afirmó.

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Para lograr este cambio, también es necesario aliviar la carga sobre los trabajadores y abordar la financiación sostenible de los sistemas de seguridad social en vista de la estructura de edad de la sociedad, añadió.

Agregó que el crecimiento económico no es un fin en sí mismo, sino el requisito previo para el bienestar del país, el empleo, los ingresos fiscales, un Estado social eficiente, una buena asistencia sanitaria y una pensión suficiente.

Señaló que el mundo se está reorganizando de manera "eruptiva" y en parte de forma muy hostil y conflictiva" y sobre todo "a una velocidad vertiginosa" y que las situaciones de crisis y los cambios geopolíticos, que chocan con los problemas estructurales acumulados, generan una necesidad de actuar que "probablemente no ha sido tan acuciante para la política, la sociedad y las empresas en décadas como lo es ahora".

En este sentido, advirtió de que el Estado no puede proteger a los ciudadanos y a las empresas de todas las perturbaciones y señaló que para mantener a largo plazo la prosperidad, la libertad y la paz, el propio país debe cambiar.

"Sin crecimiento tampoco hay un Estado del bienestar eficaz", dijo el canciller, que como cargas concretas mencionó el aumento de los costes energéticos, de producción y del coste de la vida como consecuencia de la guerra con Irán, así como los elevados costes burocráticos para las empresas y las elevadas cotizaciones.

Merz defendió además los planes de reforma del seguro público de salud y de las pensiones al asegurar que "no se trata de recortes sociales".

Reconoció que la reforma del seguro médico aprobada ya por el Consejo de Ministros requerirá un esfuerzo por parte de todos, tanto de empresas como de asegurados, palabras que fueron recibidas con abucheos por parte de los presentes.

Se refirió asimismo al proyecto de reforma de las pensiones, sustentado sobre tres pilares- el sistema público, el empresarial y el privado-, y que "no supone una amenaza, sino una gran oportunidad", dijo.

"No es malicia del Gobierno", sino "demografía y matemáticas", argumentó, lo que le valió más abucheos y carcajadas de indignación.

"Simplemente supera las posibilidades de dos contribuyentes tener que financiar en el futuro la pensión de una persona", explicó.

Habló de una reorganización fundamental de las prestaciones sociales y en general, de un proceso de reformas en el que todos deben participar y estar dispuestos a sopesar pérdidas y ganancias con la vista puesta en el bien común del país. EFE

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