Los enfermos y nuevos heridos en Gaza siguen dependiendo de hospitales de campaña

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Al Mawasi (Gaza), 10 may (EFE).- Numerosos pacientes y enfermos en la Franja de Gaza dependen aún hoy, pese al alto el fuego, de la atención que brindan hospitales de campaña, dada la destrucción del sistema sanitario causada durante la ofensiva bélica y los aún ataques casi diarios del Ejército israelí sobre el territorio.

Este domingo, tras su inauguración en mayo de 2024, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) anunció que su Hospital de Campaña de la ciudad de Rafah, localizado en Al Mawasi, continuará funcionando al menos otros dos años, después de que Israel, tras un mes de negociación con las autoridades pertinentes, les permitiese introducir materiales esenciales de mantenimiento y mejora.

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"Estoy contento. Me están poniendo inyecciones y suero intravenoso", dice a EFE el adolescente Mohamed Ramz al Houthi, de 14 años, quien ha sido operado cuatro veces en este hospital de campaña desde que un misil israelí le alcanzara y cercenara cuatro tendones.

En Gaza, solo el 42 % de los centros médicos están operativos, el 90 % de ellos de forma parcial, según los datos disponibles más reciente de la agencia de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), de finales de febrero.

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Además, todos los hospitales dependen completamente de generadores, mientras Israel dificulta la entrada de combustible, transformadores y repuestos, afectando el funcionamiento de las unidades de cuidados intensivos, diálisis y los escasos quirófanos.

Pese al actual alto el fuego en vigor desde octubre de 2025, las tropas israelíes continúan abriendo fuego casi a diario y han matado desde entonces al menos a 850 personas y herido a más de 2.000, según datos del Ministerio de Sanidad gazatí.

El centro de Al Mawasi es también el más próximo a la denominada línea amarilla del sur, donde las tropas israelíes siguen apostadas y controlando más de la mitad del enclave, por lo que funciona como un salvavidas para los palestinos aún heridos por los disparos de drones y francotiradores.

Solo en los últimos dos años, en este hospital de campaña de la Cruz Roja se han realizado más de 250.000 consultas y más de 11.300 intervenciones quirúrgicas como la de Mohamed, según datos de la organización.

En Gaza, más de 72.700 personas han muerto desde octubre de 2023, cuando estalló el conflicto en su forma actual, mientras que alrededor de 172.500 han resultado heridas, muchas con lesiones de por vida y amputaciones.

"Es una tragedia que un hospital de campaña provisional tenga que seguir funcionando porque no existen alternativas a la vista para la prestación de servicios de salud. El sistema sanitario en Gaza está sometido a una gran presión", dice desde Gaza a EFE Pat Griffiths, portavoz del comité.

El jueves 7 de mayo Israel permitió la entrada de nuevos módulos para reemplazar y modernizar este hospital, con la llegada de 25 camiones con más de 400 palés. Un gesto nada común en una entrada restringida de la ayuda humanitaria desde 2023 (con inspecciones arbitrarias y denegaciones) y, en ocasiones, bloqueada por completo durante meses.

El paciente Abdulah Mohamed Abu Zur, de 32 años, dice que ojalá hubiera más centros parecidos en Gaza. Aquí es donde le han tratado heridas de metralla en la pierna derecha, una fractura de cráneo, una amputación y quemaduras de tercer grado, explica, tras ser herido en el ataque de otro misil.

"Estaba sentado en la puerta de casa cuando sucedió", dice a EFE sobre el bombardeo que tuvo lugar cerca de su domicilio, en el campamento central de al Bureij, el 17 de agosto de 2025. EFE

(foto)(vídeo)