Laura Fernández, la politóloga que promete dureza contra el crimen y reformar Costa Rica

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Douglas Marín

San José, 8 may (EFE).- La politóloga de derecha Laura Fernández, de 39 años de edad, asumió este viernes la presidencia de Costa Rica para el periodo 2026-2030 con la promesa de dar continuidad a la Administración de su mentor Rodrigo Chaves, modernizar el Estado y aplicar mano dura contra el crimen organizado, considerado por la población como el principal problema del país.

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Tras ganar las elecciones el pasado 1 de febrero de forma contundente en primera ronda, Fernández es desde este viernes la segunda mujer que asume la Presidencia de Costa Rica, una de las democracias más longevas y sólidas de América Latina, después de la socialdemócrata Laura Chinchilla (2010-2014).

Tas una campaña en la que se presentó como la "heredera" del presidente saliente Rodrigo Chaves (2022-2026), Fernández cumplió su promesa de dar continuidad a esa Administración de la que fue ministra de la Presidencia y ministra de Planificación.

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Fernández mantendrá en el cargo a numerosos ministros y presidentes de instituciones del Gobierno saliente y nombró a Chaves como ministro de Hacienda y ministro de la Presidencia, dos carteras estratégicas del Ejecutivo, decisión que ha sido calificada por la oposición como un intento de concentración de poder.

La presidenta, que se define como "liberal en lo económico y conservadora en lo social", ha prometido mano dura contra el crimen y la inseguridad, las principales preocupaciones de la población, una estrategia que prevé reforzar con la construcción de una 'megacárcel' para 5.000 reclusos inspirada en el modelo impulsado por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele.

Fernández también ha anunciado que propondrá el levantamiento de garantías individuales en "zonas calientes" en caso de que "la cosa se ponga fea", con el objetivo de arrestar a los criminales.

Casada y madre de una niña de 3 años, la presidenta ha prometido continuar proyectos del Gobierno de Chaves como Ciudad Gobierno, un complejo de edificios para instituciones públicas; una marina en el Caribe, algunas carreteras estratégicas y la ampliación de puertos y aeropuertos.

Fernández, politóloga y especialista en políticas públicas y gobernabilidad democrática, ha dicho que impulsará un "cambio profundo e irreversible" para fundar "la tercera república", apoyada en la mayoría legislativa (31 de 57 diputados) que le otorgó la población en las elecciones.

Ese músculo político le permitirá avanzar en muchos de sus proyectos, pero para realizar cambios profundos del Estado necesitará negociar con la oposición para alcanzar el apoyo de dos terceras partes del Congreso (38 votos).

En Costa Rica se conoce como la segunda república al modelo de país que surgió después de la guerra civil de 1948 y la redacción de una nueva Constitución Política en 1949, que es la que se mantiene vigente.

Fernández y su movimiento político liderado por Chaves, han insistido en la necesidad de implementar reformas profundas al Poder Judicial, al que culpan de la inseguridad y de proteger a la "casta" política tradicional del país.

Figuras del Partido Pueblo Soberano, como el candidato a diputado Nogui Acosta y la cercana asesora de Chaves, Pilar Cisneros, revelaron que uno de los objetivos de la agrupación es impulsar una reforma constitucional para permitir la reelección consecutiva. En Costa Rica, un presidente solo puede volver al cargo tras dejar pasar dos mandatos desde el final de su Gobierno. EFE

(foto)