Borja Sémper, a corazón abierto con Ana Rosa Quintana tras superar un cáncer: "Estoy vivo gracias a mi mujer"

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Borja Sémper ha vuelto a la política diez meses después de anunciar su retirada para luchar contra un cáncer de páncreas que le diagnosticaron en julio de 2025. Recuperado de su enfermedad tras un durísimo proceso que define como un "oscuro túnel", el portavoz del PP reaparecía este lunes junto al presidente de su partido, Álberto Núñez Feijóo, para anunciar su regreso, y este jueves se ha sentado en el plató de 'El programa de Ana Rosa' para protagonizar una íntima charla con la presentadora Ana Rosa Quintana -que superó un cáncer de mama en 2022 tras un año alejada de la televisión- en la que ha confesado que si está vivo es gracias a su mujer, Bárbara Goenaga.

Después de que la periodista haya conseguido sonrojarle al comentarle que vuelve "más guapo" que antes de su enfermedad -un piropo que el diputado vasco le ha devuelto con una sonrisa tras reconocer que "llevo un tiempo alejado de la política y creo que eso ayuda"-, Sémper ha comenzado su entrevista con una declaración de intenciones: "No creo que una enfermedad te defina. Es parte de la vida. Pero sé que hay mucha gente a la que le reconforta que yo haya hablado con naturalidad de una enfermedad que está llena de eufemismos. Que hables con naturalidad de un proceso que es muy duro, aunque cada cáncer es diferente y la quimioterapia cada uno la lleva de manera diferente, ayuda a mucha gente que se ve reflejada". "Y ahora solo recuerdo lo bueno aunque en mi caso fue muy duro, porque al final la quimioterapia es veneno, veneno contra el tumor pero también para el cuerpo. Hay que hablarlo sin dramatismos, sin frivolizar pero con naturalidad" ha reflexionado.

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Clave en su recuperación, como ha confesado emocionado, su mujer Bárbara Goenaga, con la que mantiene una discreta relación desde 2014 y con la que tiene dos hijos en común, Telmo (9) y Eliot (7). "Yo pensé que no iba a salir de esta. Desde que me detectan que tengo un tumor hasta que se confirma el grado de gravedad, si está extendido o no porque el páncreas es uno de los cáncer más agresivos, hay etapas en las que vas cerrando carpetas. Tengo 4 hijos, 2 muy pequeños, tenemos una hipoteca recién firmada, nos acabábamos de mudar... Pensé, 'el marrón que le dejo a mi mujer, a mis hijos'. Y es lo que más me pesó en aquellos primeros días" ha revelado.

"Estoy vivo gracias a mi mujer" se ha sincerado, revelando que fue la actriz "la que se empeñó en que hiciera lo que había dejado de hacer, que era cuidarme, mimarme, porque cuando tienes una actividad profesional tan exigente te vas dejando. Ella insistió y un día le dije, 'vale, hacemos la prueba', pensando en que así me dejaría en paz y unos meses de tranquilidad". "Es verdad que el cáncer afectó mucho a su familia, su padre falleció de cáncer de pulmón, su madre también, y gracias a ella estoy vivo. Gracias a ella me detectaron el cáncer de páncreas en un estadio previo, que es difícil detectarlo" ha añadido.

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Una enfermedad que reconoce que le ha cambiado, ya que con una sonrisa ha admitido que "yo antes era mucho más coqueto que ahora. Me ha hecho quitarme mucha tontería, cosas que antes eran relevantes y ahora no lo son". "Pasaba días en la cama, en el sofá, y de repente me miraba al espejo y decía '¿este quién es?. Me veía sin pelo, sin cejas, sin pestañas, que te cambia la expresión. Y encima te vas hinchando por la medicación... es un cambio brutal, pero como el tratamiento iba funcionando me ayudaba también psicológicamente" ha relatado.

"La quimioterapia es una grandísima putada, pero te cura y aquí estamos. Hoy la medicina afortunadamente ha evolucionado y avanzado mucho, se pasa por momentos extraordinariamente duros, pero me ayudaba estar convencido de que esto me ayudaba a curarme" ha coincidido con Ana Rosa, muy identificada con el relato del político.

Como ha afirmado, la enfermedad le ha servido también par darse cuenta "de la talla de mis amigos, que la he descubierto en los momentos difíciles". "También de mis compañeros, de algunos de mis adversarios... Y mi jefe, Núñez Feijóo, que se ha portado conmigo como un segundo médico. Esta generosidad me ha reconfortado mucho y me he dado cuenta de que solo quiero rodearme de gente buena" ha expresado.

Y aunque asegura que su cáncer no le ha cambiado "en plan místico", sí le ha hecho cambiar sus prioridades: "Yo aquí ya no quiero tonterías, no quiero rodearme de gente tóxica. El tiempo sea el que sea no deja de ser escaso, y quiero aprovecharlo bien. Disfrutar de las cosas cotidianas que no le damos importancia pero que cuando crees que las puedes perder cogen relevancia".

"Eso de pasar años y cumplir años no lo llevaba muy bien, y hoy estoy encantado. Me da pena dejar de hacer las cosas bonitas de la vida, disfrutar de las cosas bonitas de cada día, porque la vida es un regalo" ha confesado.

Antes de finalizar, Borja ha revelado que hace unos meses su oncólogo le preguntó si estaba pensando en volver a la política. Y cuando le dijo "con cinismo" que sí pensando que se lo desaconsejaría por su salud, el médico le sorprendió diciéndole que le parecía bien porque con su ejemplo iba a ayudar a mucha gente. "Y me quedé marcado. No pretendo hacer otra cosa. Si esta conversación le es útil a alguien me voy a sentir muy alegre" ha concluido.