Juzgan en Alemania a un exguardia de prisiones sirio acusado de torturar a prisioneros

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Berlín, 27 abr (EFE).- Un exguardia de prisiones sirio acusado de haber cometido crímenes contra la humanidad se sienta desde este lunes en el banquillo de la Audiencia Territorial de la ciudad alemana de Coblenza, en un caso vinculado al que fue el primer juicio a escala mundial por las torturas bajo el régimen del derrocado dictador Bachar al Asad.

Fahad A., de 48 años, está acusado por la Fiscalía General del Estado (BGA) de Alemania de homicidio, asesinato, tortura y privación de libertad, todos ellos constitutivos de crímenes contra la humanidad.

De acuerdo con la fiscalía, trabajó desde finales de abril de 2011 hasta mediados de abril de 2012 como guardia en el centro de detención Al-Jatib en Damasco, operado por la conocida como Sección 251 de la Dirección General de Seguridad, responsable de la seguridad en la región capitalina siria.

Allí, al inicio del levantamiento antigubernamental que pronto desembocó en guerra civil, participó presuntamente en más de cien interrogatorios, en los que los detenidos eran torturados, por ejemplo, con descargas eléctricas, golpes o siendo suspendidos del techo, un maltrato que, sumado a las condiciones de detención insalubres, causó la muerte de al menos 70 personas.

La fiscalía ha recalcado que el objetivo de la "brutal represión" que el régimen empleó en esa época contra el movimiento opositor tenía como objetivo frenar las protestas antigubernamentales e intimidar a la población, para lo que "verdaderos o supuestos opositores eran arrestados sin base real en todo el país, detenidos, torturados y también asesinados".

No obstante, tras la detención de Fahad A. en Pirmasens, en el oeste de Alemania, en mayo del año pasado, su familia defendió su inocencia y aseguró que él mismo había estado detenido por el régimen durante meses por haber ayudado a los prisioneros y haber transmitido informaciones a sus familias.

Tras abandonar Siria por Turquía en 2015, el exguardia denunció en una entrevista a la cadena catarí Al Jazeera las torturas cometidas en Al-Jatib.

Su caso está relacionado con el del excoronel Anwar Raslan, un oficial de la Sección 252 al que la Audiencia Territorial de Coblenza condenó a cadena perpetua en 2022 en el primer proceso que se celebró a nivel global para enjuiciar los crímenes del régimen de Al Asad, derrocado a finales de 2024.

El Tribunal consideró a Raslan culpable de la tortura de más de 4.000 individuos y del asesinato de 27 de ellos.

Según las estimaciones del nuevo Gobierno sirio, encabezado por el islamista Ahmed al Sharaa, decenas de miles de personas murieron bajo tortura y debido a las privaciones sufridas en las cárceles del régimen de Al Asad, mientras que unos 150.000 detenidos y prisioneros siguen desaparecidos. EFE