Plataforma opositora exige "una silla propia" en posible negociación entre Cuba y EE.UU.

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La Habana, 20 abr (EFE).- El Consejo para la Transición Democrática en Cuba (CTDC), una de las principales plataformas opositoras del país, exigió este lunes "una silla propia" para la sociedad civil de la isla en posibles negociaciones entre los gobiernos de La Habana y Washington.

"Si se negocia sobre Cuba, la sociedad cubana debe tener silla propia en una mesa de negociación sobre nuestro futuro", afirmó el CTDC en una declaración divulgada en La Habana.

La plataforma disidente considera que cualquier conversación sobre "cambio, democratización, apertura, estabilidad, gobernabilidad o futuro nacional no debería quedar reducida a un intercambio entre dos gobiernos".

"La complejidad y los desafíos presentes y futuros desbordan la capacidad de los Estados para afrontarlos", añade.

Argumenta su propuesta en el hecho de que el reconocimiento público de contactos y negociaciones entre las autoridades de Cuba y de EE.UU. confirma que "se está abriendo un momento político delicado y potencialmente significativo" para el país.

Por ello afirma que "si hay negociaciones que puedan influir en el rumbo del país, la nación real, no solo la oficial, debe estar representada en ellas de manera visible y legítima".

"Cuba no es solo su Estado. Cuba es también su ciudadanía, su sociedad civil, sus familias, sus presos políticos, sus comunidades religiosas, sus profesionales, sus reformistas, su sociedad civil y comunidad pro democrática, sus emprendedores y su diáspora", sostiene el Consejo.

Alega que una negociación sin ciudadanía organizada puede convertirse en "un arreglo entre élites, útil para administrar coyunturas, pero insuficiente para abrir una salida legítima, estable y duradera".

El CDPC que preside Manuel Cuesta Morúa, cree que una mesa con "credibilidad" nacional e internacional debería cumplir, al menos, con: reconocimiento explícito de estatales; una agenda "pública, breve y verificable"; representación "plural de sectores cívicos y democráticos" del país.

Y contar con un método "no violento, serio y orientado a soluciones" y el acompañamiento internacional que "reconozca el derecho de la sociedad cubana a tener voz propia, sin sustituirla".

Precisamente en esta fecha, las autoridades cubanas reconocieron por primera vez la celebración en la isla de un encuentro entre representantes de ambos Gobiernos, días después de que la cita se filtrase en tres medios estadounidenses -Axios, The New York Times y USA Today-, todos con fuentes anónimas.

Asimismo resaltaron que en la reunión no se establecieron "plazos" ni "planteamientos conminatorios" y que el intercambio se produjo "de forma respetuosa y profesional".

Las informaciones procedentes de EE.UU. apuntaron que Washington exigió a la parte cubana liberar en el plazo de dos semanas a presos políticos relevantes, entre ellos los artistas disidentes Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo, como un gesto inicial de buena voluntad.

A ellos se sumaría una lista de exigencias, esencialmente de profundas reformas económicas y políticas. EFE