Un robot con patas podría acelerar la prospección de recursos en la Luna y la búsqueda de vida en Marte

Un equipo suizo trabaja en una innovadora tecnología diseñada para explorar superficies de otros mundos de manera más eficiente, abriendo nuevas vías para la investigación espacial, según expertos de la Universidad de Basilea y el laboratorio especializado de Zúrich

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La colaboración entre ingenieros de la Universidad de Basilea y el Laboratorio de Sistemas Robóticos de la ETH Zúrich ha permitido el desarrollo de un dispositivo robótico con patas cuyo objetivo es mejorar la exploración de cuerpos celestes. Según informó el equipo científico suizo, la iniciativa apuesta por una aproximación diferente a la movilidad en terrenos extraterrestres, enfocándose en maximizar la eficiencia en la prospección de recursos en la Luna y la búsqueda de indicios de vida en Marte.

De acuerdo con la información publicada por los investigadores de ambas instituciones, el robot ha sido concebido para desplazarse por superficies irregulares de otros planetas o satélites naturales, sorteando obstáculos y accediendo a zonas que resultan de difícil acceso para los vehículos exploradores tradicionales. Esta innovación representa, según detalló la Universidad de Basilea, un avance en la autonomía y adaptabilidad de las misiones espaciales que requieren la recogida y análisis de muestras bajo condiciones extremas.

El medio ETH Zúrich detalló que, a diferencia de los rovers que se desplazan mediante ruedas, el nuevo prototipo utiliza extremidades articuladas capaces de adaptarse a los desniveles y grietas del terreno, lo que resulta determinante para no quedar atascado en superficies con polvo, rocas sueltas o pendientes pronunciadas. Tal como consignó el equipo de trabajo, los estudios en laboratorio han mostrado que la locomoción basada en patas ofrece ventajas operativas evidentes frente a los sistemas existentes de exploración.

Según publicación de la Universidad de Basilea, este proyecto tiene repercusiones directas en la economía de futuras misiones espaciales, ya que la capacidad de cubrir áreas más amplias en menos tiempo podría reducir la duración y los costos asociados a la investigación del suelo lunar y marciano. El equipo científico señaló que el diseño permite modular el movimiento, dependiendo de las condiciones encontradas, facilitando la obtención de datos en zonas consideradas inhóspitas o poco accesibles para los robots convencionales.

Los expertos de ETH Zúrich puntualizaron que uno de los retos más destacables superados por el robot fue la adaptación a la baja gravedad y a la presencia de polvo fino, característicos tanto de la Luna como de Marte. En consonancia con estos desafíos, se implementaron sensores y sistemas de navegación que otorgan al dispositivo una capacidad de decisión autónoma, orientada a evitar riesgos de vuelco o atascamiento.

El desarrollo de esta tecnología contó con simulaciones de desplazamiento en condiciones análogas a las de los entornos lunares y marcianos, informaron los investigadores suizos. Se llevaron a cabo pruebas en terrenos especialmente preparados con piedras, pendientes y zonas de polvo, replicando la topografía esperada en misiones reales. Los resultados obtenidos, según destacó el Laboratorio de Sistemas Robóticos, demuestran la viabilidad del empleo de robots con patas en la prospección detallada de recursos minerales y en el acceso a zonas de interés científico particular.

La Universidad de Basilea subrayó que el proyecto busca también fomentar la colaboración internacional en el campo de la tecnología espacial, proponiendo su robot como plataforma para futuras pruebas de instrumentación científica orientada a la investigación astrobiológica y geológica en otros cuerpos celestes. El equipo evaluó además la posibilidad de integrar módulos intercambiables que puedan ser reconfigurados según los objetivos de cada misión.

Para la búsqueda de vida en Marte, el equipo indicó que la capacidad del robot para desplazarse por grietas o explorar cuevas podría ser fundamental, considerando que en estos ambientes subterráneos las condiciones podrían ser más favorables para la conservación de materia orgánica o rastros biológicos. El laboratorio especializado de Zúrich subrayó que esta flexibilidad ofrece perspectivas de avance en la identificación de áreas prioritarias para el muestreo y la toma de datos.

El medio ETH Zúrich sostuvo que el diseño del robot incorpora también elementos de bajo consumo energético y resistencia a ambientes extremos, previendo su operación en condiciones de frío intenso y exposición a radiación. Los ingenieros explicaron que las patas permiten una distribución del peso mucho más efectiva, reduciendo el riesgo de quedar inutilizables frente a fallos estructurales provocados por el desgaste o la acumulación de polvo, habitual en misiones de larga duración.

El equipo científico anunció la continuidad del programa de pruebas, orientado a completar ensayos de movilidad en simuladores lunares y marcianos de mayor complejidad. Según publicó la Universidad de Basilea, los pasos siguientes incluyen la integración de sensores adicionales y la cooperación con instituciones internacionales, con vistas a participar en futuras misiones lideradas por agencias espaciales europeas o internacionales.

Los investigadores suizos resaltaron que el impacto del desarrollo alcanzará tanto la exploración de recursos como el análisis científico en superficies remotas. El grupo reafirmó que la meta principal se centra en proporcionar a la comunidad espacial herramientas que mejoren la capacidad de descubrir, analizar y entender las características de otros mundos, apoyándose en plataformas versátiles y resistentes, adecuadas a los desafíos que presentan la Luna y Marte.