Kiko Rivera presume de su faceta más tierna con la hija de Anabel Pantoja ante la orgullosa mirada de Lola García

Rodeado del cariño de Lola García, el dj comparte momentos emotivos con Alma, la hija de su prima, durante la Semana Santa en Sevilla, sorprendiendo a familiares y seguidores con gestos afectuosos mientras evita hablar sobre la situación familiar reciente

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Lola García acompañó a Kiko Rivera durante una jornada que estuvo marcada por momentos de cercanía familiar en Sevilla, en pleno arranque de la Semana Santa. Según publicó el medio de comunicación, el dj compartió diversas muestras de afecto con Alma, la hija de su prima Anabel Pantoja, mientras familiares y amigos observaban la escena. Estos gestos se dieron en una terraza del barrio de Triana, después de que Kiko Rivera y Lola García asistieran a las tradicionales procesiones, momento que marcó el reencuentro entre los primos Rivera y Pantoja tras varios meses sin contacto directo. Kiko Rivera mostró su lado más familiar al tomar en brazos a la pequeña Alma y dedicarle gestos cariñosos. Durante este episodio, la niña pidió regresar con su madre, quien presenció la escena en un ambiente distendido. La presencia de Lola García fue constante, y según consignó el medio, se mostró cercana y atenta, reflejando la fortaleza actual de la pareja.

De acuerdo con la información facilitada por el medio, este Lunes Santo resultó significativo para el hijo de Isabel Pantoja, ya que por primera vez participó activamente en las procesiones en un enclave emblemático del barrio de Triana: la terraza del restaurante 'María Trifulca'. Además, la jornada sirvió para estrechar los lazos entre los miembros de la familia, poniendo en evidencia el afecto entre Kiko Rivera y la pequeña Alma, así como el buen entendimiento entre Lola García y Anabel Pantoja, quien conoció a la pareja formalmente en este encuentro.

No obstante, la situación familiar más amplia estuvo marcada por informaciones paralelas difundidas por Mediaset, en particular a través del programa 'El precio de Cantora'. Según detalló el medio, esta emisión abordó la supuesta intención de Kiko Rivera de vender su parte de la finca Cantora sin conocimiento de su madre, Isabel Pantoja. Esta situación habría sido descubierta por la cantante a través de la televisión, a pesar de que recientemente ambos habían logrado una reconciliación tras un tiempo de distanciamiento. La propia programación de Mediaset coincidió con la presencia pública de Kiko Rivera en Sevilla, aunque él optó por no emitir comentarios sobre este asunto ante la prensa.

El medio detalló también que los momentos familiares compartidos durante la Semana Santa contrastaron con el hermetismo mostrado por el dj en relación con los temas polémicos de su entorno. Los periodistas presentes intentaron obtener declaraciones acerca del tema de Cantora y la relación actual con Isabel Pantoja, así como sobre la reacción de la folclórica a la reciente canción que Kiko Rivera le dedicó, titulada 'No hay paz sin ti'. Ante las preguntas, el dj evitó confirmar si a su madre le había gustado la composición y, en su lugar, trasladó la pregunta a los reporteros presentes: "Si te ha encantado pues ya está, eso me alegra", apuntó, según recogió el medio.

A pesar de la atención mediática sobre su familia, Rivera disfrutó la jornada en Sevilla junto a Lola García, alejándose del foco sobre los conflictos previos con Isabel Pantoja. Tras asistir a la procesión de San Gonzalo por el puente de Triana, la pareja abandonó el concurrido enclave y se dirigió al centro de la ciudad para continuar con sus actividades. Esta secuencia fue captada por varios medios presentes, que reiteraron las preguntas sobre la situación familiar y la canción dedicada a su madre, obteniendo respuestas evasivas por parte del dj.

El medio recordó que el encuentro de los miembros de la familia Rivera-Pantoja se produjo en un contexto de alta expectación mediática ante la reciente reconciliación madre-hijo y el supuesto intento de vender parte del patrimonio familiar. La jornada de Semana Santa sirvió para mostrar otra faceta de la figura pública de Kiko Rivera y su entorno más cercano, con especial atención a los vínculos familiares y la relación consolidada con Lola García.