El Ibex 35 se anota en marzo su mayor caída mensual desde 2022 (-7,7%) por la guerra de Irán

La volatilidad originada por el conflicto de Oriente Próximo entre Estados Unidos, Israel e Irán ha golpeado con fuerza al principal índice bursátil español, que sufre el peor balance mensual de los últimos cuatro años y arrastra a compañías clave del parqué

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La cotización del barril Brent, uno de los principales referentes en los mercados energéticos europeos, experimentó en marzo un aumento superior al 48%, subiendo de 72,5 euros al cierre de febrero hasta alcanzar los 107 euros al término de la última sesión bursátil del mes en Madrid. Este fenómeno se produjo en el contexto de una alta volatilidad derivada del conflicto en Oriente Próximo entre Estados Unidos, Israel e Irán, situación que impactó fuertemente en el principal índice bursátil español. Según consignó el medio original, el Ibex 35 registró una caída del 7,7% en marzo, lo que representa su peor balance mensual de los últimos cuatro años.

El diario detalló que, aunque el índice logró cerrar el mes por encima de los 17.000 puntos, el comportamiento de la Bolsa estuvo marcado por una presión a la baja sin precedentes desde febrero de 2022. El Ibex 35 abrió marzo con 18.360,8 puntos y finalizó con 17.069,6. A lo largo de las 22 sesiones bursátiles, el selectivo llegó a marcar mínimos de 16.262,7 unidades, lo que supuso una pérdida cercana al 11,5%. El último tramo del mes mostró una recuperación parcial, suavizando la magnitud de la corrección.

Entre las compañías más afectadas dentro del Ibex, Indra destacó con una disminución del 24,5% en el valor de sus acciones, cerrando marzo a 47,24 euros por título. Además de las tensiones geopolíticas, la tecnológica sufrió incertidumbre debido a las dudas en torno a la continuidad de su presidente, Angel Escribano. El motivo fue el posible conflicto de intereses relacionado con la integración del negocio familiar EM&E en la compañía, situación que terminó con la renuncia de Escribano a esa operación, según reportó el medio original.

En contraste, las empresas energéticas experimentaron subidas. Repsol lideró los ascensos con un incremento del 29,5% en su cotización, seguida de Enagás con un 11,5%, Solaria con un 8% y Endesa con un 4,6%. Estos repuntes se vieron impulsados por el alza en los precios del petróleo y el gas durante el mes. El West Texas Intermediate (WTI), usado como referencia en Estados Unidos, aumentó cerca del 60% y finalizó en 104,25 dólares por barril. Por su parte, el contrato de gas natural TTF, negociado en los Países Bajos y considerado guía en Europa, se encareció un 56,5% y pasó de 32 euros el megavatio hora antes del estallido del conflicto a 50,1 euros al cierre de marzo.

El contexto internacional se tensó aún más cuando la Corporación de Petróleo de Kuwait informó sobre un ataque directo de Irán contra un petrolero kuwaití que permanecía cargado y anclado en el puerto de una ciudad de Emiratos Árabes Unidos. Aunque el incidente no dejó víctimas, sí provocó daños materiales en la embarcación y riesgo de vertido, según publicó el medio original. Desde el inicio de la crisis, el estratégico estrecho de Ormuz, vía de comunicación clave entre los golfos Pérsico y de Omán, se convirtió en uno de los puntos más conflictivos. Irán impuso un cierre de facto del paso, permitiendo la circulación únicamente a buques de países considerados neutrales en la disputa.

La respuesta desde Estados Unidos incluyó advertencias directas a Irán. Según reportó el medio original, el presidente Donald Trump amenazó con destruir la infraestructura restante en territorio iraní, incluidas las instalaciones de la isla de Jark, principal centro de exportación de hidrocarburos del país. En palabras atribuidas por analistas de Renta 4, “Trump continúa con su doble mensaje. Por un lado, se felicita sobre el progreso de las negociaciones con Irán y lo valida con que cada vez Irán estaría dejando pasar por el estrecho de Ormuz un mayor número de petroleros, unos 20. Por otro, continúa amenazando al régimen con medidas que incluirían la aniquilación de las plantas eléctricas”.

En el entorno bursátil global, la incertidumbre llevó a los inversores a mantener posiciones prudentes. Solo hacia el final del mes, los principales mercados internacionales mostraron incrementos leves. El Ibex 35 repuntó un 0,59% en la última sesión de marzo respecto a la jornada previa. Dentro del selectivo español, Indra encabezó las subidas con un 4,19%, seguida por ACS y Cellnex, ambas con un 2,14%. Repsol avanzó un 1,73% y Arcelormittal un 1,60%. Nueve valores sufrieron descensos ese día, con Fluidra a la baja en un 1,54%, Naturgy en un 0,99% y Amadeus en un 0,65%.

El cierre de la jornada contrastó con los avances registrados en los principales índices europeos. El MIB italiano subió un 1,11%, el CAC francés un 0,57%, el DAX alemán un 0,52% y el FTSE británico un 0,48%, según publicó el medio fuente. En los mercados de materias primas, el crudo Brent y el WTI mantuvieron sus precios del día anterior, mientras que el gas TTF retrocedió más de un 9% al cierre de la última sesión de marzo.

En cuanto al mercado de renta fija, el bono español a 10 años alcanzó un rendimiento del 3,502%, inferior al 3,564% observado el lunes anterior, aunque el incremento acumulado desde febrero superó el 14%, detalló la fuente. La prima de riesgo respecto al bono alemán bajó levemente a 50,05 puntos básicos.

En el mercado de divisas, el euro recuperó terreno frente al dólar y se apreció un 0,51%, negociándose a un tipo de cambio de 1,1522 dólares por cada moneda europea. Sin embargo, el dólar se había revalorizado más de un 2% con respecto al euro desde el cierre de febrero. Entre los activos refugio, el oro subió más de un 2% y se situó en 4.600 dólares al cierre de la Bolsa madrileña, aunque este metal acumula una caída de más del 12% frente a su valor de finales de febrero, informó el medio original.