Trump asegura que Irán dejará pasar "20 grandes petroleros" por el estrecho de Ormuz como señal "de respeto"

Washington intensifica gestiones diplomáticas con Teherán mientras, según declaraciones del mandatario estadounidense, se producen avances tras la ofensiva de febrero y se plantea la posibilidad de un inminente acuerdo aunque persisten dudas sobre la disposición iraní

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El mandatario estadounidense manifestó que tras la ofensiva del 28 de febrero, directa e indirectamente Teherán ha aceptado una serie de concesiones significativas en el marco de las negociaciones bilaterales. Según informó Europa Press, Donald Trump declaró que recientemente las autoridades iraníes permitieron el paso de ocho petroleros por el estrecho de Ormuz y posteriormente sumaron otros dos. Finalmente, en lo que calificó como un gesto de “cortesía” y “respeto”, Teherán autorizó la circulación de un total de veinte grandes petroleros por este estratégico paso marítimo, pese al bloqueo impuesto durante el conflicto.

En declaraciones realizadas a bordo del Air Force One y citadas por Europa Press, Trump subrayó que su administración sigue un enfoque dual en las conversaciones con la República Islámica: “Contamos con emisarios, pero también tratamos con ellos directamente”. El jefe del Ejecutivo estadounidense aseguró que la gestión diplomática está reportando progresos notables, tanto así que confía en la posibilidad de alcanzar un acuerdo estable en un futuro próximo. No obstante, señaló la imprevisibilidad de la parte iraní y las fluctuaciones frecuentes en la dinámica de los diálogos: “Con Irán nunca se sabe, porque estamos negociando con ellos y luego siempre tenemos que atacarlos”.

De acuerdo con lo publicado por Europa Press, el mandatario estadounidense valoró positivamente el rumbo de las negociaciones, al señalar que Estados Unidos “va por delante de lo previsto” con respecto a Irán y que cuenta con “muchas alternativas” en caso de ser necesario desplegar tropas sobre el terreno. Detalló también que la ofensiva conjunta con Israel habría tenido efectos decisivos, mencionando la destrucción de “toda su Fuerza Aérea” y “la mayoría de sus misiles”. Trump sostuvo que tras estos acontecimientos, “el régimen que era realmente malvado fue el primero en desaparecer”, en referencia a la eliminación de destacados líderes iraníes como el ayatolá Alí Jamenei y el ex secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani, cuyos fallecimientos atribuyó directamente a la operación.

El medio Europa Press reportó que Trump señaló la existencia de un nuevo grupo dirigente en Irán, al que describió como “mucho más razonable” respecto a sus predecesores. El presidente estadounidense afirmó que todos los líderes anteriores “están todos muertos, salvo uno que quizás siga con vida”, sugiriendo un cambio sustancial en la cúpula de poder iraní y en la disposición de cara a las negociaciones internacionales.

En el marco de estos avances, el mandatario hizo referencia a una propuesta concreta de quince puntos enviada a las autoridades de la República Islámica con el objetivo de alcanzar un acuerdo para finalizar la guerra. Según recogió Europa Press, la mayoría de esos puntos ya habrían sido aceptados por la parte iraní. Trump anticipó la posibilidad de que Washington exija un par de condiciones adicionales antes de cerrar cualquier tipo de pacto definitivo.

En sus declaraciones, Trump enfatizó su total oposición a que Irán desarrolle armamento nuclear. En sus palabras, “de hacerlo, la usaría de inmediato”. Esta postura condiciona el tono y el contenido de la negociación y explica parte de la urgencia que, según Europa Press, percibe la administración estadounidense en la resolución del conflicto.

La gestión del paso marítimo en el estrecho de Ormuz se interpreta como un signo de distensión. A pesar del bloqueo impuesto como respuesta a la intervención militar estadounidense-israelí, la apertura del corredor para el paso de veinte grandes petroleros refuerza la percepción de un clima de negociación avanzado, de acuerdo con lo reportado por Europa Press. Este canal marítimo resulta crucial para el comercio internacional de hidrocarburos, y su control reviste importancia estratégica tanto para la economía mundial como para el equilibrio geopolítico en Medio Oriente.

Por otro lado, Trump declaró a Europa Press que la Administración estadounidense observa con atención las actuaciones del nuevo liderazgo iraní. El presidente insistió en que el proceso de negociación con Irán se mantiene abierto, con la diplomacia estadounidense explorando simultáneamente vías directas y mediadas por emisarios para maximizar oportunidades de acuerdo.

Entre los temas acordados y aún pendientes, Trump insistió en que Estados Unidos irá más allá de lo previsto en las semanas siguientes. Esto sugiere una estrategia orientada tanto a presionar como a incentivar a la contraparte con vistas a sellar un pacto que, según el presidente, podría llegar pronto, aunque reconoció que “es posible que no lo hagamos”. Europa Press refleja que esta dualidad en el discurso evidencia la cautela de la administración ante la volatilidad de las relaciones con la República Islámica.

El contexto de estas negociaciones sigue marcado por las secuelas del ataque conjunto estadounidense-israelí ejecutado el 28 de febrero, que derivó en la muerte de figuras centrales del régimen iraní. Según explicó Trump, estas bajas significaron la desaparición de las facciones duras del poder, permitiendo la emergencia de un tercer grupo considerado más accesible al diálogo en un momento crítico para la seguridad regional.

Sobre la política de defensa, el presidente declaró a Europa Press que la Fuerza Aérea y los sistemas misilísticos de Irán han quedado muy debilitados tras la campaña militar, hecho que sería, según su visión, uno de los detonantes para el gradual giro negociador observado en las posturas de Teherán.

Trump remarcó en varias ocasiones que no busca un conflicto prolongado ni una escalada militar, y que sus exigencias se centran principalmente en evitar que Irán adquiera capacidad nuclear. En este sentido, reiteró que su objetivo primordial en toda negociación es garantizar que la República Islámica quede imposibilitada de desarrollar armamento atómico.

Europa Press apuntó que la Casa Blanca permanece alerta ante futuros desarrollos en Medio Oriente, con la posibilidad de ajustar su estrategia según evolucionen las respuestas iraníes a las propuestas formuladas desde Washington. El gobierno estadounidense mantiene abierta la vía de la negociación, complementada por la presión militar y diplomática, al tiempo que el resto de la comunidad internacional observa el desenlace de esta fase en las relaciones entre ambos países.