
El incremento de la contratación en los sectores de sanidad, actividades profesionales y turismo y servicios de comidas impulsó el crecimiento del empleo en Chile durante los meses entre diciembre de 2025 y febrero de 2026. Según informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de Chile, estos sectores presentaron avances significativos, con aumentos del 8,9% en sanidad, 14,8% en actividades profesionales y 9,4% en turismo y servicio de comidas. En ese contexto, la tasa de desempleo del país se ubicó en 8,3% al cierre del trimestre, cifra que se mantuvo estable respecto al periodo finalizado en enero y representó una disminución interanual de una décima.
El medio INE reportó que, en términos sectoriales, la expansión de la población ocupada alcanzó el 1%, atribuida principalmente al dinamismo en las áreas mencionadas. Durante este periodo, el comportamiento del empleo mostró diferencias marcadas por género. La tasa de desempleo femenina subió al 9%, lo que implicó un incremento de tres décimas en comparación con el trimestre anterior, mientras que la cifra correspondiente a los hombres descendió dos décimas, situándose en el 7,8%.
Según consignó el Instituto Nacional de Estadísticas, la tasa de participación laboral se fijó en el 62,3% y la tasa de ocupación llegó al 57,1%. Ambos indicadores permanecieron sin cambios en relación con el mismo trimestre del año anterior, lo que refleja una estabilidad en la estructura general del mercado laboral chileno. No obstante, la informalidad laboral evidenció un crecimiento, al situarse en el 26,5%, cuatro décimas por encima de la cifra registrada doce meses atrás. La mayor presencia de informalidad en el mercado laboral representa un desafío adicional tanto para los trabajadores como para las políticas públicas orientadas a fortalecer la estabilidad y la seguridad social.
En cuanto a la carga laboral, el INE detalló que tanto el número total de horas efectivas trabajadas como el promedio de horas semanales experimentaron descensos. Las horas efectivas mostraron una disminución del 0,1%, mientras que el promedio de horas semanales cayó un 1,1%, hasta las 35,4 horas por trabajador. Al analizar la división por género, el promedio semanal de los hombres llegó a 38,1 horas, en tanto que el de las mujeres fue de 31,9 horas.
El comportamiento segmentado del mercado laboral, marcado por la recuperación de determinados sectores y la persistencia de desafíos como el aumento de la informalidad y el incremento del desempleo femenino, refleja la evolución del empleo en Chile al inicio de 2026. El INE enfatizó que estos datos permiten observar patrones de contratación y participación en el país, así como la carga horaria en diversas ramas de actividad, lo que incide de manera diferenciada en hombres y mujeres. Por último, la entidad reconoció la importancia de monitorear estos indicadores con miras a entender las tendencias del empleo y las consecuencias para la economía nacional.