Muere el expresidente argelino Liamine Zéroual, figura clave durante la guerra civil

Referente del país africano durante los convulsos años noventa, falleció en un hospital militar de Argel tras una prolongada enfermedad, poniendo fin a una carrera marcada por las secuelas de la violencia y el conflicto político

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El general retirado Liamine Zéroual permaneció apartado de la vida política argelina tras finalizar su mandato y nunca llegó a manifestar intención de regresar, ni siquiera cuando recibió una propuesta para encabezar un gobierno de transición tras la dimisión en 2019 de Abdelaziz Buteflika. Aquel momento marcó el colapso de los apoyos políticos y militares de Buteflika y coincidió con masivas protestas sociales. La noticia principal, reportada por la agencia Europa Press, señala la muerte de Zéroual a los 85 años en el Hospital Militar Mohamed Seghir-Nekkache, en Argel, la madrugada del sábado, tras una prolongada enfermedad.

De acuerdo con Europa Press, Zéroual fue una figura fundamental en el liderazgo argelino durante la llamada "década negra" de los años noventa. Su gestión como sexto presidente de Argelia, período que incluyó una fase interina, se extendió desde enero de 1994 hasta abril de 1999. Precisamente tomó la presidencia en una etapa de extrema violencia vinculada a la suspensión de las elecciones de 1991, cuyos resultados iniciales habían dado la victoria al Frente Islámico de Salvación (FIS). Esta anulación detonó una guerra civil en la que el Grupo Islámico Armado (GIA) iniciaría ataques dirigidos tanto a funcionarios como a instituciones estatales, motivados por la prohibición de los partidos islamistas.

La presidencia de Zéroual, según publicó Europa Press, intentó responder a las críticas nacionales e internacionales que señalaban la falta de legitimidad popular del Gobierno argelino, dominado por el respaldo militar. Al buscar la validación en las urnas y resultar ganador, Zéroual buscaba contrarrestar estas acusaciones. Documentos diplomáticos europeos, recogidos por el diario 'Asharq al Awsat' y citados por Europa Press, muestran que la comunidad occidental recibió con sorpresa la victoria electoral de Zéroual y la entendió más como “un fuerte mandato contra la violencia, más que como un respaldo a algún candidato en particular”.

Pese a la obtención de una legitimidad formal a través de elecciones, el país no logró escapar de la violencia que se había intensificado desde el inicio de la guerra civil. Tanto el GIA como el disidente Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) continuaron cometiendo atentados y acciones terroristas dentro de Argelia, según consignó Europa Press. Las autoridades calculan que el conflicto provocó la muerte de más de 100.000 personas, en un ambiente marcado por la brutalidad de ambos bandos. Por un lado, las acciones de los grupos armados islamistas, y por otro, una represión fuerte ejercida por los cuerpos de seguridad estatales, que, subraya el medio, contribuyeron a la radicalización de muchos argelinos que hasta entonces no tenían relación directa con movimientos islamistas.

Durante este periodo, Argelia vivió episodios de violencia indiscriminada y un escenario de inseguridad persistente, donde los ataques afectaban tanto a representantes estatales como a la población civil. La década estuvo marcada por la imposición de medidas extraordinarias por parte del Estado, en busca de restablecer el orden frente a los desafíos de grupos armados. Según detalló Europa Press, la actuación gubernamental incluyó restricciones políticas y acciones militares, desde el objetivo de preservar la integridad del Estado en medio de la inestabilidad generalizada.

Zéroual se mantuvo alejado de los focos y la vida pública tras abandonar la presidencia en abril de 1999. Incluso durante las protestas y crisis políticas que llevaron a la salida de Buteflika en 2019, Zéroual rechazó regresar al primer plano político, actitud que relató ese mismo año al confirmar que había sido invitado a liderar una administración provisional luego de la renuncia del mandatario. La presidencia argelina, a través de un comunicado oficial recogido por Europa Press, informó que el fallecimiento de Zéroual ocurrió la noche anterior en el hospital militar de la capital, resultado de una larga enfermedad que venía afectando a quien fuera una de las principales figuras de la historia reciente del país. Su muerte representa el cierre de una etapa que dejó profundas huellas tanto en la estructura política como en la memoria social de Argelia.