Mueren tres palestinos en un ataque de colonos y una operación del Ejército de Israel en Cisjordania

Las víctimas, identificadas por las autoridades palestinas, fallecieron tras hechos violentos registrados en Belén y el campamento de Qalandia, en medio de una escalada de enfrentamientos que ha provocado denuncias de organizaciones internacionales y preocupación por posibles desplazamientos masivos

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El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos manifestó recientemente que más de 36.000 palestinos han debido abandonar sus hogares en un periodo de un año a raíz del incremento de la violencia atribuida tanto a fuerzas de seguridad como a colonos israelíes en Cisjordania, un fenómeno que, según reportó Europa Press, genera preocupación ante la posibilidad de un desplazamiento masivo en el territorio.

Europa Press detalló que tres palestinos fallecieron en las últimas horas tras dos hechos violentos distintos en Cisjordania, reflejando una tendencia al aumento de episodios fatales en la región. Según información difundida por las autoridades palestinas, uno de los incidentes ocurrió cuando colonos armados atacaron la localidad de Harmala, al sureste de Belén, provocando la muerte de Mohamad Faraj al Malhi, quien recibió un disparo en la cabeza. En ese ataque resultaron heridos otros tres integrantes de su familia.

El Ejército de Israel confirmó el incidente e indicó que desplazó tropas al lugar luego de recibir reportes sobre “enfrentamientos” relacionados con la instalación nocturna de un asentamiento considerado ilegal en terrenos de propiedad palestina. Las fuerzas israelíes afirmaron que desmantelaron dicho asentamiento para, posteriormente, constatar su reinstalación sin autorización oficial. El comunicado del Ejército informó que “un ciudadano israelí disparó contra personas reunidas en la zona”, ocasionando la muerte de un residente de Jerusalén Este y dejando tres heridos. No se precisó si el autor de los disparos fue arrestado. Las Fuerzas de Defensa de Israel agregaron que al acudir al lugar, dispersaron a la multitud y evacuaron a los heridos para ofrecerles asistencia médica. Expresaron, además, que la policía ha iniciado una investigación para esclarecer los hechos.

En otro hecho, el Ministerio de Sanidad de la Autoridad Palestina comunicó que dos palestinos murieron tras recibir disparos efectuados por tropas israelíes en el campamento de refugiados de Qalandia, ubicado al norte de Jerusalén. Las víctimas han sido identificadas como Mustafá Asaad Hamad, de 22 años, y Sufian Ahmed Salé abú Leil, de 46. Sobre el caso de Abú Leil, el organismo señaló que fue herido de gravedad y falleció posteriormente a consecuencia de las lesiones. Según publicó Europa Press, el Ejército israelí no hizo declaraciones referidas a estas dos muertes en Qalandia.

La nueva escalada de violencia se produce mientras organismos internacionales y agrupaciones no gubernamentales advierten sobre la gravedad del deterioro de la seguridad en la región. Europa Press subrayó que desde el 7 de octubre de 2023, fecha marcada por los ataques coordinados por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) contra Israel, la frecuencia de incidentes letales no ha dejado de aumentar en los territorios palestinos.

De acuerdo con Europa Press, datos oficiales previos a dicha fecha ya señalaban un repunte en las cifras de víctimas: durante los primeros nueve meses de 2023, el número de palestinos fallecidos alcanzó los niveles más altos registrados en dos décadas, remontándose a la Segunda Intifada. Las organizaciones internacionales han insistido en denunciar los episodios de violencia e insisten en la necesidad de salvaguardar a la población civil.

La tensión creciente ha traído consigo nuevas denuncias sobre la legalidad de los asentamientos israelíes en los territorios ocupados. Según informó Europa Press, la legislación internacional considera ilegales todos los asentamientos en los territorios ocupados, aunque el Gobierno de Israel distingue entre los asentamientos que reciben su autorización y los que se levantan sin permiso, solamente reconociendo estos últimos como contrarios a la ley. El incidente reciente en Harmala se relaciona con este último tipo de asentamientos, que han sido objeto de diversos desalojos y reinstalaciones en la región, en medio de una vigilancia militar reforzada.

El medio Europa Press ha informado sobre la reacción de organismos de derechos humanos a este tipo de ataques. La denuncia del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, presentada la semana pasada, advirtió sobre el riesgo de que la violencia y los desplazamientos deriven en una posible “limpieza étnica” en Cisjordania, aumentando la presión sobre la población civil y afectando de forma directa a decenas de comunidades.

Las cifras de muertes, heridos y desplazados recopiladas en los comunicados oficiales y reportes de Europa Press se relacionan directamente con la intensificación de la confrontación en los territorios palestinos, resultado de la interacción de múltiples actores armados y la continua expansión de asentamientos. Cada nuevo incidente suma inquietud entre los observadores internacionales, en un contexto marcado por la denuncia y el llamado de diferentes actores a establecer medidas que protejan a los residentes palestinos de estos territorios.