Venezuela rechaza la propuesta de privatización energética planteada por María Corina Machado

El Gobierno acusó a una dirigente opositora de buscar entregar los recursos energéticos del país al capital extranjero, calificó sus declaraciones de “infelices” y defendió que la propiedad sobre esa industria es intransferible por mandato constitucional

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El Ministerio del Poder Popular de Hidrocarburos de Venezuela destacó que el sector petrolero, gasífero y petroquímico genera el 74 por ciento de las exportaciones del país en la última década, subrayando la importancia económica de los hidrocarburos para la nación, según consignó el comunicado oficial. A raíz de declaraciones recientes de la dirigente opositora María Corina Machado, el Gobierno venezolano expresó un rechazo contundente a la propuesta de privatización del sector energético nacional, tal como informó el medio de comunicación.

De acuerdo con la información publicada, Machado presentó en Estados Unidos un plan energético dirigido a empresarios estadounidenses. Durante su intervención, propuso que el Estado venezolano deje de ejercer control sobre el sector energético, para abrir paso a una privatización total, en la que el Ejecutivo asuma exclusivamente tareas de regulación, incentive la inversión de largo plazo y supervise la transparencia en las operaciones. Machado afirmó ante los asistentes: “El Estado venezolano se quitará de en medio y allanará el camino para dar las condiciones necesarias para que el sector sea totalmente privado”, detalló el comunicado.

En respuesta a estas declaraciones, la cartera de Hidrocarburos, a través de un comunicado difundido este miércoles, acusó a una “vocera del extremismo venezolano” de pretender ofrecer la industria energética al capital privado internacional, como si fuera de su propiedad y asumiendo una representación institucional “de la que carece”, según reportó el medio. Sin mencionar el nombre de Machado en el texto del comunicado, el Gobierno le atribuyó además la solicitud de sanciones, agresiones e intervención contra Venezuela en el pasado, así como el liderazgo de acciones que “enlutaron a cientos de familias venezolanas”, declarando que estas posturas constituyen una actitud “antinacional” e “ilegal”.

Tal como indicó el Ministerio de Hidrocarburos, la industria de los hidrocarburos constituye “el patrimonio irrenunciable de todo el pueblo venezolano”. Destacó que el carácter intransferible de la propiedad sobre el sector está garantizado por la Constitución Nacional. El comunicado enfatizó además las “importantes alianzas” que el sector petrolero, gasífero y petroquímico ha firmado con empresas de varios países, con el objetivo de promover proyectos de inversión que contribuyan a la recuperación de la producción y al desarrollo económico del país.

El cruce de declaraciones entre el Gobierno y la opositora tiene lugar durante una semana en la que también se oficializaron contactos entre representantes de Estados Unidos y el sector privado internacional. Según informó la fuente, Laura Dogu, encargada de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Venezuela, participó en un encuentro con inversores estadounidenses y reafirmó que “el sector privado” de su país desempeñará “un papel fundamental en la construcción de una Venezuela estable y próspera”. Dogu remarcó: “Estamos aquí para apoyar el crecimiento de la inversión estadounidense”, según publicó la propia Embajada en redes sociales.

El Ministerio atribuyó a la dirigente opositora una acción considerada como “demagógica e ilegal”, reiterando que la industria energética no puede ofrecerse por tratarse de un recurso nacional protegido constitucionalmente. Sostuvo además que la propuesta opositora implica desconocer el mandato legal que impide la transferencia de propiedad sobre los recursos energéticos y pretender alterar el papel protagónico del Estado en el sector.

La propuesta presentada por María Corina Machado, así como la reacción oficial del Gobierno de Nicolás Maduro y la participación de representantes diplomáticos estadounidenses, marcan un nuevo episodio en el debate sobre el futuro del sector energético de Venezuela. El conflicto entre las visiones de apertura total del mercado y el mantenimiento de la titularidad estatal sobre los hidrocarburos encuentra un escenario internacional con intereses contrapuestos y una economía interna que depende en gran medida de la estabilidad y la rentabilidad de este sector, informó el medio.