Trump extiende 10 días la suspensión de ataques contra centrales nucleares de Irán

Washington negocia nuevas condiciones mientras la Casa Blanca anuncia la prórroga, a la espera de avances diplomáticos tras el "gesto de buena voluntad" iraní que permitió el paso de petroleros y la entrega de una respuesta formal

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El Gobierno de Irán ha entregado de forma oficial una respuesta a la propuesta de Estados Unidos que busca poner fin a la ofensiva liderada por fuerzas estadounidenses e israelíes, exigiendo en ella garantías de que un acuerdo de alto el fuego abarcaría “todos los frentes”, entre ellos territorios de Líbano e Irak, y pidiendo condiciones que aseguren la no repetición del conflicto. Esta comunicación constituye la primera reacción formal de Teherán a la oferta norteamericana, informó el medio de comunicación que publicó los detalles completos de las negociaciones.

De acuerdo con lo difundido por la fuente, la Casa Blanca ha decidido prorrogar la suspensión de ataques contra infraestructuras nucleares iraníes, aplazando cualquier acción militar durante diez días más, hasta el 6 de abril de 2026 a las 20:00 hora del Este de los Estados Unidos (2:00 de la madrugada en la España peninsular). El presidente estadounidense, Donald Trump, hizo público este anuncio a través de sus redes sociales tras una prórroga inicial de cinco días y un ultimátum anterior de 48 horas destinado a que las autoridades iraníes reabriesen el estrecho de Ormuz al tráfico internacional de petroleros.

El mandatario estadounidense declaró que esta decisión se adoptó “a petición del Gobierno iraní” y vinculó la extensión directamente a gestos considerados de buena voluntad. En este sentido, señaló el paso autorizado por Irán de diez navíos petroleros estadounidenses por el estratégico estrecho de Ormuz, interpretando este gesto como un indicio de la disposición de Teherán a avanzar en negociaciones, según recogió la misma fuente.

Durante un encuentro con su gabinete, Trump reiteró que el proceso negociador sigue su curso y aseguró que los reportes sobre un posible estancamiento, divulgados por “medios sensacionalistas y otros”, no reflejan la realidad del avance diplomático. “Las negociaciones con las autoridades de Irán siguen en curso y están avanzando muy bien”, enfatizó el presidente, rechazando cualquier información en sentido contrario a la descrita por las autoridades estadounidenses.

La respuesta oficial iraní, entregada tras la solicitud de Washington, recalca la exigencia de condiciones que contemplen la totalidad de los escenarios del conflicto. Esto incluye la demanda expresa de que la resolución del enfrentamiento involucre no solo a Irán, sino también a zonas relevantes como Líbano e Irak, según recogió el medio citado. Además, el Gobierno de Irán insistió en establecer garantías de que no se repetirán los hechos que dieron origen a la ofensiva militar.

El Gobierno iraní ha negado que existan contactos directos entre su administración y la Casa Blanca. No obstante, según explicó el ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, existen “conversaciones indirectas” facilitadas por la mediación de Pakistán. Islamabad actúa como canal para la transmisión de mensajes entre las partes y, en este contexto, Estados Unidos habría presentado un listado de quince puntos que se encuentran bajo análisis por parte de las autoridades iraníes, tal como detalló la fuente original.

La escalada militar ha provocado un balance de más de 1.500 fallecidos en territorio iraní, cifra confirmada por las autoridades de ese país y consignada por el medio. Entre las víctimas destacan figuras como el líder supremo, ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadé, y el titular de Inteligencia, Esmaeil Jatib, además de altos grados de las Fuerzas Armadas y responsables de organismos de seguridad.

El proceso diplomático emprendido en las últimas jornadas se produce después de una serie de amenazas de Washington sobre posibles intervenciones militares, especialmente focalizadas sobre instalaciones energéticas iraníes. Según detalló el medio, la Casa Blanca había emitido un ultimátum de dos días a Teherán para que reabriera el estrecho de Ormuz, hecho que facilitó la mediación internacional y el posterior aplazamiento de cualquier acción militar estadounidense.

El medio que reportó los hechos indicó también que el intercambio de propuestas y la respuesta formal de Irán representan una oportunidad para una desescalada inmediata, si bien ambas partes mantienen públicamente posturas de firmeza. Mientras Washington insiste en buscar garantías sobre sus demandas y condiciones, Irán subraya la necesidad de que cualquier posible acuerdo tenga efectos amplios y duraderos en la región, sobre todo en escenarios donde existen alianzas y posiciones estratégicas implicadas directa o indirectamente en el conflicto.

Según publicó la fuente, los próximos días se presentan como cruciales para el desarrollo de las gestiones diplomáticas. La extensión temporal anunciada por el presidente estadounidense mantiene la presión sobre las negociaciones, mientras la mediación paquistaní, que ya ha canalizado quince propuestas estadounidenses a las autoridades iraníes, cobra un protagonismo clave en el tránsito de comunicaciones entre ambos gobiernos.