Israel anuncia la muerte de más de 30 supuestos miembros de Hezbolá en operaciones en el sur de Líbano

Militares israelíes aseguraron que eliminaron a más de una treintena de presuntos integrantes de la organización libanesa y destruyeron posiciones clave, mientras el conflicto se intensifica en la frontera y crecen las críticas internacionales a la ofensiva

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Las cifras proporcionadas por las autoridades libanesas sitúan en cerca de 1.100 las víctimas mortales por los ataques aéreos y operativos en territorio libanés, según reportó la prensa internacional. Las muertes se atribuyen a la campaña militar sostenida por Israel en respuesta al lanzamiento de proyectiles que, de acuerdo con fuentes oficiales israelíes, respondió a la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, tras la operación conjunta entre Israel y Estados Unidos del 28 de febrero contra ese país. El número elevado de víctimas refleja el incremento de la tensión a lo largo de la frontera entre Israel y Líbano, resaltando las crecientes críticas de actores internacionales respecto a la escala y consecuencias de la ofensiva.

Según publicó la agencia Europa Press, el Ejército israelí informó la eliminación de más de treinta supuestos miembros de Hezbolá en acciones recientes en el sur del Líbano, en el marco de los continuos combates en la zona fronteriza. En el recuento oficial de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), al menos diez de las personas abatidas integraban la Fuerza Raduán, una unidad considerada de élite dentro de la estructura de Hezbolá. Las fuerzas israelíes señalaron el uso de bombardeos, disparos de tanques, francotiradores y ataques con vehículos aéreos no tripulados para llevar a cabo las operaciones.

El comunicado publicado y reproducido por Europa Press subrayó que, además de las bajas sufridas por Hezbolá, las FDI destruyeron decenas de infraestructuras pertenecientes a la organización y localizaron almacenes de armas usados para su actividad. “Las Fuerzas de Defensa de Israel siguen actuando con fuerza contra Hezbolá, que decidió unirse a la campaña y operar bajo auspicios del régimen de Irán”, afirmó la instancia militar en la información recogida por el medio.

Las reiteradas incursiones militares en el territorio libanés se enmarcan en la escalada de violencia asociada a la más reciente ofensiva en la región, desencadenada por las hostilidades abiertas entre Israel y fuerzas vinculadas a Irán, destacan fuentes de Europa Press. A pesar de la existencia de un alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024, el país israelí manifestó que sus acciones buscan frenar la actividad de Hezbolá, por lo que defendió su postura indicando que no viola el acuerdo alcanzado en esa fecha. Dicha argumentación no encontró eco en las posiciones oficiales de Líbano ni de Hezbolá, que reiteraron su rechazo a las intervenciones y las denunciaron ante la comunidad internacional.

La presión internacional aumentó en torno a las acciones de Israel, en particular tras la condena de Naciones Unidas a los bombardeos y operaciones registradas en suelo libanés, según consignó Europa Press. El organismo internacional instó a las partes a detener la violencia y preservar la estabilidad en la región, alertando sobre el riesgo de una expansión mayor del conflicto.

Las hostilidades han causado desplazamientos y daños en infraestructura civil, reportó Europa Press, intensificando la preocupación sobre el impacto humanitario en las zonas afectadas. Mientras tanto, la línea de confrontación entre Israel y Líbano continuó caracterizándose por ataques recíprocos, con el sur de Líbano como epicentro de las recientes operaciones militares israelíes.

El comunicado del ejército de Israel atribuyó a Hezbolá la responsabilidad por las hostilidades, señalando que la milicia chií tomó la decisión voluntaria de unirse a la campaña armada, en el contexto de su alianza con Irán. La información del medio destaca que la destrucción de objetivos considerados estratégicos para la organización se realizó como parte de la “defensa activa”, un argumento esgrimido por Israel en foros internacionales.

Hasta la fecha del anuncio, las fuerzas israelíes sostuvieron que sus operaciones en el sur de Líbano respondieron directamente a las amenazas percibidas y a ataques originados en ese país, reiterando su voluntad de mantener la seguridad a lo largo de la frontera. Según enfatizó Europa Press, Israel comunicó su determinación para proseguir con las acciones militares, mientras las tensiones y los llamados a la moderación persistieron desde la comunidad internacional y agentes regionales.