Guterres urge la liberación "inmediata" de los 118 empleados de la ONU detenidos, en su mayoría en Yemen

En una declaración contundente por el Día Internacional de Solidaridad, António Guterres demandó el respeto al Derecho Internacional, condenó las detenciones calificadas de “arbitrarias” y exigió garantías para las misiones de Naciones Unidas en zonas de conflicto

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El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, advirtió sobre la gravedad de la situación que enfrentan los empleados de la ONU en Yemen, al señalar que algunos llevan privados de libertad hasta por cinco años y que “cada día se agrava la injusticia de su detención”. Turk expresó que el sufrimiento de estas personas y de sus familias resulta “intolerable”, al tiempo que hizo hincapié en que “bajo ninguna circunstancia se puede detener al personal de la ONU, y mucho menos acusarlo de delitos por llevar a cabo su labor vital en nombre del pueblo yemení”. Esta declaración se produjo en el contexto del Día Internacional de Solidaridad con los Miembros del Personal Detenidos o Desaparecidos, celebrado el 25 de marzo, y pone de relieve un problema que ha adquirido relevancia mundial.

Según consignó el medio de comunicación, el Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres, solicitó la “liberación inmediata” de los 118 trabajadores de la ONU detenidos en diferentes países, con especial énfasis en Yemen. Esta exigencia surge en medio de un incremento de los ataques y las detenciones “arbitrarias” que afectan a empleados de las Naciones Unidas en distintos escenarios de conflicto. El propio Guterres afirmó que “ningún compañero está olvidado” y dirigió su llamado a los Estados miembros, instando al respeto absoluto del Derecho Internacional como condición para garantizar el funcionamiento de las misiones humanitarias “de forma segura y sin obstáculos”.

De acuerdo con el reporte difundido, en el último año se alcanzó la cifra de 179 personas arrestadas o detenidas vinculadas a la ONU, lo que evidencia una tendencia al alza respecto a años anteriores. El número actual de empleados detenidos ascendió en 52 con respecto a la misma fecha del año pasado, según los datos compartidos por la organización. De los 118 arrestados a la fecha del comunicado, 73 permanecen bajo custodia de las autoridades hutíes en Yemen. Además, ocho de estos trabajadores forman parte de la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

La ONU recordó que desarrolla sus actividades en contextos marcados por la violencia, la inestabilidad y los conflictos armados, tales como Gaza, Afganistán, Sudán, Ucrania, Yemen, Haití y la República Democrática del Congo. La exposición de su personal a situaciones de riesgo no solo dificulta la labor humanitaria, sino que también expone a los trabajadores a detenciones que, según las declaraciones de altos funcionarios de la organización, resultan incompatibles con el Derecho Internacional y las inmunidades otorgadas.

La presidenta de la Asamblea General, Annalena Baerbock, argumentó que “cualquier detención no solo viola los Derechos Humanos fundamentales, el Derecho Internacional y las inmunidades, sino que también socava los esfuerzos humanitarios vitales, retrasando una asistencia que salva vidas a millones de personas”. Baerbock subrayó el impacto que estas detenciones tienen en la eficiencia de las operaciones humanitarias y la protección de las personas más vulnerables en zonas de conflicto.

El medio informó que, ante el aumento de casos y la complejidad de los escenarios donde trabaja la ONU, la organización continúa su labor en apoyo de la población afectada. Las declaraciones han procurado poner de relieve la relevancia de la acción humanitaria en territorios afectados por crisis y destacar el compromiso de miles de empleados que, según las palabras del Alto Comisionado, trabajan en las circunstancias “más difíciles” a favor de quienes enfrentan situaciones de emergencia.

Según destacaron las fuentes consultadas, el llamado de la dirección de Naciones Unidas no solo persigue la liberación de los empleados detenidos, sino la creación de condiciones que permitan desarrollar las tareas humanitarias sin impedimentos, conforme al Derecho Internacional Humanitario y los estándares internacionales de protección. La situación en Yemen, donde se concentran la mayoría de los casos denunciados, representa un desafío especial para la organización y para la comunidad internacional en materia de derechos humanos, inmunidad diplomática y protección del personal humanitario.