Israel amplia su "zona de amortiguación" en Líbano

El jefe del Gobierno israelí aseguró que se están estableciendo nuevos perímetros en la frontera norte para contrarrestar operaciones armadas de Hezbolá, mientras defiende que estas acciones forman parte de una estrategia más amplia contra Irán y alianzas regionales

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Durante su reciente intervención ante funcionarios de localidades cercanas a la frontera norte, el primer ministro Benjamin Netanyahu expresó que Israel está más fuerte que nunca e Irán más débil que nunca, nombrando entre sus retos principales el cambio radical de la situación en Líbano. Según puntualizó el jefe del Ejecutivo, el país está ampliando su “zona de amortiguación” dentro de territorio libanés con la finalidad de contrarrestar las operaciones armadas llevadas a cabo por Hezbolá, en el marco de una estrategia regional que vincula directamente con la campaña general contra Irán. Estas declaraciones ocurrieron en medio de la actual ofensiva israelí contra el sur de Líbano, iniciada el 2 de marzo, cuando Hezbolá reanudó ataques transfronterizos en respuesta a la muerte de Alí Jamenei, líder supremo iraní, tal como reportó el medio original.

De acuerdo con las declaraciones transmitidas por el medio, el líder israelí argumentó que el país había eliminado la amenaza de una invasión terrestre masiva protagonizada tanto por efectivos de superficie como por unidades subterráneas de Raduán, el destacamento de élite de Hezbolá. “Hemos creado una verdadera zona de seguridad que impide una invasión terrestre a Galilea, a la frontera norte”, explicó Netanyahu durante la reunión. El gobierno israelí, de acuerdo con lo publicado, sostiene que la ampliación de esta franja de seguridad responde no solo a la amenaza de infiltraciones, sino también al lanzamiento de misiles antitanque desde territorio libanés. El primer ministro subrayó que la meta ahora consiste en desmantelar completamente a Hezbolá, y ligó dichas acciones a una confrontación más amplia contra la influencia iraní en la región.

El medio detalló que estos operativos se han desarrollado intensamente tras los ataques del 7 de octubre de 2023 lanzados desde Gaza, tras los cuales Israel busca replicar un “modelo” de medidas de seguridad en la frontera con Líbano. Como parte de este plan, el ministro de Defensa, Israel Katz, comunicó la destrucción de cinco puentes sobre el río Litani, al sur de Líbano, asegurando que las fuerzas israelíes controlarán las infraestructuras restantes en la zona. Katz remarcó que este control se encuadra dentro de la ofensiva destinada a crear lo que él calificó como “zona de seguridad”.

La actividad militar de Israel en territorio libanés ha incluido varios bombardeos efectuados durante los últimos meses, pese al alto el fuego pactado en noviembre de 2024, siempre bajo la justificación de atacar posiciones y operativos de Hezbolá. Según consignó el medio, el Estado israelí mantiene que estas intervenciones selectivas no violan el acuerdo de cese al fuego. No obstante, tanto el gobierno libanés como el propio Hezbolá se han manifestado de manera crítica ante estas acciones y han denunciado sus efectos. Estas acciones han recibido también el rechazo de Naciones Unidas, que ha condenado la escalada y la destrucción de infraestructuras en el sur del país.

En el discurso citado por el medio, Netanyahu afirmó: “No lo digo yo, sino los países de la región, y aquí se están creando posibilidades para alianzas que jamás hubiéramos imaginado”. Con ello, sugirió la existencia de un proceso de acercamiento entre Israel y otros actores regionales, marcado tanto por la tensión con Irán como por la evolución de los conflictos armados en Líbano y la Franja de Gaza.

El primer ministro destacó la relación directa entre el despliegue militar en el norte y la situación general de seguridad en toda la región. Además, reiteró durante el encuentro con representantes de comunidades del norte, cerca de la frontera, que las operaciones buscan proteger a la población civil ante eventuales ataques e incursiones de Hezbolá, a la vez que consolidar la capacidad disuasoria de Israel.

Tal como publicó el medio, estos desarrollos se producen en un contexto donde la frontera entre Israel y Líbano ha sido escenario de tensiones constantes, con intercambios de fuego esporádicos y persistente actividad de las fuerzas de élite de Hezbolá. Las autoridades israelíes insisten en que, pese a la vigencia de acuerdos previos, la naturaleza de la amenaza ha cambiado de manera significativa desde el incremento de la actividad de Hezbolá, lo que ha obligado a establecer nuevos perímetros de seguridad.

En cuanto al impacto en la población y la infraestructura local, la destrucción de puentes sobre el Litani y la designación de nuevas “zonas de amortiguación” han supuesto alteraciones importantes para los habitantes del sur de Líbano, agravando una situación de alto riesgo humanitario. Naciones Unidas ha expresado preocupación por la escalada y los efectos en las comunidades afectadas.

De acuerdo con el medio, el gobierno israelí mantiene que todas sus operaciones forman parte de una estrategia mayor para prevenir futuros conflictos y limitar la expansión de organizaciones armadas consideradas hostiles. Al mismo tiempo, se refuerza el mensaje de que la situación internacional en torno a Irán y sus aliados podría propiciar realineamientos políticos en el entorno próximo al Estado hebreo.

El anuncio de Netanyahu acerca de las nuevas medidas en la frontera coincide con una etapa de cambio en la correlación de fuerzas dentro de Oriente Medio, según lo argumentado por líderes israelíes y reflejado en los comunicados oficiales publicados por el medio. Las operaciones y declaraciones oficiales se inscriben en una estrategia sostenida que intenta responder tanto a amenazas inmediatas como a desafíos a mediano y largo plazo para la seguridad regional.