El Defensor del Pueblo espera firmar antes del Jueves Santo el acuerdo para reparar a víctimas de abusos en la Iglesia

Ángel Gabilondo, titular de la Defensoría, manifestó su confianza en que el documento que involucra a autoridades estatales y jerarquía eclesiástica quede listo antes del 2 de abril, luego de meses de gestiones y negociaciones avanzadas

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Ángel Gabilondo indicó este martes que la firma del acuerdo de reparación para personas afectadas por abusos sexuales en el seno de la Iglesia católica podría concretarse poco antes del Jueves Santo. De acuerdo con lo publicado por El País, el Defensor del Pueblo expresó que, tras meses de negociaciones entre la Iglesia, el Gobierno y la institución que dirige, las partes han avanzado en la elaboración del documento que hará posible poner en marcha mecanismos de reparación para las víctimas.

Tal como consignó El País, durante la comparecencia ante los medios ofrecida tras la entrega del Informe Anual de la Defensoría a la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, Gabilondo expuso el estado de las gestiones en curso: “No es lo mismo estar a la espera que estar a la expectativa. Y nosotros no estamos a la expectativa, estamos a la espera. Estar a la espera es crear las condiciones para que eso pueda suceder. Yo sí espero que antes del Jueves Santo o el Viernes Santo, podamos haber firmado eso. Pero es que ya ven que yo me dedico a esperar. Pero no espero con ignorancia, espero un poco por el tipo de trabajo que estamos haciendo. Si no fuera así, yo además de estar a la espera sentiría alguna decepción porque creo que se ha trabajado y se ha avanzado para que eso pueda hacerse antes de esa fecha”.

El medio El País detalló que la fecha límite que se plantea para la firma del convenio es el 2 de abril próximo, coincidiendo con el martes previo a la Semana Santa. La proximidad de este plazo obedece a la intención de comenzar cuanto antes un proceso formal para ofrecer respuesta institucional y reparación a las víctimas de abusos en la Iglesia. Según el periódico, la llegada a este punto es el resultado de múltiples gestiones sostenidas y diálogos con las autoridades eclesiásticas y estatales.

La declaración de Gabilondo, según reportó El País, refleja la disposición de la Defensoría a mantener una postura activa en la creación de un marco adecuado para la ratificación del acuerdo. El Defensor del Pueblo diferencia entre dos actitudes: esperar de manera pasiva, sin acciones concretas, y estar a la espera generando las condiciones necesarias para alcanzar el objetivo. Esta última es la que, según sus palabras, define el trabajo que la institución ha llevado adelante en los meses recientes.

La posible firma del acuerdo, de acuerdo con la información recogida por El País, se produce tras un periodo de trabajo coordinado entre representantes del Gobierno, la Conferencia Episcopal y la propia Defensoría. El proceso ha requerido negociaciones avanzadas para determinar el alcance, el contenido y los instrumentos previstos para la reparación de los afectados. El objetivo central es que la iniciativa establezca mecanismos efectivos y homologables en cuanto a indemnización, acompañamiento y reconocimiento institucional, con el respaldo explícito de la autoridad eclesiástica.

El informe anual entregado al Congreso, en cuya presentación se refirió Gabilondo a estos avances, coloca especial atención en el esfuerzo colaborativo que ha derivado en el texto del acuerdo, según recogió El País. Tanto la Iglesia como los responsables gubernamentales y la Defensoría asumieron el compromiso de coordinarse para que el documento esté concluido antes del inicio de la Semana Santa, periodo considerado simbólico dadas las características de los casos abordados.

El País informó que, de concretarse la firma antes del 2 de abril, el convenio marcaría un precedente en el contexto español, al instaurar un sistema institucionalizado de atención y reparación para quienes han sido víctimas de abusos sexuales en el ámbito eclesiástico. El proceso, según explicaciones de la Defensoría, se ha gestado procurando acuerdos sólidos que permitan la implementación real y efectiva de las medidas comprometidas.

Si bien Gabilondo reconoció el valor de la espera activa, también manifestó ante el Congreso que la existencia de avances le permite mantener la confianza en que la firma será posible en el corto plazo, según reportó El País. Apuntó que la decepción solo surgiría si, después del trabajo realizado y lo avanzado en las negociaciones, el acuerdo no pudiera formalizarse en el plazo previsto.

Entre los aspectos destacados, El País señaló que el acuerdo no solo representaría un compromiso político sino también una acción concreta respaldada por los principales actores implicados. La reparación a las víctimas de abusos resulta un asunto de notoriedad en el debate público, y la participación conjunta de la Iglesia, el Gobierno y la Defensoría busca ofrecer una respuesta institucional coherente y tangible frente a las demandas sociales.

El proceso de elaboración y concertación del acuerdo ha implicado, de acuerdo con El País, consultas y ajustes constantes, reflejando la complejidad de conciliar los intereses y competencias de las distintas partes. El Defensor del Pueblo ha asumido un papel articulador, facilitando el consenso necesario para que la iniciativa alcance su objetivo antes del inicio de la Semana Santa.

La rueda de prensa, reflejada por El País, mostró a Gabilondo transmitiendo el mensaje de que la espera mantenida por la Defensoría tiene sustento en el trabajo efectivo realizado, y no en la inacción. Subrayó que este enfoque proactivo resulta determinante para que las condiciones favorezcan una firma inminente, dando paso a la etapa de ejecución del acuerdo orientado a la reparación de las víctimas.